Aumentan casos de amibiasis en Miranda por mala calidad del agua potable

Entre el 24 y el 31 de julio Salud Miranda solo reportó 6 casos de amibiasis. Para la semana siguiente, la cifra había ascendido a 13. Del 7 al 8 de agosto ya los casos registrados eran 19. El aumento, de acuerdo con el epidemiólogo Miguel Viscuña, es  explicable: contaminación del agua y de los alimentos. 

La amibiasis es una enfermedad parasitaria en la que las amebas (organismos microscópicos unicelulares) se alojan, generalmente, en el intestino grueso. El parásito se transmite a través de la ingestión de alimentos o líquidos contaminados, y los más propensos son los menores de 5 años y adultos mayores.

Viscuña puntualizó que el agua potable que reciben los mirandinos es de mala calidad. “El agua potable suele contaminarse con agua servida, especialmente en temporada de lluvias, porque es más fácil que se rompan las tuberías”.

En cuanto a la comida, señaló que la cadena de producción y distribución de alimentos no está siendo controlada correctamente y que, además, por la crisis del país han proliferado expendios de comidas al aire libre donde es más difícil tener un buen control sanitario.

Hasta hace un año Salud Miranda tenía potestad de dar cursos y charlas educativas, así como de emitir el certificado de manipulación de alimentos, pero el Ministerio de Salud le quitó ese poder, así como también el de fiscalizar y sancionar.

“La fiscalización es importante. Se necesita verificar que los expendios tengan acceso a lavarse las manos, que usen guantes, gorros… todo eso se está descuidando“.

Otro factor de riesgo son las escasas condiciones higiénicas que existen en las zonas populares. “Un nivel socio ambiental más sano tiene menos riesgos. Esto, indirectamente, te está midiendo los servicios de salud. Es considerada enfermedad de la pobreza”.

Sobre la amibiasis también preocupa la escasez de los fármacos indicados para tratarla: metronidazol y secnidazol. “Están escasísimos, por no decir que no se consiguen, y eso hace más delicada la situación”.

Cómo cuidarse

La Organización Mundial de la Salud publicó cinco claves principales para la inocuidad de los alimentos:

  • Mantenga la limpieza: Lávese las manos antes de preparar alimentos y con frecuencia durante su preparación, lávese las manos después de ir al baño, lave y desinfecte todas las superficies y equipos usados en la preparación de alimentos y proteja los alimentos y las áreas de cocina de insectos, plagas y otros animales. Aunque la mayoría de los microorganismos no provoca enfermedades, los microorganismos peligrosos están presentes ampliamente en el suelo, el agua, los animales y las personas. Estos microorganismos se encuentran en las manos, los paños de limpieza y los utensilios, especialmente las tablas de cortar, y el menor contacto puede conllevar su transferencia a los alimentos y provocar enfermedades de transmisión alimentaria.
  • Separe alimentos crudos y cocinados: Separe las carnes rojas, la carne de ave y el pescado crudos de los demás alimentos, use equipos y utensilios diferentes, como cuchillos y tablas de cortar, para manipular alimentos crudos y conserve los alimentos en recipientes para evitar el contacto entre los crudos y los cocinados. Los alimentos crudos, especialmente las carnes rojas, la carne de ave y el pescado y sus jugos, pueden contener microorganismos peligrosos que pueden transferirse a otros alimentos durante la preparación y conservación de los mismos.
  • Cocine completamente: Cocine completamente los alimentos, especialmente las carnes rojas, la carne de ave, los huevos y el pescado, hierva los alimentos como sopas y guisos para asegurarse de que han alcanzado los 70°C. En el caso de las carnes rojas y de ave, asegúrese de que los jugos sean claros y no rosados. Se recomienda el uso de un termómetro y recaliente completamente los alimentos cocinados. Con una cocción adecuada se pueden matar casi todos los microorganismos peligrosos. Se ha demostrado en estudios que cocinar los alimentos hasta que alcancen una temperatura de 70°C puede contribuir a garantizar su inocuidad para el consumo.
  • Mantenga los alimentos a temperaturas seguras: No deje alimentos cocinados a temperatura ambiente durante más de 2 horas, refrigere lo antes posible los alimentos cocinados y los perecederos (preferiblemente por debajo de los 5°C), mantenga la comida muy caliente (a más de 60°C) antes de servir. No guarde alimentos durante mucho tiempo, aunque sea en el refrigerador y no descongele los alimentos a temperatura ambiente. Los microorganismos se pueden multiplicar con mucha rapidez si los alimentos se conservan a temperatura ambiente. A temperaturas inferiores a los 5°C o superiores a los 60°C, el crecimiento microbiano se ralentiza o se detiene.
  • Use agua y materias primas seguras: Use agua segura o trátela para que lo sea. Seleccione alimentos sanos y frescos, elija alimentos procesados para su inocuidad, como la leche pasteurizada. Lave la fruta, la verdura y las hortalizas, especialmente si se van a comer crudas y no utilice alimentos caducados. Las materias primas, entre ellas el agua y el hielo, pueden estar contaminadas con microorganismos y productos químicos peligrosos. Se pueden formar sustancias químicas tóxicas en alimentos dañados y mohosos.

Foto: Verdematcha

 

 

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Comentarios

2 Comments
  1. Hola, Mariel. Una pequeña correción. Si el agua es de mala calidad, entonces el agua no es potable. La Organización Mundial de la Salud tiene una definición bien clara al respecto. Sería bueno cambiar el título cuanto antes. Saludos.

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