Desnutrición en Zulia, Vargas y Miranda enciende alarma de OMS, reporta Cáritas

Entre octubre de 2016 y abril de 2017 el hambre avanzó de forma implacable. Durante ese mismo período, los casos de desnutrición infantil aguda diagnosticados por la fundación Cáritas Venezuela en cuatro estados del país pasaron de 8,9% a 11,1% de la población de menores.

Al llegar a estos dos dígitos, la proporción de registros supera el primer umbral de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y enciende las alarmas ante la comunidad internacional: el país está a un paso del umbral hacia una crisis humanitaria.

En su monitoreo centinela, la fundación evaluó a 1.090 niños menores de cinco años en cuatro entidades del país. En tres de los cuatro estados, los casos de desnutrición aguda superaron el umbral de 10% establecido por la OMS y los números se acercan al siguiente punto de alarma.

Cuando la proporción de niños desnutridos supera 15%, la situación pasa de ser una crisis humanitaria a una emergencia humanitaria.

La entidad con el número de registros más alarmantes fue Zulia, donde 12,8% de los casos fueron diagnosticados como desnutrición moderada-severa. Le siguieron Vargas (12,3%) y Miranda (11,8%). Aún el Distrito Capital se encuentra por debajo del umbral de alarma, con una proporción de 7,6%.

Lo que este estado de gravedad en la alimentación de los pequeños arroja es que quienes padecen desnutrición moderada están en riesgo de enfermarse. Los que llegaron al punto más severo están en riesgo de morir.

En el monitoreo de seis meses evaluaron los casos de desnutrición aguda, es decir, la pérdida de peso y la talla (estatura) de los menores de cinco años tras el agravamiento de la crisis alimentaria.

Al menos 16% de la población presentó desnutrición leve, una condición que en los niños se puede recuperar con mayor facilidad con suplementos vitamínicos o tras mejorar su alimentación. Sin embargo, el estudio también determinó que el riesgo es inminente y que muchos pequeños están en la “raya”: en Miranda y Vargas, tres de cada 10 niños están en riesgo de desnutrición.

De acuerdo con Susana Raffalli, consultora de Cáritas Venezuela y experta en seguridad alimentaria, cuando la proporción de desnutrición aguda alcanza 10%, el riesgo está a un solo paso. “Cuando se llega a esta escala, la situación no puede ser tratada por dispensarios, sino por el sistema de salud con recursos excepcionales”, explicó Raffalli.

Sin embargo advirtió que, ante la escasez de medicamentos, ni siquiera los centros de salud pueden hacer frente a la situación.

“Los hospitales nos están devolviendo a los niños porque no tienen insumos para atenderlos. Esta crisis se encuentra con unos hospitales desmantelados, que no tienen los recursos para realimentar a los niños en este estado”, advirtió.

Cuando la desnutrición aguda supera 15%, la OMS califica la situación de emergencia humanitaria; cuando se supera 30%, se trata de una hambruna. De todas las entidades evaluadas por Cáritas, la que más preocupa a Raffalli es Zulia. En el primer trimestre, los estudios en esa región arrojaron 10% de desnutrición aguda; en el último reporte (marzo-abril), la proporción ascendió a 12,8%.

“Esto amerita un protocolo de respuesta. Pasamos de una situación de alarma a una de crisis y pronto de una de crisis a una de emergencia. El Estado no ha asignado recursos para afrontar esta situación. Zulia sigue manteniéndose muy alto y si no se toman medidas de contención, para octubre podemos tener una desnutrición en 15%”, alertó.