El “Hormiga” Orlando Adriani va por su segundo Emmy

El cine venezolano se llevó para la playa a Orlando Adriani -a los 17 años- y las cámaras y las luces más nunca lo soltaron. Creyó que iba a surfear un mes en Todasana con su compinche y vecino de El Silencio, José Alirio Rojas, y el revolcón no fue precisamente del Caribe.

-Estoy en mi casa cuando llega José Alirio y me dice: Préstame la tabla, me voy un mes para Todasana.

-¿Con quién te vas?

– Con mi papá que vamos a hacer una película.

-Llévame, pues.

Durante una semana las palmeras y la arena capturaron toda su atención, pero luego la dinámica cambió. “El rodaje de la película Karibe Kon Tempo, homenaje de Diego Rísquez al pintor Armando Reverón, atrapó mi atención. A veces nos colábamos y nos dejaban comer en el set. Quedé como aprendiz y entonces trabajaba en el día y surfeaba en las noches”.  Así comenzó su relación con el cine.

Hoy Adriani suma su historia a los miles de relatos de venezolanos que desembarcan en las costas de Florida. Llegó hace ya tres años acompañado de su esposa con un bolso, una cámara Canon 5D y una maleta de lentes. De su experiencia, reflexiona: “Era poco, pero también mucho. Sobre todo si lo comparas con gente que no se puede traer nada”.

img-20161109-wa0038En 2015, Adriani ganó un Suncoast Regional Emmy para la región de Florida, por la fotografía de un video comercial sobre tatuajes. Un video que solo se produjo para colgarlo en la página del local:

The Distinguished Gentleman’s Ride Miami – Florida, 2016 from Orlando Adriani on Vimeo.

Para Adriani el Emmy se tradujo en un logro, “Te da un nombre y te conocen más”, señala. Pero apenas fue el principio. Ya para 2016 cuenta con nuevas cuatro nominaciones en fotografía y también edición, a través de tres videos en competencia:  El primer video mostrado arriba sobre el artista grafitero José Ostos, un breve documental sobre el artista Alejandro Plaza con sus intervenciones sobre un piano de cola y un Porsche y un comercial de un canal deportivo, que trata de una riña entre podadores de césped.

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<p><a href=”https://vimeo.com/173002022″>Plaza</a> from <a href=”https://vimeo.com/juanchohernandez”>Juancho Hern&aacute;ndez</a> on <a href=”https://vimeo.com”>Vimeo</a>.</p>

El fotógrafo trujillano, oriundo de Carache, se jacta de que caminó, rodó y trabajó al país entero y de esta manera lo conoció en su geografía, por lo que atesora recuerdos de una Venezuela que sabe que ya no existe. Cuando Adriani hace inventario de las nostalgias como inmigrante, la cuenta no le sale por los emblemas naturales de Venezuela, como el Ávila o Los Roques. La nostalgia se le presenta por los afectos familiares y los del estómago cuando echa de menos los quesos que se hacen en el país: “No sé si es que las vacas aquí comen bien, pero a los quesos les falta siempre algo”.

Adriani cuenta que llegó junto con su esposa a Florida con disposición a trabajar, humildad y una actitud particular. Como todos tuvo que pagar el peaje del miedo cuando se enfrentó a la incertidumbre de comprobar si podría seguir haciendo lo mismo en lo que se especializó por 24 años.  Llegaron con el colchón de sus ahorros, lo que les brindó espacio para maniobrar durante 6 u 8 meses.   

Define su actitud como la capacidad de enfrentar las cosas que van a venir, de anticipar, de reinventarse. “Yo llegué aquí y aposté a muchos proyectos que no me podían pagar ni el dos por ciento de lo que yo podía recibir, y yo apostaba. Y aposté a conocer gente, a que conocieran mi trabajo.” Para este artífice de la imagen, mudarse a Florida era lo mismo que mudarse a Mérida, porque significaba empezar desde cero, “Aquí conocía a cuatro personas, dos me dieron la espalda y dos me tendieron la mano.”

No sólo los grandes estudios se llevan los laureles

Orlando Adriani como director de fotografía está logrando una cierta estabilidad, que le ha permitido dedicar tiempo y esfuerzos a proyectos con los que genuinamente se quiere vincular. Por ejemplo, junto al director venezolano Julio Méndez, ha adelantado la producción de un documental sobre la periodista y columnista tetrapléjica del The New York Times, Kerry Gruson. Los dos ya introdujeron el trabajo en el festival Sundance de documentales y esperan respuesta.  

Hoy se considera como “transmitido” un video publicado en una página web, algo que viene a cambiar las reglas de la industria clásica de televisión, Lo que explica el interés y las posibilidades para que pequeñas y medianas producciones sean reconocidas por la Academia de las Artes y Ciencias de la Televisión.

FInalmente se impone la popularidad del storytelling, contenidos que comparten vivencias alrededor de un personaje más que una noticia dura y que supone el lenguaje actual del video en Internet.  

Hace unos años, trabajando para HBO en Caracas, Adriani fue asignado en muchas oportunidades para cubrir los festivales de cine de Cannes, San Sebastián, Berlín, New York, Miami, Toronto, Chicago y Huelva. Gracias a esto tuvo mucho roce con una gran cantidad de directores y personas influyentes del medio. Ya desde entonces, se escuchaba que las historias se impondrían: “puedes contar una buena historia con una cámara de 100 mil dólares. pero también la puedes contar con una cámara de 3 mil. No son importantes las herramientas sino qué historia vas a contar”, recuerda.

En su paso por el cine venezolano Adriani trabajó con los directores Román Chalbaud, Solveig Hoogesteijn, Carlos Azpúrua, Benjamín Rausseo y Diego Velasco. Teniendo una amplia experiencia hoy le emociona las posibilidades que le rodean para contagiar la inspiración a través de nuevas experiencias audiovisuales.  

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  • Emilio Apontesierra

    Que nota tan Bacana acerca De Orlando, Hormiga. Cuando lo conocí enseguida me di cuenta que estaba enfrente de un personaje que hace historia, un artista que construye historias como la que ayudó a construir con su camera al capturar las imágenes de videos del proyecto llamado Mi Poema favorito en donde se documenta como la poesía ha marcado la vida de los norteamericanos.
    En el siguiente enlace se puede ver uno de los Videos: Emilio AponteSierra y Caminante no hay Camino, de Antonio Machado. https://youtu.be/abzxyW_7z_U