Ocho meses en lista de espera del Cardiológico Infantil lleva Samuel Matías

Samuel Matías tiene ocho meses de vida y todos los ha pasado esperando un bandaje pulmonar. Desde que nació pasó a engrosar la lista de espera del Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano, en Caracas, a pesar de haber nacido en Sanare, estado Lara. Y es que el hospital es el único encargado de ese tipo de casos a nivel nacional, aunque las cosas no estén funcionando tan bien.

Su mamá decidió trasladarse a Caracas cuando el bebé tenía tres meses, solo par ver si podía acelerar el proceso. No le importó tener que vivir “arrimada” en casa de una familiar. Pero la estrategia no le ha funcionado.

A través de gestiones hechas por un diputado de la Asamblea Nacional, la semana pasada el caso logró llegar hasta los oídos de Isabel Iturria, quien ha presidido el Cardiológico desde su creación en 2006. Antes de eso, el único contacto que había tenido la mamá de Samuel con la directora fue una vez que se la encontró en un pasillo, pero Reina Verde asegura que simplemente fue ignorada por Iturria.

Según le dijeron a Verde, esta semana la directora le daría la respuesta sobre la operación. Al momento de escribir esta nota cae la tarde del viernes y sigue sin recibir respuesta.

Para Reina, la única solución que le queda es operar a su hijo fuera de las fronteras venezolanas. Ha estado buscando presupuestos para que el bandaje pulmonar que necesita se lo hagan en Colombia, pero el que consiguió es de 13 mil dólares. Sencillamente no puede pagar esa cantidad.

De hecho, cada día se le dificulta más cubrir los costos de tener un hijo enfermo y vivir lejos de casa. Hace un par de semanas, cuando creyó que su hijo sería intervenido, le hizo todos los exámenes preoperatorios en un centro médico privado ubicado en Petare. Eso le salió Bs. 55.000, es decir, casi Bs. 15.000 más que un sueldo mínimo.

Reina ni siquiera está trabajando actualmente. Toda su tiempo se va en cuidar a Samuel. Se mantiene con ayuda de sus padres, pues es madre sola.

Para poder sacar a Samuel del país depende de la ayuda de fundaciones. Todavía ninguna le ha dado respuesta positiva, pero se mantiene optimista. Sobre todo porque, según le han dicho, el Centro Nacional de comercio Exterior (Cencoex) no está otorgando las divisas para tratamientos médicos en el exterior.

Aunque si se llama al Cencoex niegan que esté suspendido el acceso a divisas para estos fines -según explicaron, se deben consignar los documentos y luego pasa a consideración-, otras mamás del Cardiológico que también están en espera, solo han recibido negativas.

Samuel Matías tiene una transposición de los grandes vasos (grupo de defectos congénitos del corazón en la que se presenta una disposición anormal de los principales vasos sanguíneos), doble tracto de salida del ventrículo derecho (una malformación cardíaca congénita en donde la aorta y la arteria pulmonar salen del ventrículo derecho), estenosis de la válvula pulmonar (trastorno de válvula cardíaca que compromete la válvula pulmonar) e hipertensión pulmonar (aumento de la presión en las arterias pulmonares). Sin embargo, está bien físicamente. Según su mamá, el único problema que ha presentado es mucosidad nasal.

Pero lo que le preocupa a Reina es que, por su condición, Samuel tiene que consumir regularmente una serie de medicamentos que cada vez se hace más difícil encontrar. La furosemida, diúretico que debe tomar diariamente, hace meses que no lo consigue. Cuenta con tratamiento para poco más de un mes, que consiguió a través de donaciones. Pero le aterra que ese se le acabe y aún no haya conseguido.