Visitas “sorpresa” de Zapatero entorpecen el diálogo, opinan expertos

El exjefe del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero es uno de los “facilitadores” del diálogo que viaja más seguido a Venezuela. Sus visitas son cada vez más frecuentes, pero lejos de sumar, entorpecen el proceso de diálogo, a juicio de varios politólogos consultados, quienes coinciden en que estas acciones suman desconfianza a su desempeño en ese rol.

“La figura de mediador tiene que ser muy cuidadosa. Zapatero ha privilegiado los contactos con el Gobierno y ese tipo de acciones debilita la confianza que la oposición pueda tener en su figura. Estas visitas, que a veces no tienen claridad sobre su propósito, crean desconfianza”, manifiesta el politólogo Piero Trepiccione.

El gobernador de Miranda, Henrique Capriles, ha sido uno de sus más fuertes críticos. Un día después de que Zapatero sostuviera un nuevo encuentro con el presidente Nicolás Maduro, en Miraflores, el también dirigente de Primero Justicia declaró que Zapatero viene “a lavarle la cara de narcotraficante a (Tareck) El Aissami”.

Agregó que “no es casual” que visite el país “cada vez que hay una situación de crisis o vienen señalamientos de afuera”.

Mientras que la dirigente de Vente Venezuela, María Corina Machado, acusó a los mediadores de querer convertir la transición en una transacción. “Se está planteando un pacto. Este fin de semana, el expresidente (Martín) Torrijos estuvo en Caracas y en estas horas está Rodríguez Zapatero. Quieren que la oposición reconozca que Maduro es legítimo como presidente, acepten que va a continuar como presidente hasta 2019, que la Asamblea Nacional apruebe los créditos adicionales para darle estabilidad al régimen a cambio de ofrecernos una fecha para elecciones regionales”, denunció.

Trepiccione subrayó que alrededor de la agenda de Zapatero no hay transparencia y “eso no ayuda porque el proceso de diálogo está prácticamente paralizado, en parte, porque se necesita recomponer la confianza en la intermediación”.

Para el politólogo Ricardo Sucre, el exjefe de Gobierno español “es apenas uno de tantos obstáculos”. “Cualquier persona que coloquen va a tener el mismo efecto si no se avanza en los problemas estructurales. No hay actor neutral, lo que se puede evaluar es la efectividad, y Zapatero no ha sido eficaz como facilitador”.

Señaló que la oposición ha insistido en que no confía en este mediador, pero no ha propuestos nuevos candidatos para que lo sustituyan, en parte por la dificultad que existe en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) para ponerse de acuerdo y porque no existe una verdadera intención de iniciar una investigación seria.

“La oposición se pregunta para qué va a dialogar si El Aissami ya fue sancionado, Donald Trump está hablando con todos los gobiernos de la región; entonces ¿para qué oxigenar al Gobierno? Mientras que el Gobierno quiere que en el diálogo se discutan solo los temas que le interesan y sea hecho a su medida”, opina.

Trepiccione también considera que la coalición opositora ha hecho un mal manejo del diálogo. “A la MUD le ha faltado asertividad. Tienes a un Gobierno absolutamente cerrado, atrincherado, que no ha mostrado la mejor intención de modificar su conducta. Tienes un sector muy duro del Gobierno que hace presión y que tiene mucho poder institucional y no tienes claridad dentro de la coalición para tomar decisiones”.

El profesor universitario descarta que las visitas de Zapatero beneficien de algún modo al Poder Ejecutivo. “El hecho de que se reúna con el Gobierno debilita su posición como mediador y, por lo tanto, debilita el diálogo, y el Gobierno es el que necesita con más urgencia que haya un diálogo para poder garantizar la gobernabilidad”, concluye.