Opositores cantaron y tocaron cacerola en el oeste hasta que sonaron los disparos

Desde las ventanas ondeaban banderas. Desde los zaguanes de las casas alentaban con consignas. “¡Vamos Venezuela!”, se oía desde los edificios. En cada callejón, sentido San Bernardino, había una gorra tricolor, una bandera de Venezuela y una franela blanca. En la paralela, en la avenida Panteón, marchaba el chavismo solo a dos calles. La energía se tragó la tensión durante todo el trayecto desde el puente Guanábano; pero volvió a aparecer cuando fue el pavimento el que se tiñó de rojo.

La plaza La Estrella estaba a reventar cuando sonaron las detonaciones. El miedo de saber al oficialismo tan cerca hizo que la gente empezara a correr. “Mantengan la calma”, “no corran”, recomendaban algunos. El terror no reinó; pero una bomba lacrimógena dispersó a los opositores.

Muchos se resguardaron en calles aledañas. Otros rodearon el cuerpo de Carlos José Moreno, que se desplomó en el pavimento a la altura del Abasto Bicentenario. “¡Una moto, por favor! La clínica está a solo dos calles”, gritaba la gente desesperada. Una doctora del Hospital de Clínicas Caracas, que se encontraba en el sitio, asistió al adolescente de 17 años. Junto al motorizado, se lo llevaron hasta el centro de salud. Eran apenas las 10:45 am cuando la bala atravesó la cabeza de Carlos.

“Llegaron unos sujetos abordo de una moto, estaban escondidos detrás de un contenedor de basura”, esa es una de las versiones que maneja la policía y que contó Melvin Sojo, hermano de Carlos Moreno. De acuerdo con el familiar, el adolescente iba a Chuao a jugar fútbol con sus amigos cuando fue impactado por el proyectil.

Los doctores dieron la noticia de la muerte de Carlos a la 1:15 pm. El próximo fin de semana, el joven iba a cumplir la mayoría de edad.

¡Agárrenla, agárrenla!

Media hora antes, Jecsebel Pérez y su hermana habían emprendido la marcha desde la avenida Baralt hacia San Bernardino. Cuando se bajó en Gato Negro procuró que no se viera la palabra “Libertad” que llevaba escrita en una mejilla. Tampoco la bandera de Venezuela que cargaba al revés. Esa la guardó en el bolso hasta que se encontró con el grupo de opositores en El Guanábano.

“Cuando pasé por donde estaban los chavistas, gritaron agárrenla“, contó nerviosa. Apuró el paso hasta sentirse más segura en grupo. Aseguró estar cansada de tener que lavar los trapitos que usa como pañales para sus hijas. También de pagar los pañales a los bachaqueros en 40 mil bolívares. “Hay que luchar por el país, no hay que dejárselos a ellos”, aseguró.

Por la avenida Oeste 7, y atravesando autobuses y franelas rojas, el grupo de aproximadamente 30 opositores bajó por La Candelaria, en la paralela a la avenida Panteón, para encontrarse con más. Rojitos y azules cruzaron miradas y uno que otro insulto, pero no más de ahí. Cada quien iba con los suyos. Algunos aupaban a los chavistas, otros les dedicaron toques de cacerola.

“Yo salí por todo este abuso que estamos viviendo”, aseguró Noris Rodríguez. “A mí no me da miedo ir a marchar“, dijo cuando ya se encontraba a unas cuadras de La Estrella. “¡Yo vine porque quise, no porque me pagaron!”, cantaban en San Bernardino. Sin embargo, a las 10:30 am las detonaciones callaron a los manifestantes.

A pesar de las balas y de la tensión, los manifestantes pidieron seguir el camino hacia la Defensoría del Pueblo. La diputada Gaby Arellano, quien se encontraba en el sitio, continuó con algunos hasta Plaza Venezuela. La represión de este 19 de abril no esperó hasta la tarde ni fue en la autopista. Grupos armados fueron los que lanzaron el primer disparo en el oeste de Caracas. Y cobraron una vida. “Esto lo que tiene que hacer es darnos más fuerzas para seguir en la calle”, sentenció un manifestante.

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  • Odinnordico18@gmail.com

    En síntesis amigos mios, ooootra ves la pupusicion entregista fue derrotada, es mas, con lo que observe,puedo determinar que fueron arrasados,no escuche detonaciones y cuando efectivamente se cruzaron, los chavistas simplemente los ignoraron, es mas,eran grupos de 4 a 7 personas que regresaban de su marcha con cara de Gol en contra, despertaron un monstruo, unificaron al chavismo y ahora, hoy empieza el contra ataque revolucionario, Señores entregistas, verdugo no pide clemencia y este pueblo se las va a cobrar. Eso si con muuuucho amoooor!!!

  • Juan J. Perozo P.

    Ya no hay ni pan. Estamos pasando hambre en Venezuela y estos chavistas no piensan dar tregua, antes por el contrario, arrecian la represión. ¿Como puede ser esto posible?. Cadenas para tratar de sacar provecho político de las manifestaciones de repudio, que contra ellos se produjeron hoy. ¿Como pueden ser tan cínicos?. Ni tan siquiera se conduelen de las familias de las personas que sus seguidores asesinan. ¡Hasta cuando!. ¿No les basta con el desastre que han creado en el país?.Pareciera que lo que quieren es ver sangre.