La malaria y el sarampión “se instalaron” en el hospital de niños J. M. de los Ríos

Hace 56 años, Venezuela acabó con la presencia de la malaria en sus zonas más pobladas y hace tres lustros, el sarampión fue erradicado en el país. Hoy ambas enfermedades están presentes en el hospital pediátrico José Manuel de los Ríos, ubicado en la capital y el más importante de su tipo.

Tres casos confirmados con sarampión han pasado por el centro de salud, todos provenientes de Catia, Distrito Capital. Dos de ellos fueron hospitalizados: el primero, de cuatro años, llegó la semana del 22 de diciembre; mientras que el segundo, de cinco meses de vida, ingresó el 30 de ese mismo mes. Ambos fueron dados de alta para la tarde de este miércoles, 10 de enero .

Un tercer caso fue atendido por los galenos de forma ambulatoria. Sin embargo, los doctores ven con preocupación que la enfermedad vuelva a abrirse paso en medio de la crisis sanitaria. “Este brote en Catia demuestra dos cosas: que hay un déficit de vacunas y que los padres no están llevando a sus hijos a un control médico“, indicó un infectólogo y pediatra quien prefirió no revelar su identidad por temor a represalias.

La malaria suma más tiempo “instalada” en el principal hospital pediátrico del país. Los doctores del servicio de Infectología contabilizan alrededor de 20 casos de paludismo confirmados que han sido atendidos en el centro de salud desde el mes de julio de 2017.

En ese número se cuenta el nieto de Gladys Lucena, quien permanece  hospitalizado este miércoles en la emergencia luego de diagnosticarle’ malaria vivax, uno de los tres tipos de paludismo presentes en Venezuela y que afecta mayormente al hígado, donde se alojan los parásitos.

El niño de tres años fue contaminado en Upata, estado Bolívar, donde reside con su familia y donde existe uno de los focos más importantes de la enfermedad. Su padre suele trabajar en las minas cercanas a la zona y allí se ha contagiado anteriormente varias ocasiones. El hospital le suministra el tratamiento.

“Ya está mejor. Antes estaba amarillo y nada que le bajaba la fiebre. El papá sabía que era paludismo porque ya le había dado antes”, explicó Lucena a Efecto Cocuyo sobre la salud de su nieto. Un mosquitero cubre la cama clínica del pequeño y una puerta de vidrio automática lo separa del resto de los pacientes atendidos en un área general de la emergencia.

El nieto de Gladys no es el único caso de malaria siendo atendido en el hospital actualmente. En el piso 2 de la torre de hospitalización hay otro niño que ha tenido la enfermedad tres veces. Tuvo una recaída de vivax porque los parásitos alojados en su hígado no habían sido eliminados en su totalidad; pero anteriormente padeció malaria falciperum, el segundo tipo más común en Venezuela y el más mortal.

Los doctores del servicio de Infectología aseguran que desde hace dos años se ha registrado un repunte en los casos de malaria atendidos en el hospital. Agregan que los pacientes provienen de distintas zonas del país, no necesariamente de Bolívar ni de otros estados orientales, en donde se encuentran la mayoría de los focos de la epidemia.

“El año pasado atendí a un bebé que venía de Valle de la Pascua (Guárico) con una malaria mixta (vivax y falciperum al mismo tiempo)“, indicó Juan Félix García, infectólogo y pediatra actualmente jubilado. Añadió que anteriormente era una “rareza” conseguir un caso mixto, pero que cada vez se han vuelto más frecuentes.

Tras conocerse del foco de sarampión en Catia, el ministro de Salud Luis López anunció el despliegue de una jornada de vacunación casa por casa en la parroquia Sucre de Caracas. El operativo también se realizó en El Junquito.

Pese a los esfuerzos del Gobierno por controlar el sarampión, los médicos ven con preocupación el repunte de casos de malaria y temen que el número siga en aumento este 2018 ante la falta de políticas sanitarias. Los galenos también se mantienen a la expectativa por la difteria, otra de las enfermedades que se propagó con rapidez durante 2017 en distintos estados del país.

Foto: Julett Pineda