Incertidumbre en relaciones Venezuela-EEUU tras triunfo de Trump

La victoria del candidato republicano no solo sorprendió a Estados Unidos, sino a todo el mundo, la madrugada del 9 de noviembre. Sin trayectoria política, Donald Trump logró vencer a la secretaria de Estado de la gestión del presidente Barack Obama, Hillary Clinton. Ahora, el escenario que se plantea con Trump frente a la Casa Blanca resulta incierto. Especialmente en cuanto a sus relaciones con el gobierno venezolano.

El 14 de junio, el presidente venezolano Nicolás Maduro anunció que estaba listo para “reorganizar” la relación con EEUU“Estoy listo para designar embajadores y reorganizar relaciones”, aseguró luego de que la canciller Delcy Rodríguez y el secretario de Estado John Kerry celebraran una reunión. No obstante, los caminos que tomarán las relaciones bilaterales entre ambos países resultan difíciles de pronosticar bajo la administración del republicano.

“El triunfo de Trump va a representar un cambio en la forma en la que se relacionan Venezuela y EEUU. Sin embargo, no va a ser un cambio 180 grados. Ahí la institucionalidad funciona y Trump tiene que ponerse esa camisa institucional. El control republicano en el Senado y la Cámara de Representantes le va a permitir hacer unas cosas, pero no todo lo que dijo en campaña”, apuntó Juan Francisco Contreras, presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela (CIV).

Por su falta de experiencia en la política flaquea el Presidente electo la noche del pasado martes. No obstante, para Daniel Merchán, internacionalista y docente universitario, los republicanos nunca han tenido a América Latina en su lista de prioridades.

“Lo que nos dice la experiencia previa es que, en el caso del partido republicano, Latinoamérica nunca ha sido prioridad. Así pasó con Bush padre y Bush hijo. Hoy tienen otro reto, que es hacer frente al Estado Islámico“, indicó Merchán. Para esto, Trump planteó aliarse con Rusia.

Aunque América Latina no tuvo predominancia en el discurso del republicano, Venezuela se asomó entre las líneas. Durante su gira por Florida, dirigió unas palabras a la audiencia venezolana, la cual calificó como “gente trabajadora” a pesar de tener el sistema de Gobierno actual.

“Trump hizo una mención muy marginal a Venezuela y dijo que apoyaría a quienes buscan la libertad en el país”, precisó la internacionalista Giovanna De Michele. “Esto se interpreta como una forma presionar al gobierno de Nicolás Maduro y brindar apoyo a la oposición“.

No obstante, De Michele también señaló que Trump dio a Rusia un lugar preferencial en su planteamiento para la política exterior. “Venezuela y Rusia son aliados estratégicos. Se podría pensar que atentar contra el gobierno venezolano podría significar fricciones con los rusos”, advirtió.

Un día después de conocer los resultados de los comicios, el Gobierno se pronunció sobre la victoria del candidato republicano. A través de un comunicado emitido por la Cancillería, felicitó a Trump por su triunfo y marcó distancia de EEUU.

“La República Bolivariana de Venezuela anhela que en esta nueva etapa (…) se puedan establecer nuevos paradigmas con nuestra Región basados en el reconocimiento a las identidades culturales, sociales e históricas de nuestros países, y en el respeto a la no intervención en los asuntos internos, al derecho al desarrollo y a la paz”, reza el comunicado.

Contreras coincide con que América Latina también será algo secundario para la administración republicana. “Los intereses norteamericanos fueron el centro de la campaña”, dijo el presidente del CIV. Añadió que el presidente Maduro deberá bajar el tono de sus discursos antiimperialistas para evitar que las relaciones entre ambos países se conviertan en algo mediático.

“Trump tiene un verbo muy incendiario. Es muy volátil y frontal y eso va a generar que EEUU ya no se vea como un vocero para abrir procesos de diálogo“, indicó Merchán. Para los especialistas, el carácter del republicano dista mucho del de su predecesor, Barack Obama.

No obstante, De Michele afirmó que ambos países tienen una agenda planteada que data de antes de la victoria de Trump y que debería mantenerse.

“Hay cosas pendientes en la agenda bilateral de Venezuela y EEUU y eso se evidencia en las visitas que para nosotros son sorpresivas, como la que hizo Thomas Shannon el pasado 31 de octubre. Eso hace pensar que hay una agenda entre ambos gobiernos y que no sabemos a qué intereses obedece”, explicó De Michele.

“Imagino que en este período de transición que anunció Obama, se le comunicará a Trump sobre esa agenda y se verá cuál es la actitud de su gestión en las relaciones con Venezuela“, agregó.

Aunque la Casa Blanca forma parte del futuro inmediato de Trump, los especialistas advierten que las instituciones frenarán cualquier exceso que pudiese plantear el Presidente electo. En la Cámara de Representantes, en el Senado y en su despacho habrá quienes mantengan la posición de EEUU.

“Espero que Trump tenga como Secretario de Estado a alguien coherente para retomar todo lo que se ha avanzado con Venezuela. De todas formas, de la gestión de Obama a la de Trump, el cambio debería ser lineal”, aseguró Daniel Merchán.