Escasez de medicinas dificulta la recuperación de Oscar Navarrete

Poco menos de cinco meses han pasado desde que una bomba lacrimógena impactó a Oscar Navarrete en el costado izquierdo de su cuerpo. Desde entonces, la lucha del joven de 18 años dejó de ser en las calles y pasó a ser en un centro de salud. Oscar lo ha vivido todo desde que aquel día, incluso la muerte. Murió dos veces y salió de un coma de 40 días. Ahora son la escasez y el alto costo de los medicamentos los que hacen aún más cuesta arriba su recuperación.

Oscar estuvo sin signos vitales por 40 minutos luego de ser impactado por la lacrimógena durante una manifestación en contra del gobierno. El 3 de junio, volvió a morir y sufrió un paro cardíaco que lo dejó sin signos vitales por 25 minutos. Después de recibir atención médica, los signos regresaron.

La mejor noticia llegó el 12 de julio, después de 40 días en coma. Sus familiares se llenaron de alegría luego de verlo reaccionar. Su madre, Carmen Ruiz, cuenta que ya Óscar presenta avances en su recuperación: puede sentarse si lo ayudan y está más consciente de lo que lo rodea. Sin embargo, esta última mejoría le ha traído consecuencias negativas al joven. 

“Requerimos de una cama clínica para poder llevarlo un fin de semana a nuestra casa en Puerto La Cruz (Anzoátegui). Ahora le dan crisis depresivas porque está entrando en conciencia de lo que le pasó. Necesita salir, no le gusta tanto encierro”, relata Carmen.

Añade que ya no puede tener a su hijo en Guarenas, donde viven unos familiares y donde Óscar vivió mientras estudiaba el bachillerato. Deben regresar a su ciudad de origen porque allá tienen más espacio y pueden atenderlo en casa con mayor comodidad.

Aunque la recuperación de Óscar ha sido progresiva desde aquel 12 de julio, la escasez de medicamentos juega en su contra. También los costos de los insumos y medicamentos que requiere, pues están muy por encima de lo que la familia puede pagar.

“Mi hijo necesita vendas neuromusculares para su tratamiento. Cada una cuesta 175 mil bolívares y hay que cambiarlas cada cinco días”, explica Carmen. Óscar también necesita toxina botulínica, que ya sobrepasa el millón de bolívares cada ampolla, y ácido valproico, un oxigenante cerebral.

“Ahora Óscar tiene un cuadro viral de fiebre, diarrea y vómitos. Lo están hidratando a través de una vía. Él se estaba recuperando, pero con el cuadro viral se descompensó”, agrega su madre. Para tratarlo, solicita Enterogermina y Liolactil, ambos medicamentos son utilizados para restablecer la flora bacteriana y están escasos.

Adicionalmente, para Óscar se necesitan centros de camas, pañales, toallitas húmedas, leche, azúcar, compotas, Cerelac, Ensure, Proteinex, crema de arroz y avena. Entre los gastos diarios también figuran el hielo y el agua mineral para el joven y el cuidado de una enfermera.

Carmen se dedica al cuidado de su hijo y sus familiares la ayudan, como pueden, a comprar los medicamentos que se necesitan. Con las pensiones y la jubilación de sus padres, reúne para poder pagar las cuentas del tratamiento de Oscar. La pareja de Carmen, quien vive en Puerto La Cruz, hasta tuvo que vender la camioneta para cubrir los gastos.

Para colaborar con Oscar y su familia, contactar al 0424-2265564 y al 0424-8550050.

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  • LUIS

    QUE DIOS LE DE LA SANIDAD QUE EL COMUNISMO LE NIEGA,,,,,,,,,NO AL COMUNISMO SOCIALISTA OPROBIO,,,,,

    VOTO CASTIGO,,,,,,,,,,,,,,,,,,, VOTO CASTIGO,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,, VOTO CASTIGO,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,, NO A LA MISERIA COMUNISTA,

    “El secreto de la libertad radica en educar a las personas, mientras que el secreto de la tiranía está en mantenerlos ignorantes.”

  • sandro lopopolo

    Pensar que uno de los postulados de este nefasto régimen y, lo gritan a los 4 vientos, es el de la inclusión, según ellos. Sin embargo, la realidad es otra. Observamos con asombro el caso de este muchacho que por protestar la fuerza pública, en vez de proteger su integridad física, lo agredió, lo hirió de gravedad llevándolo a un estado de postración. Más claro no canta un gallo. Esto es esencia el reflejo de un régimen maléfico y violador de los DDHH de los ciudadanos. Es una crueldad sin límites negarle la asistencia médica a este joven y a muchos otros. Siempre digo que estas bestias que se han apoderado del país en algún momento, más temprano que tarde, la pagarán y bien caro les saldrá. Ese es mi consuelo.