50 personas llevan tres días secuestradas en la PGV sin que la ministra Varela se pronuncie

A las 11:00 am, los trabajadores de guardia del lunes 1 de agosto fueron víctimas de un secuestro, organizado por los presos a los que ellos prestan un servicio público. En la Penitenciaria General de Venezuela (PGV) desde ese día, hasta este miércoles en la tarde, se registra una situación de rehenes, en la que se mantienen cautivas cerca de 50 personas.

Familiares de los secuestrados a los que tuvo acceso Efecto Cocuyo contaron que los “pranes” (figuras de poder entre los detenidos) de la PGV, cárcel ubicada en San Juan de los Morros en el estado Guárico, piden el traslado hacia el recinto penitenciario de 1.500 internos que se encuentran en otras cárceles.

-Amor, te voy a decir algo, pero prométeme que no te vas a asustar. Estamos secuestrados– le dijo un trabajador del área administrativa a su pareja a través de mensajes de texto.

-Ok, ¿pero qué se hace en estos casos?- respondió por la misma vía una joven angustiada por la integridad de su novio. 

– Ellos nos dijeron que era como medida de presión para que venga la ministra (Iris Varela). Estamos en la oficina y no podemos salir.

-¿Cuál es el peor de los escenarios?

-Bueno, si la Ministra viene, todo va a salir bien. Si no, me preocupa- dijo el administrador que labora como parte del personal del sistema penitenciario desde hace seis años.

Esta fue la comunicación que tuvo Ana -nombre ficticio para resguardar la integridad de la fuente y de su pariente secuestrado- hasta las 4:00 pm del lunes 1 de agosto. Frases similares fueron recibidas por los familiares de un profesor y un vigilante del penal ese mismo día.

El modus operandi se repitió en los tres casos. Hasta el martes al mediodía, los internos amotinados no dieron la oportunidad a los cautivos de dar señales de vida a sus seres queridos. Solo a partir del mediodía, desde un teléfono diferente al de las víctimas, les permitieron enviar mensajes de texto o les permitieron hablar con ellos. A todos les quitaron los celulares.

Eso sí, el mensaje a transmitir era: “Estamos bien. Nos dieron comida. No se preocupen”. Palabras más, palabras menos. Algunos pudieron dar más detalles de lo que ocurría, por ejemplo que había 15 mujeres secuestradas, un par de ellas embarazadas, y que los mantenían encerrados en la biblioteca del recinto carcelario. También que ese mismo día tenían previsto trasladar a la PGV a 90 reos, entre los que se encontraban supuestamente los familiares del “pran“.

Antes de que el permiso fuese concedido, los sectores vecinos aseguraron escuchar detonaciones. Habitantes de los barrios Bella Vista, Vista Hermosa y Vista El Morro tuvieron que resguardarse en sus viviendas por temor a ser alcanzados por lo que, ellos aseguran, eran balas.

Hasta la mañana del miércoles 3 de agosto, las señales de algunas operadoras móviles estuvieron caídas en el perímetro cercano a la cárcel.

Después de más de 48 horas, los parientes no han recibido noticias de los secuestrados. La avenida Fuerzas Armadas de San Juan de Los Morros, donde queda la PGV, estaba trancada por decenas de funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), según indicó un residente de la ciudad. El paso hacia la Universidad Rómulo Gallegos no estaba permitido por esa arteria vial.

“A mi papá lo llamaron el martes para que fuera a trabajar hoy, porque supuestamente iba haber traslados y él tenía que estar pendiente de eso”, dijo el familiar de un trabajador de la PGV a Efecto Cocuyo.

A las 3:00 pm, una de las fuentes consultadas aseguró que se escucharon detonaciones nuevamente, mientras que varias camionetas identificadas como del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) ingresaron con presuntos detenidos al penal del estado Guárico.

PGV secuestro @ehernandezvv
Foto: Twitter @ehernandezw

Negociaciones

Antes de que se registrara el primer episodio de detonaciones dentro de la PGV, el director de Custodia y Traslado del Ministerio para Servicios Penitenciarios, Wilmer Apostol, estuvo presente en el penal. Intentó mediar en la situación, pero no habría alcanzado el éxito.

Así lo señaló un empleado del ministerio, quien prefirió que no se mencionara su nombre. También se conoció de manera extraoficial que representantes de la Fiscalía ingresaron en la penitenciaría.

Al el tercer día del conflicto, el ministerio ha guardado silencio sobre los hechos.

Indignación

“Por supuesto que no hay pranes en las cárceles. Esa figura yo la desconozco, siempre la he desconocido (…) lo que implica el nuevo régimen es que no hay armas. No hay organización de personas con rangos ni privilegios dentro de las personas que se encuentran privadas de libertad”, aseveró la ministra para Servicios Penitenciarios, Iris Varela, durante una entrevista en Venevisión que se realizó el martes 2 de agosto.

“Me parece sumamente peligroso que esto esté pasando y no haya una autoridad que dé una respuesta. Ayer la ministra dijo que no había pranes y que las cárceles estaban en perfecto estado. Sí, sí hay pranes en las cárceles y ellos son los que manejan el delito. 50 familias estamos angustiadas porque no les garantizan la seguridad en su lugar de trabajo” reclamó Sofía, hija de un profesor que alfabetiza a los privados de libertad desde hace 36 años. Este nombre también ha sido cambiado, por temor de la fuente a que se tomen represalias contra su ser querido.

Foto principal: www.enteratever.com

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Comentarios

1 Comment
  1. yo pido alas autoridades competentes q agan algo para uno tener la certeza q nuestros familiares estan bien poder verlos y llevarles lo q necesitan .da trizteza las injusticias q cometen son seres humanos y nadie es perfecto solo DIOS es el unico el es el q tiene postectad para jusgar a cada quien cuanto sea su pecado tengan CORAZON tenemos hijos y familias.

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