Oposición y chavismo aceitan los cañones de la confrontación

Desde la tribuna de oradores, el diputado Julio Borges, se estrenó con un discurso de distintos tonos como presidente de la Asamblea Nacional. Su mensaje a los militares venezolanos fue como una pedrada en ojo para la bancada oficialista que asistió a la instalación y que luego salió “decepcionada” por las palabras de Borges y con la advertencia de que el Poder Legislativo sigue en desacato.

Un atisbo de lo que puede ser la línea dura de la oposición al comienzo de 2017 fue el anuncio de que en las próximas semanas la AN aprobará la declaratoria de abandono del cargo por parte del presidente Nicolás Maduro. Sin embargo, una mano lava la otra, porque de la misma manera Borges introdujo nuevamente el escenario de unas elecciones generales para que todos se cuenten. Esta propuesta ha estado en la mesa de diálogo desde que la presentó el expresidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.

Sin embargo, el discurso de Julio Borges no podría entenderse del todo sin elementos del contexto. Dos de ellos son las discrepancias internas de la oposición sobre cuál es la mejor vía para salir del presidente Nicolás Maduro, así como el nombramiento como vicepresidente ejecutivo de gobierno de Tareck El Aissami, hombre clave en la jugada del oficialismo que paralizó el referendo revocatorio,  .

“Cuatripochos” y cuatro mensajes

La plana mayor del partido Primero Justicia acompaño a Borges a su juramentación,  con el gobernador Henrique Capriles Radonski a la cabeza y los alcaldes Carlos Ocariz y Ramón Muchacho.

Borges con su esposa e hijos
El diputado Julio Borges, su esposa e hijo ingresan al hemiciclo protocolar

El diputado también estuvo acompañado por sus padres, así como los “cuatripochos” como llama cariñosamente a sus hijos que son cuatrillizos y su esposa Daniella. Con su núcleo familiar descendió antes de las 11:00 am del Salón Elíptico para dirigirse con el saliente presidente de la AN, Henry Ramos Allup, al hemiciclo de sesiones. Antes hizo una parada en el Hemiciclo Protocolar para saludar a decenas de invitados, que apenas lo vieron llegar le aplaudieron. Él atinó a decir, señalando a sus hijos, aquí estoy con el equipo ganador.

A diferencia de enero de 2016, esta vez las calles aledañas a la sede del Palacio solo estaban llenas de efectivos militares y de la Policía Nacional, que custodiaba un perímetro de cuatro manzanas, con varias barreras. No había seguidores del Gobierno ni de la oposición en los alrededores.

A las 11:06 am ya iniciaba la sesión oficial. Como lo estableció el acuerdo de gobernabilidad interna de la MUD suscrito en enero de 2016, la presidencia le corresponde al partido Primero Justicia, la primera vicepresidencia a Voluntad Popular y la segunda a Acción Democrática. Así Julio Borges, Freddy Guevara y Dennis Fernández (la primera mujer en ocupar ese puesto en esta AN) se juramentaron, junto a José Ignacio Guedez, como secretario (cuota de la Causa R) y José Luis Cartaya, quien repite en la subsecretaria.

Los diputados chavistas fueron llegando a cuentagotas. De los últimos en entrar estuvieron Pedro Carreño y Óscar Figuera.

Antes de que Borges hablara, los comentarios en pasillo era que su discurso sería muy bien estructurado. Apenas iba a tomar la palabra cuando se escuchó un coro con tono de fastidio que decía: “Cadena”, con lo cual varios asistentes confirmaban que la intervención del diputado no sería trasmitida por los medios audiovisuales, ya que fue interrumpida por una trasmisión del Gobierno.

Borges hiló las palabras y las entonaciones de su discurso.

¿De quién es la culpa que el país más rico DEL MUNDO tenga a su pueblo comiendo en los basureros, saliendo del país en estampida o perdiendo la vida en las calles? Venezuela lo sabe.

Para la familia venezolana, el mensaje es muy claro:

Conocemos bien a quien nos gobierna. Sabemos quien es, conocemos su accionar miserable y sin escrúpulos, su terror a perder el poder, porque en el fondo, el poder se convirtió en una droga a la que se volvió adicto, no imagina su vida sin el poder.

Por ello quiero ser muy claro ante Venezuela, nuestra lucha hoy es imponer en paz, de manera no violenta y con la fuerza del pueblo, el voto, la constitución y el cambio para unir a esta Venezuela rota y arruinada y construir un país de trabajo, libertad y paz.

Casi a la mitad de su intervención empezó a alzar la voz:

Aquí me detengo para enviarle un clarísimo mensaje a Nicolás Maduro: el pueblo venezolano es el dueño de la democracia, tiene el derecho a votar y a decidir su futuro. No juegue usted a seguir conteniendo la soberanía del pueblo, porque como quien se enfrenta a un río crecido, podría terminar arrasado.

Nicolás Maduro: Respete la constitución y al pueblo venezolano. No será usted el primero Ni tampoco el último gobernante a quien cegado por la terquedad, lo sorprende la IRA de un país cansado y desesperado.

Hoy la realidad es clara: Es una decisión tomada por Nicolás Maduro que en Venezuela no haya elecciones nunca más. Eso es inaceptable y no lo vamos a permitir, cueste lo que cueste.

Seguiría Borges con variaciones y pausas hasta que llegó al espinoso mensaje a los militares a quienes emplazó:

“¿Quieren seguir siendo herederos dignos del Ejército Libertador y de la República o ser recordados como los guardianes de Nicolás Maduro?”

Antes les dijo:

“Recuerden su juramento. Porque hoy Dios y la Patria se lo demandan. Demandan que ustedes sean los guardianes de la Constitución y los garantes de ese pacto de convivencia que es sinónimo de orden y paz. Nicolás Maduro está fuera de nuestra Constitución y eso es inaceptable.

Permanecer en actitud complaciente frente a la tiranía es negar la esencia misma de su razón de ser…

Éste no es un llamado a la rebelión ni a la sublevación. Al contrario es un llamado a que se cumpla la Constitución y se le permita al pueblo venezolano votar”.

Aplausos de unos y miradas reprensivas de otros.

Seguiría Borges, esta vez con un mensaje para el pueblo:

Nos toca juntos y a fuerza de coraje, vencer a esta dictadura a la que cada vez le importa menos la vida y el dolor de los venezolanos. Y digo juntos porque es ingenuo e injusto pensar que alguien puede solo.

Seamos más y tengamos más. Huyamos para siempre de las promesas de salvación mesiánica. Aquí no hay individualidad que pueda dar esta batalla solo.

Aquí no hay fórmulas mágicas.

La única fórmula es el voto, porque pone en manos de todos nosotros el futuro del país.

La guinda electoral

Hablaría Borges unos minutos más para explicar por qué declararán el abandono del cargo del presidente Maduro y plantear la posibilidad de unas elecciones generales.

“Sepan que desde 2013 hubo más de 100 mil venezolanos asesinados, eso es equivalente a 4 estadios universitarios. Más de un millón de empleos se perdieron sólo el año pasado y desde que Nicolás Maduro está al mando de la Nación tenemos una inflación acumulada de 4200%, la más alta del mundo, la pobreza se ha duplicado desde 2013, 8 de cada 10 venezolanos comen de la basura y la mitad del país, incluyendo a los niños, se acuestan a dormir sin comer completo. Además vivimos un vergonzoso y cruel porcentaje de escasez en alimentos y medicinas…

Es claro que Nicolás Maduro abandonó el cargo y la Constitución.

Con esta decisión, la Asamblea Nacional abre las puertas para que en Venezuela haya elecciones generales en todos los niveles y ramas del poder público, gobernadores, alcaldes, presidente de la república y ¿Por qué no? Asamblea Nacional. ¡Que sea el pueblo el que decida!”

En desacato

No bien terminó el acto dentro del hemiciclo  cuando la bancada del oficialismo salió y buscaba un espacio para declarar. El diputado Héctor Rodríguez oteaba hacia la fuente del Palacio Legislativo donde se habían instalado cámaras y periodistas. Un discreto Pedro Carreño dudaba de si ese era el círculo para hablar, ya que desde la entrada del Palacio hacia el pasillo había sido colocada una alfombra roja por la cual caminaría al finalizar el acto de instalación la nueva junta directiva de la AN.

Pero Rodríguez, desde su espigada humanidad avistó en aquel enjambre de micrófonos dos logos, uno de ellos Telesur y dijo: Allí están los míos, vamos para allá.

Así, escoltado entre otros por Carreño y Victor Clark- quien pedía hacer espacio para verse al lado del jefe de la fracción chavista- inauguró la alfombra roja.

Inicio su intervención recordando la actuación de la Asamblea Nacional al inicio de 2016 y reiteró que la actual directiva corre el riesgo de ilegalidad. Calificó el discurso de Borges de agresivo e inconstitucional.

“Es un discurso de candidato presidencial. Hasta cuándo debemos soportar las peleas internas de la oposición. Lo que vimos hoy fue un discurso dirigido a los sectores radicales, que no llama al diálogo, que no llama a la paz” dijo Rodríguez, quien asomó que esta no era la actitud de Borges en privado.

“El golpismo nubla a los dirigentes de la oposición” agregó. “Nos reuníamos en todas las sesiones y él siempre decía que no estaba de acuerdo con la actitud golpista”.

Por su parte, Clark a la pregunta de si hay intenciones de recurrir al Tribunal Supremo de Justicia para invalidar a la AN, respondió que es algo que debe evaluar el bloque de Gobierno, aunque recordó e insistió en que aún la Asamblea estaba en desacato.

¿Radicalizados o no?

El nuevo vicepresidente de la AN, Freddy Guevara, respondió rápidamente a la pregunta: ¿Se va a radicalizar la oposición?

“Eso espero. Al menos por eso fue este discurso”.

Guevara ha sido cuestionador de la “mano suave” de algunos miembros de la Mesa de la Unidad Democrática frente al Gobierno. De hecho, fueron los votos de los que acompañaron las acciones de la llamada “Salida” los que llevaron en 2016 a Henry Ramos Allup a la presidencia de la AN. Para aquel momento, Borges no convencía a Voluntad Popular.

La presidencia de Borges se acordó en seguimiento del acuerdo de gobernabilidad interna suscrito en enero de 2016.

Carlos Ocariz, alcalde del municipio Sucre, también estuvo este jueves en el Palacio Legislativo. Al consultársele sobre las diferencias internas de la MUD aseguró que hubo mucha discusión en diciembre pero que quedaron bien saldadas. Ocariz insistió en que la ruta de la MUD es el voto, pero recordó que el Gobierno no ha cumplido las peticiones de la oposición en la Mesa de Diálogo.

Por su parte, el gobernador Capriles Radonski afirmó que solo el pueblo en la calle puede obligar al Gobierno a llamar a las elecciones.

La oposición venezolana ha pasado por uno de sus momentos más difíciles, luego de que se evitara por mandato de tribunales regionales, la recolección del 20% de manifestaciones de voluntad, con lo cual se cumpliría uno de los requisitos fundamentales para convocar el referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro.

Uno de los actores clave en esta jugada del oficialismo fue el por entonces gobernador de Aragua, Tareck El Aissami, quien desde este martes 4 de enero ocupa la Vicepresidencia Ejecutiva.

El nuevo vicepresidente es considerado un “hijo de Chávez”. Es decir, un dirigente leal a los postulados del chavismo, con capacidad de generar alianzas internas- lo hizo con Diosdado Cabello para impedir la recaudación del 20% de manifestación de voluntades-, y con algo de gestión por mostrar durante su paso por el Ministerio de Interior y Justicia y luego en la Gobernación de Aragua.

Este miércoles escribió en su cuenta de Twitter:

“Es lamentable que la Asamblea Nacional haya irrespetado los acuerdos de la mesa de diálogo y se mantenga en desacato y de espaldas a la ley”.

Los cañones de ambos polos parecen estar aceitados, mientras la incertidumbre es cada vez más fuerte sobre dos aspectos fundamentales para el primer semestre de 2017: el desenvolvimiento político de los factores con colofón en una eventual consulta electoral y las medidas que permitan resolver la crisis económica de Venezuela.

Foto: EFE