Efecto Cocuyo

La mitad de los niños en la emergencia del Hospital Central de San Cristóbal están desnutridos

Ocho niños de un total de 16 que reposan en las camillas de la emergencia del Hospital Central de San Cristóbal (Táchira) presentan algún grado de desnutrición. Así lo denunció la jefa de la emergencia pediátrica, Alicia Pimentel. La deficiencia nutricional continúa ganando espacios en el centro de salud y no se detiene. Hasta este martes 28 de noviembre se contabilizan siete muertes de niños desnutridos en lo que va de mes.

La cantidad de decesos se ha disparado desde hace seis meses, explicó la doctora. “Desde mayo se incrementó el número de casos. En julio registramos seis muertes”, indicó a Efecto Cocuyo vía telefónica.

Sin embargo, los fallecimientos asociados a esta condición no se detuvieron a mitad de año. En septiembre se denunciaron los casos de tres pequeños en el Hospital Central de San Cristóbal por la misma causa: malnutrición por déficit.

Para ese momento, la presidenta de la Sociedad de Pediatría y Puericultura de Táchira, Lorena Acosta, declaró a El Nacional que tres pequeños desnutridos habían muerto un mes antes, en agosto.

La desnutrición no solo está presente en los pacientes de la emergencia pediátrica, donde se encuentra Pimentel. En los otros pisos, donde están cirugía pediátrica y pediatría médica, hay al menos cinco niños con ese cuadro de un promedio de 18 infantes hospitalizados en total.

La doctora destacó que los niños ingresan desnutridos al hospital y con algunos síntomas que evidencian la severa falta de nutrientes: infecciones respiratorias, diarreas y lesiones en la piel. Un ejemplo de este último caso es la pelagra, aparición de manchas en la piel ocasionada por la falta de vitaminas.

“Muchos de estos niños llegan con otra patología y, además, están desnutridos. Esto hace que no se puedan recuperar y no respondan bien al tratamiento“, explicó la pediatra. Los casos provienen, en su mayoría, de caseríos en las adyacencias a la ciudad de San Cristóbal. Sin embargo, otros pacientes se trasladan desde Barinas o desde Guasdualito (Apure) en busca de atención médica.

Ante la escasez y los altos costos de las fórmulas lácteas, niños de escasos meses de edad son alimentados en sus casas con batidos de plátano o teteros con crema de arroz. Ambos son rechazados por los organismos de los bebés, pues su estómagos no pueden tolerar este tipo de alimentos. Durante los primeros seis meses del niño se recomienda la lactancia materna exclusiva. En adelante, se sugiere incorporar progresivamente otros alimentos a la dieta.

“Hubo una niña que falleció el sábado 18 de noviembre. La mamá se fue a Ecuador para buscar dinero con qué mantener a su familia y la bebé de dos meses se quedó con su abuela. Como no conseguían la fórmula, a la niña le daban plátano licuado y crema de arroz”, dijo Pimentel.

La jefa del servicio pediátrico añadió que el Centro de Rehabilitación Nutricional Pastor Oropeza, ubicado en la entidad, solía prestar atención médica a niños desnutridos para lograr su recuperación. No obstante, en la actualidad el centro está paralizado por falta de alimentos. En 2017 se produjeron varios hurtos de comida en el lugar.