“Él dio la cara por el país”, dijo amigo en el funeral de adolescente herido en Valencia el #5Jul

Después del plantón del cinco de junio de 2017, las publicaciones en el muro de Facebook de Luis Guillermo Espinoza cambiaron por completo. Dejaron de aparecer las fotos de partidos de fútbol y se hicieron más frecuentes los mensajes de fuerza que le dejaban sus amigos: “Te llevo en mis oraciones hermanito”, “fuerza Totti que pronto vas a estar con tu equipo”, “vas a salir de esta”. Dos meses después, “Totti“, como le decían de cariño, falleció producto de un paro respiratorio.

Su cuenta en la red social también se empezó a llenar de nombres de medicinas para su tratamiento, medicamentos que colocaban sus familiares en un intento de sortear la escasez en las farmacias, clínicas y hospitales.

Luis Guillermo Espinoza fue herido en el plantón convocado por la Mesa de la Unidad Democrática el pasado cinco de junio. El adolescente de 15 años participaba en la actividad en el sector El Tulipán, en San Diego (Carabobo), cuando efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y la Policía Nacional Bolivariana (PNB) se trasladaron al sitio para dispersar la concentración.

En la arremetida de las fuerzas de seguridad, “Totti” fue alcanzado por un proyectil que le perforó la cabeza. Lo atendieron en la Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera, donde pasó poco más de dos meses en la unidad de cuidados intensivos. Por unos días el adolescente pareció recuperarse, pero tuvo una recaída. Luchó hasta el pasado domingo, 13 de agosto, cuando falleció.

“Tu partida me duele y mucho, pero sé que luchaste hasta lo último y sé que estas en un mejor lugar”, se despidió una amiga.

Este martes, 15 de agosto, quienes conocieron a “Totti” le dijeron adiós. Sus compañeros de fútbol, con los que jugó durante ocho años cuidando la meta; sus entrenadores; sus amigos del colegio El Buen Pastor; su novia; sus vecinos; y su mamá, la única persona que tenía.

“Totti” era hijo único y muy unido a su madre, tanto que la ayuda a vender dulcitos por la zona donde vivía. Todo el que lo conoció lo describe como un “muchacho ejemplar”. Luchador, incansable, sano, buen estudiante, excelente deportista, alegre y cariñoso con su mamá. Todos esos son los adjetivos que dedicaron a Luis Guillermo Espinoza.

Muy pocos sabían que el adolescente salía a protestar. En los días de convocatoria, se perdía y asistía a las marchas, plantones y trancazos. El cinco de junio, ni sus familiares ni sus amigos supieron que fue herido hasta que su nombre apareció en las noticias.

“Eso fue lo que a él lo impulsaba: Su familia, su grupo de amigos. Eso fue lo que le inspiró a dar la cara, a guerrear por el país”, aseguró Adonis Rumbos, amigo de “Totti”.

“Tú siempre serás eterno mi Luis. Espero que allá cumplas ese sueño tan anhelado que tenías que era ser un gran futbolista”, fue el último adiós de otra de sus amigas.