Para el cierre de campaña de Maduro vinieron buses de muchos estados - Efecto Cocuyo

Para el cierre de campaña de Maduro vinieron buses de muchos estados

Los autobuses se perdían de vista en la avenida Libertador, a la altura del Colegio de Ingenieros y en el Paseo Colón. Durante el cierre de campaña del presidente y candidato a la reelección, Nicolás Maduro, ambas arterias viales se convirtieron en el estacionamiento de las decenas de vehículos, provenientes de varias partes del país, que transportaban a cientos de asistentes al evento este jueves 17 de mayo.

De Aragua, Carabobo, Lara, hasta los llanos. Para cuando Efecto Cocuyo realizó el recorrido por los alrededores de la avenida Bolívar de Caracas, habían hasta autobuses identificados con el Instituto Nacional de Espacios Acuáticos (Inea), la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) y Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

Eran muy jóvenes quienes en su mayoría llenaban los autobuses. Algunos hacían fila para recibir su almuerzo y bebida. Dentro de una que otra unidad Yutong se podía ver una hamaca instalada, de algún usuario que aprovechaba para descansar mientras el grupo más numeroso de personas se encontraba en el mítin de la avenida Bolívar.

Al menos cuatro tarimas se instalaron a lo largo de la vía para recibir a los visitantes: una a cada extremo y otras dos cerca de la Escuela de Artes Visuales Cristóbal Rojas. Sin embargo, el centro de atención de las cámaras de televisión era el escenario ubicado hacia el terminal de pasajeros Río Tuy, desde donde el Presidente llamaba a los votantes a acudir a los centros electorales el próximo domingo “llueva, truene o relampagueé”.

Los militantes pudieron bailar salsa a los alrededores del escenario instalado cerca de la Escuela de Artes Visuales y en la plaza Parque Carabobo, tambor en la plaza cercana al Museo de los Niños y reggaetón en la esquina que conecta la avenida Bolívar con el Liceo Andrés Bello. Mientras que los extremos de la vía estaban llenos de simpatizantes, en las dos cuadras intermedias había espacio para caminar.

Sin duda, los más jóvenes fueron quienes más disfrutaron del evento político como si fuera un concierto. Al ritmo de las canciones de Becky G y Nicky Jam, artistas del género urbano, los muchachos hacían grandes grupos para bailar, comer, beber y conversar. Se observaron al menos tres ventas improvisadas de cerveza, ron y guarapita, uno de ellos con punto de venta. Bs. 800 mil costaba el vaso de guarapita. Con la botella, el precio era Bs. 1.000.000.

Adquirir algún recuerdo de la marcha, pese a la escasez de efectivo, costaba entre Bs. 40 mil y Bs. 400 mil, dependiendo de si preferían llevar un brazalete o una gorra.

Las construcciones de la Gran Misión Vivienda Venezuela (Gmvv) también se prepararon para el cierre de campaña: se divisaban afiches de Maduro y banderas rojas en los balcones y ventanas de los edificios en la zona.

Al finalizar el evento, aproximadamente a las cuatro de la tarde, los asistentes aprovecharon los espacios que se encontraban a los alrededores de la avenida para sentarse a descansar antes de volver a sus lugares de origen.

El Teatro Teresa Carreno y la avenida México fueron algunos de los sitios más concurridos. Quienes quisieron continuar la celebración preelectoral se fueron a la entrada de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte), donde un grupo de tambores seguía tocando.

Fotos: EFE

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