El momento del violinista sobre el asfalto caliente en Caracas (Video)

El término “realismo mágico” está compuesto por distintas condiciones, una de ellas es que “los hechos son reales pero tienen una connotación fantástica, ya que algunos no tienen explicación, o es muy improbable que ocurran”. El lunes 8 de mayo se vivió una pequeña muestra de lo que refleja este término en la marcha convocada por la Mesa de la Unidad Democrática  (MUD) que buscaba llegar a la sede del Ministerio de Educación en el centro de Caracas.

Mientras los funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) llenaban el cielo de Chacaíto de gas lacrimógeno y disparaban cientos de perdigones a los manifestantes, un joven decidió ser un elemento disruptivo en la protesta. No llevaba una máscara ostentosa, ni guantes para devolver lacrimógenas. El joven moreno, de 23 años de edad, apenas tenía un casco pintado con la bandera de Venezuela, una franela extra para cubrirse parte del rostro y un violín. Sí, un violín.

El muchacho se llama Wuilly Moisés Arteaga y, en ocasiones anteriores, ha salido a protestar de la misma manera: tocando su violín sin importar las condiciones. El sonido del instrumento ejecutado por Wuilly fue suficiente por momentos para callar las constantes detonaciones y los gritos que inundaban la zona de Caracas que el lunes se convirtió en el escenario de una batalla con tintes épicos que tuvo bombas de pintura, gases lacrimógenos, perdigones, piedras, botellas, cócteles molotov y hasta un músico.

Las imágenes del joven con el violín le dieron la vuelta al mundo y en países como Estados Unidos, México, República Checa y Reino Unido los principales noticieros y programas de información internacional reseñaron lo ocurrido en la capital venezolana el lunes 8 de mayo.