Niño no pudo hacerse trasplante renal en el J.M. de los Ríos por falta de anestesia

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Un niño de nueve años y con una uropatía (afección en la cual el flujo urinario se bloquea, haciendo que éste se represe y lesione uno o ambos riñones) no pudo hacerse el trasplante de riñón que tenía programado para este miércoles 14 de diciembre porque en el Hospital J.M. de los Ríos, donde se hace el control, no había máquina de anestesiología. Regresó a su natal Lara a seguir con sus diálisis y a esperar otra oportunidad.

En el principal hospital de niños del país solo estaba operativa una máquina de anestesiología, a pesar de que hay 8 quirófanos operativos. Esta única máquina dejó de funcionar el 13 de diciembre y, durante al menos dos días, no se pudo operar a ningún pequeño.

El miércoles 14 la directiva del hospital “resolvió” llevando dos máquinas de otro ente hospitalario para el J.M., pero no sirvió de mucho. Una de las que llevaron trabaja con volumen y no con presión, lo que la hace no apta para atender a niños. La otra simplemente tampoco servía. Finalmente, entre reparaciones y repuestos de los dañados, se logró volver a tener un equipo funcional para el jueves 15.

“Estaban reparándolo y la respuesta del trasplante la teníamos que dar el martes en la noche. No teníamos garantía de que para el miércoles iba a estar funcionado y no lo pudimos aceptar”, dijo la doctora Belén Arteaga, jefa del servicio de nefrología. “Afortunadamente está bastante estable, no está en estado crítico. Puede seguir con diálisis”.

Otro problema son los anestesiólogos: en un hospital donde deberían haber cerca de 20 para cubrir todos los turnos y quirofanos solo hay uno. En las ocasiones en las que pueden realizar dos operaciones en simultáneo, los médicos le pagan a otro galeno a través de una cuenta alimentada por donaciones.

 

No es primera vez que la doctora Arteaga tiene que ver suspendido un trasplante por la situación del hospital. Hace un par de semanas tenían otro programado pero no se pudo llevar a cabo por una infección en el servicio. Con esos dos el número total de trasplantes de este año habría sido de siete.

Arteaga considera que la cifra más bien es alta. El procedimiento no se realizó durante nueve meses, desde el 25 de noviembre de 2015 hasta el 12 de agosto. “A pesar de que se comenzó en agosto no vamos tan mal. Pero había años en los que hacíamos más de 20”.

Foto: 800 Noticias