Escasez de medicamentos vulnera los artículos 83, 84 y 85 de la Constitución y podría derivar en crisis humanitaria

La falta de medicamentos alcanzó los últimos meses de 2015 un punto crítico para los miles de pacientes venezolanos, ya sea que padezcan enfermedades crónicas o no. El pasado martes, un niño de apenas tres años falleció en el Hospital Militar debido a que su familia no consiguió Cardoxane para realizar el tratamiento. A pesar de que el padre del niño no responsabilizó ni al centro de salud ni al Gobierno, otros pacientes que atraviesan situaciones similares reclaman a las distintas instancias lo que ha traído la escasez en el sector salud y sus posteriores consecuencias.

El caso de Luis Rojas y Jesús Ramírez es solo uno de tantos: dos hermanos hemofílicos que han padecido los males causados por la falta de profilaxis y de factor VIII para tratar sus condiciones. Luego de varias complicaciones por no conseguir el medicamento, Ramírez sufre de artrosis y actualmente tiene la rodilla deformada. Ahora pide a los distintos entes gubernamentales que den respuesta a su situación y que cubran la rehabilitación luego de que se opere.

A pesar de que los niveles de escasez no sean nuevos, de 2013 para acá han empeorado, asegura el presidente de la Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y a la Vida (Codevida), Francisco Valencia. “Este último año ha sido el más catastrófico“, señala, especialmente para la organización, la cual ha recibido un aumento de denuncias desde hace dos meses.

Aunque las denuncias públicas son contadas, la Constitución venezolana y los estatutos internacionales establecen que el Estado debe garantizar el derecho a la salud a todos sus ciudadanos. De no hacerlo, resulta responsable de las consecuencias, por lo que el reclamo a las autoridades cabe dentro de las acciones legales que pueden tomar los afectados.

Las condiciones actuales de los inventarios viola los artículos 83, 84 y 85, específicamente. En estos se establece que el Estado debe garantizar la salud como parte del derecho a la vida y también “el tratamiento oportuno y rehabilitación de calidad”. Igualmente, a este le concierne administrar un presupuesto que garantice a sus ciudadanos el acceso al sector salud.

Art83

La salud es un derecho fundamental“, resalta el director de la ONG Foro Penal, Gonzalo Himiob. “Cuando una personas fallece o resulta perjudicada de salud debido a las políticas publicas del Estado, las personas pueden reclamarle la responsabilidad a este y a los funcionarios públicos a cargo, ya sea que sean culpables por acción o por omisión”, explica el abogado.

El director de Foro Penal indica que como obligación del Estado, la salud de los pacientes y el adecuado suministro de medicinas y tratamientos son responsabilidad directa de las autoridades encargadas. Si algo obstaculiza el abastecimiento, el especialista agrega que también es competencia del Gobierno solucionar la situación.

En el artículo 86 también se ve reflejada la responsabilidad del Estado de suministrar a los pacientes los medicamentos necesarios. En este se señala que el Gobierno tiene la obligación de asegurar la efectividad del seguro social como servicio público para que los ciudadanos tengan garantizado su derecho a la salud de forma eficiente. 

“Nosotros no tenemos cómo responder a esta demanda, pero lo que podemos hacer es canalizar para ayudar a las personas a conseguir su medicamento”, explica Valencia sobre las denuncias que recibe la organización. Sin embargo, a pesar de que haya más muertes a causa de la escasez, el presidente de Codevida afirma que es muy difícil hacer seguimiento de casos como el del Hospital Militar o el de los hermanos Rojas y Ramírez porque no todo el mundo reporta públicamente las muertes ni las complicaciones.

Art84

La lucha contra la crisis no solo la pelean los pacientes en las farmacias, sino también los profesionales de la salud en clínicas y hospitales. Con los inventarios en rojo, el panorama para 2016 no se ve menos difícil que el actual.

“Nosotros nos hemos pronunciado desde hace 2 años. Esa crisis la veíamos venir”, afirma el presidente de la Red de Sociedades Científicas y Médicas, Jesús Pereira. De acuerdo con Pereira, las 41 sociedades científicas que conforman la red están en la misma gravedad.

No es que nosotros queramos crear la crisis, la crisis estáTenemos los conocimientos pero no tenemos los insumos. La política no se puede mezclar con la medicina”, expresa el médico. Según Pereira, el descuido del Estado llegó a tal punto que ya ni siquiera se hacen operaciones electivas en los hospitales, sino únicamente las de emergencia.

Art85

La crítica situación afecta sobre todo a aquellos que tienen que mantener un tratamiento continuo para poder vivir. En los casos de pacientes con convulsiones, hipertensión y cáncer, sus vidas penden de un hilo con medicamentos que aparecen y desaparecen de vez en cuando o que están en vías de extinción en el mercado.

Entre los más afectados figuran los hemofílicos: la profilaxis desapareció desde hace tiempo y ahora el Seguro Social suministra Factor VIII únicamente en casos de emergencia.

Ante la aguda situación, los especialistas no saben qué deparará en 2016, lo que sí saben es que la cosa puede empeorar. “Hace una semana tuvimos una conferencia con una relatoría de la ONU. Les pedimos que estuviesen muy atentos de la situación a partir de enero porque se podría desatar una crisis humanitaria y podríamos necesitar ayuda internacional”, expresa Valencia.

Foto: AVN

(Visited 139 times, 1 visits today)

Comentarios

No Comments Yet

Leave a Reply

¡Suscríbete!