Partidos de oposición deben unir fuerzas para superar la renovación, afirman expertos

Los partidos grandes como Primero Justicia, Acción Democrática, Voluntad Popular y Un Nuevo Tiempo tienen más oportunidad de alcanzar el 0,5% del RE en al menos 12 estados -aún con las trabas que impone el CNE– que las organizaciones más pequeñas que suelen concentrar su militancia en una región del país y carecen de recursos económicos para movilizar a los electores.

La figura de la alianza suena cada vez más como una “salida” a la que pudieran apelar estas organizaciones para unir fuerzas en su militancia y así alcanzar el mínimo requerido en la docena de entidades.

Pero con la alianza viene el riesgo de que algunos partidos pierdan sus símbolos, colores y nombres característicos si deciden respaldar las tarjetas que tengan más posibilidades de cumplir con lo exigido. Aun así, los expertos señalan esta estrategia como la alternativa más viable para salvar otras tarjetas además de la MUD.

“Con la alianza puedes asegurar tarjetas auxiliares en caso de que el Tribunal Supremo de Justicia liquide a la MUD. Pero esta estrategia plantea el problema de escoger a los partidos que se van a sacrificar, lo que no es poca cosa porque están en juego siglas y nombres históricos”, señala el abogado y politólogo Luis Salamanca.

Los partidos que se jueguen su renovación quedarán cancelados; es decir, tendrán que iniciar los trámites de inscripción que establecen los artículos 10 y 16, de la Ley de Partidos Políticos, que norman la constitución de las organizaciones regionales y nacionales, respectivamente, a riesgo de que otro grupo se apropie de sus siglas y colores o que obstruyan su inscripción.

El profesor universitario recuerda que hay antecedentes de la obstrucción de la conformación de nuevos partidos como los casos de Marea Socialista y Vente Venezuela, organizaciones a las que el TSJ impidió su inscripción alegando que sus nombres son frases y no denominaciones. “El proceso de constitución de nuevos partidos está sometido a una virtual confiscación por parte del TSJ y el CNE. Lo que es sumamente grave porque impide uno de los derechos fundamentales de la democracia como lo es el de asociación política”, alerta.

El politólogo y especialista en gobernabilidad y gerencia política, Jesús González, coincide con la necesidad de que las organizaciones políticas creen alianzas para sobrevivir. “Tienen que dejar los egos a un lado y entender que es un tema de supervivencia. Deben sumar votos a un partido y después hacer los cambios internos de nombre y directiva”, subraya.

El chavismo descontento

González va más allá al señalar que el proceso de renovación es una posibilidad que tiene la oposición de articular acuerdos no solo con sus aliados naturales sino con el chavismo descontento.

Al menos cuatro partidos del Gran Polo Patriótico han manifestado su rechazo a las condiciones aprobadas por las autoridades electorales para su legalización.

Salamanca destaca también la importancia de los partidos chavistas. “Es importante tener en cuenta que (Hugo) Chávez ganó las elecciones de 2012 gracias a los votos que aportaron los aliados del GPP. Y si (Nicolás) Maduro no hubiera tenido el apoyo de los aliados en 2013, hubiera perdido las elecciones por 11 puntos”, precisa.

La alianza como participación

González argumenta que fue un error de la oposición participar en las parlamentarias de 2015 bajo el esquema de una tarjeta única, porque “ha traído problemas a lo interno de la MUD para determinar el peso electoral de cada uno de los partidos y hoy los pone en riesgo de desaparecer”.

La Ley de Partidos Políticos establece en su artículo 27, numeral tres, que un partido político puede ser cancelado cuando haya dejado de participar en las elecciones en dos períodos constitucionales sucesivos. Sobre la base de este artículo, el partido Patria Para Todos (PPT), exige que se cancelen automáticamente a las organizaciones integrantes de la MUD por no participar en las parlamentarias con sus tarjetas características sino con una única: la de la MUD.

Pero Salamanca explica que no se puede argumentar que los integrantes de la MUD no participaron porque “la Ley de Procesos Electores establece la participación política bajo la figura de la alianza, mal puede decirse entonces que no participaron”.

El experto agrega que hay un error conceptual,  porque cuando fue sancionada la Ley de Partidos Políticos, el periodo constitucional del Presidente (seis años) y el de los parlamentarios (5 años) era el mismo, mas hoy son distintos. “La Ley solo especifica que deberán renovarse los partidos que no hayan participado en dos periodos constitucionales consecutivos, pero no aclara si se refiere al periodo del Presidente o al de los diputados”.

Foto: Sumarium

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