Plan Chamba Juvenil incumple más de lo que promete, opinan analistas

A tres meses de creado el Plan Chamba Juvenil, el pasado 20 de junio, se prometió más de lo que se cumplió.  Especialistas concluyeron que el proyecto planteado por el presidente Nicolás Maduro para “promover el empleo y la producción“, representa un gasto adicional para el presupuesto de la nación y un mecanismo de captación política para los jóvenes.

Uno de los coordinadores zonales del programa, quien no quiso ser identificado, explicó que los muchachos interesados en inscribirse, además de tener el carnet de la patria, deben ingresar en el portal web y elegir tres áreas de su preferencia (recreación, educación, servicios sociales, mantenimiento y agricultura urbana, seguridad ciudadana e Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista – INCES).

“No hay rollo con partidos, lo que importa es trabajar”, aclaró el coordinador con respecto a la filiación política de los miembros del Plan Chamba Juvenil. Los muchachos son contactados vía mensaje de texto para participar en la charla de “sensibilización”. Luego se les inserta en la ocupación de su preferencia.

A cambio de sus servicios, que en algunos casos implica recibir una formación, todos los “chambistas” reciben 140 mil bolívares al mes; con excepción de los jóvenes que forman parte del INCES y de seguridad nacional, quienes reciben por su trabajo salario mínimo.

“No le va a permitir a estos muchachos mantenerse bien alimentados”

Para el economista Ronald Balza, este plan no es nuevo. La Misión Vuelvan Caras, creada en marzo del año 2004 por el expresidente Hugo Chávez, tenía objetivos similares.

Según la Base de Datos de Programas Sociales (Bdpros) del Ministerio de Planificación, la Misión “Vuelvan Caras” fue creada con el objetivo de “garantizar la participación de la fuerza creativa del pueblo en la producción de bienes y servicios, superando las condiciones de exclusión y pobreza generadas en las últimas décadas”.

Balza explicó que la incorporación de tantas personas a la administración pública representa un gasto no previsto en el presupuesto de la nación del año 2017 y genera una carga adicional para el Estado; eso sin tomar en cuenta que la retribución que reciben los jóvenes por su trabajo no es suficiente para cubrir sus necesidades.

“Es una cantidad que no le va a permitir a estos muchachos mantenerse bien alimentados ni en buenas condiciones”, aseguró Balza. Agregó que los problemas de empleo se pueden resolver en un contexto de mayor producción tanto pública como privada.

“Lamentablemente, para traer inversiones necesitas tener transparencia, asegurarle a las empresas que van a poder tomar sus decisiones y que el Gobierno atienda a los más vulnerables; que no vaya improvisando con programas”, afirmó Balza.

“Esto es más de la retórica socialista”

“El Estado que construyó Hugo Chávez no considera que en el mercado exista la solución para el problema del empleo”, afirmó Eduardo Valero Castro, politólogo de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

Por esta razón el Estado, detalla Valero Castro, creó mecanismos para “resolver o intentar resolver los esquemas de desempleo generados por las mismas políticas de ahogo a la empresa privada e iniciativa propia”.

Para abril de 2016, fecha en la que el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó el último informe de la Situación en la Fuerza de Trabajo, 8.396.288 personas estaban desempleadas, lo que equivale a un 37,3% de la población en edad de trabajar; lo que a su vez representa más de un tercio de la población económicamente activa.

Es por ello que durante la gestión del expresidente Rafael Caldera se creó el Instituto Nacional de Capacitación y Educación (INCE), para generar formación técnica, explicó Valero Castro; iniciativa que para el analista era “difícil de entender para una Venezuela donde la educación es barata y pública”.

A su criterio, el Plan Chamba Juvenil “es más de la retórica socialista, estatista” que utiliza el carnet de la patria como “una forma de mediatización de la función pública en la que el Estado te provee de determinadas herramientas para obtener a cambio apoyo político”.

“Es un dispositivo de poder muy bien manejado”

La doctora en Ciencias de la Educación del Instituto Pedagógico de Caracas (IPC – Upel), Elizabeth Rojas, consideró que el programa es un “mecanismo de captación ideológico-político dirigido a los jóvenes”.

Opinó que el rango de edad al que va dirigido el programa es muy amplio y que las necesidades varían dependiendo de si el muchacho ha formado parte o no del sistema educativo.

“Si el joven no ha podido ingresar al sistema educativo, y no está trabajando ni estudiando, ese niño es muy sensible y con una cantidad de carencias. Esa figura debe ser muy bien tomada en cuenta para incorporarlo en un oficio”, detalló.

Señaló que estas ofertas no deben formar parte de la agenda política de ningún partido, puesto que se trata de menores de edad. “Esas oportunidades de trabajo deben ser canalizadas por los docentes, por un ministerio de educación responsable. El Plan Chamba Juvenil está más inclinado a un ejercicio político-ideológico. Allí yo estoy en total desacuerdo”, declaró.

“Si es una buena estrategia: hay unos dispositivos de poder que se adornan a través de las tácticas, que un momento inicial aparentan algo pero que tiene un trasfondo de control. Es un dispositivo de poder muy bien manejado”, recalcó.

Sobre si el Plan es una forma efectiva para combatir el desempleo, explicó que si al nivel psicológico de los muchachos se le suma la colaboración de entes privados y públicos, “la estrategia estaría sana”.

600 mil “chambistas”

El ministro de Juventud y Deporte, Pedro Infante, dio un balance sobre el programa, el pasado viernes 29 de septiembre en cadena nacional junto al presidente Maduro.

Aseguró que hay más de 600 mil personas inscritas en el plan a través del mecanismo del carnet de la patria. Además, señaló que de las más de 6 millones de personas carnetizadas, se determinó que el 60% tiene menos de 35 años.

Explicó que de los miembros del programa, 100 mil son jóvenes profesionales, de los cuales 800 tienen postgrado. Para los próximos días se espera el lanzamiento de nuevas modalidades, relacionadas con la agricultura urbana y la población indígena.

“Esto se combina con el Plan Económico, los quince motores de la Agenda Económica Bolivariana, las ocho leyes para la paz y la prosperidad económica presentadas por usted en la Asamblea Nacional Constituyente y el Plan Chamba Juvenil”, informó Infante al presidente.

Foto: Fundacite Zulia

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