El Museo de los Niños cumple 34 años y sobran deseos para continuar aprendiendo

“Yo le regalaría un piso más de diversión“; “yo le regalaría un helicóptero“; y “yo le regalaría más felicidad“. Estos son algunos de los deseos de los pequeños que el viernes 5 de julio visitaron las instalaciones del Museo de los Niños, ubicado en la avenida Bolívar de Parque Central, en Caracas, a propósito de cumplirse este 7 de agosto, el 34 aniversario de su fundación.

El centro educativo-recreativo, que ayuda a docentes a expandir los conocimientos dictados en las aulas de clases, está dirigido principalmente a niños entre 6 y 14 años. Sin embargo, las exhibiciones son aptas, además, para el disfrute de representantes y público en general. “Yo deseo que todos se aboquen a traer a los niños a este lugar que es mágico“, expresó Freddy Rosales, de 43 años. Se encontraba en el área de mecánica automotriz con su hijo de 8 años de edad, quien desea que el museo “siga divirtiendo a muchos niños”.

Para el festejo, representantes y audiencia general desean ayudar económicamente a la institución “para arreglar -por ejemplo- parte del área de física que está inoperativa”, asegura Arianna Rapalo luego de caminar y observar las distintos rincones de aprendizaje, por segunda vez en sus 19 años de edad.

Mauricio Gómez visitó las instalaciones del museo, fundado por Alicia Pietri de Caldera, con el principio fundamental de “prohibido no tocar“. Contrario a lo que había visto en años anteriores, esta vez se encontró con espacios ‘enfermos’. Por eso, en el aniversario 34ª del complejo recreacional, Gómez estaría dispuesto a hacer un donativo monetario “para que se invierta en la recuperación de los aparatos”.

Museo de los Niños

El deseo de Yorleida Guillén, de 56 años, es regalarle al espacio, al menos, un aire acondicionado, aunque -resalta- está fuera de su alcance. “Hace tres años esto estaba perfecto”, aseguró. Marilennys Rodríguez, por su parte, donaría material reciclable proveniente del Ministerio Público del estado Monagas, donde trabaja.

El jefe de la unidad de educación del Museo de los Niños, Darwin Sánchez, explicó que las exhibiciones que se encuentran apagadas, como el área de Cocina y de Cinemateca, requieren de solicitud de disponibilidad de funciones para permitir el acceso. “Hay otras que requieren de un ‘amigo guía’ para que ayuden en su utilización, por lo que en ocasiones el público las va a ver cerradas”.

“Mucho antes de que comenzaran las campañas de llamado de conciencia a la población sobre el ahorro energético, ya teníamos preparadas las instalaciones con la incorporación de bombillos ahorradores, luces LED, etc”, detalló Sánchez. Desde se comenzó a promocionar con mayor énfasis el área de electricidad, donde se explica a los grupos escolares y visitantes particulares cómo usarla de manera consciente.

Señaló que la respuesta al racionamiento eléctrico que, según recuerda, comenzó en el año 2009, fue acentuar más la aplicación del ahorro energético. Esto provocó que las instalaciones fueran dotadas de sensores de movimiento que permiten ahorrar energía en las ocho áreas educativas: biología, comunicación, ecología, física, carrera espacial, una gran caja de colores, la emoción de vivir sin… y el rincón del planetario. “Las áreas que no se estén utilizando permanecerán apagadas”.

El túnel musical y el sonido de las escaleras de salida, que siempre mantienen las luces encendidas, estarán apagados siempre que no haya personas cerca, explicó la guía Fabiola Millán, quien agregó que una de sus funciones es invitar a los profesores por medio del taller “Programa de apoyo al docente” a complementar las clases con estas actividades.

Túnel - Museo de los Niños

“Es una manera de ver clases fuera del aula, de manera interactiva”, señaló el guía recreacional Jhonaiker Pariata.

Explicó que en los últimos meses una de las actividades que más han recibo visitas de grupos escolares y planes vacacionales fue el área de ecología. “La mayoría de las instituciones la tomaron como proyecto de evaluación final para explicarle a los estudiantes cómo cosechar y nutrir las plantas en nuestros hogares”, explicó el guía Jhonaiker Pariata.

La zona de material de reciclaje y del agua también fueron los de mayor impacto en el lugar, donde tocar, explorar, inventar. crear,  resolver, responder y participar, son fundamentales para la interacción.

El área de realidad aumentada es una de las más nuevas en el museo. Al entrar, se puede descargar la aplicación www.museitocaracas.com en un aparato digital, para luego observar las imágenes de las paredes en dinamismo.

El laboratorio de química fue remodelado y dotado de material para las actividades. En el espacio, los visitantes podían ingresar y realizar ensayos sobre las mesas. Ahora, cuentan con la vestimenta que incluye bata, máscaras y guantes, además de los instrumentos necesarios para llevar a cabo los experimentos que instituciones y público en general pueden practicar dentro y fuera del museo. Están en el link www.curiosikid.com.

“Diariamente pueden llegar grupos de nueve niños, como también pueden llegarnos planes vacacionales de cien niños”, indicó Millán.

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