Mariano de Alba: Declaraciones de Trump solo reavivarán retórica antiimperialista de Maduro

En solo cuestión de horas, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció sobre Venezuela en dos ocasiones. La primera fue para decir que no descarta “una opción militar en la búsqueda de una solución a la crisis que vive el país y la segunda, para rechazar la propuesta de una conversación vía telefónica con su homólogo Nicolás Maduro hasta tanto no haya sido restablecida la democracia.

Ambas fueron dos declaraciones de impacto para el abogado especializado en derecho internacional y relaciones internacionales, Mariano de Alba. Sin embargo la primera le restó contundencia a la segunda, ya que divide la posición de la comunidad internacional frente al caso venezolano y “ayuda” al Gobierno en la continuación de su retórica antiimperialista.

-Trump dijo que no descarta una “opción militar” para Venezuela ¿Es esto una amenaza al Gobierno o es parte de un discurso para ejercer presión?

– Pienso que ni es una amenaza ni tampoco es parte de un discurso para ejercer presión, aunque puede ser más lo segundo. Son declaraciones dadas al calor del momento, sin ninguna base si tenemos en cuenta que la semana pasada su asesor de seguridad nacional descartaba una opción militar en el caso venezolano.

Creo que esto, al final, no va a constituir una amenaza porque Trump ya había amenazado con sanciones económicas y eso ni siquiera se ha concretado todavía; menos corresponde amenazar con una opción militar. Esto sí podría ejercer cierta preocupación al Gobierno; pero creo que va a aprovechar este “regalo” que le da Trump para avivar su retórica imperial y tratar de seguir diciendo el discurso falso que todos conocemos de un plan en EEUU.

-¿Puede EEUU desplegar una operación militar en Venezuela? ¿La comunidad internacional apoyaría una medida como esta?

-La posibilidad de que EEUU despliegue una operación militar en Venezuela existe. No hay nada fáctico que lo impida, pero sí hay varios límites: cualquier operación o intervención militar debe contar con autorización del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas si es que se quiere hacer de forma legal o legítima. Ahí hay un primer problema: El tema de Venezuela ni siquiera ha empezado a discutirse de manera formal en el Consejo de Seguridad. Y, en todo caso, cualquier aprobación pasa si China y Rusia no ejercen su poder de veto en ese Consejo lo que, al día de hoy, parece poco probable.

Tampoco parece muy probable que otros países aprueben una medida de esa naturaleza con la situación actual en la que está Venezuela. No veo que la comunidad internacional apoyare una medida de este tipo, sobre todo por las pésimas experiencias pasadas que han sucedido con intervenciones unilaterales por parte de EE UU y porque todavía la situación en Venezuela no tiene el matiz de gravedad como para que los demás países consideren que la opción armada, que es la última opción que se ejerce, sea la necesaria.

-¿Es una operación militar lo mismo que una intervención?

-No es lo mismo. Una operación militar sería más “quirúrgico”, de corto tiempo, y para eso el presidente de EE UU tiene la opción de desplegar esa opción sin autorización del Congreso estadounidense. Si se trata de una intervención militar, sí tiene que buscar la autorización del Congreso, lo que reduce mucho las posibilidades de que este órgano lo apruebe. Ese es otro detalle que juega en el ámbito interno: En las últimas horas hemos visto declaraciones de algunos senadores diciendo que ellos no van a apoyar una opción militar en Venezuela.

Recordemos que EE UU ahora tiene la tecnología para, inclusive, desplegar operaciones militares sin siquiera comprometer soldados a través de los drones.

¿Una opción militar, como la que señala Trump, favorecería a la población o a la oposición de alguna manera?

-Depende de como se vea. Cualquier opción militar involucra el poder de fuego y conlleva el riesgo de que personas inocentes sean asesinadas. También está el riesgo de que se genere un enfrentamiento entre las fuerzas armadas venezolanas y las estadounidenses. Las declaraciones de Trump ya de por sí pueden generar mayor represión a los venezolanos y a los dirigentes de oposición.

Si llegamos a ese escenario y la operación militar es exitosa y eso genera un cambio de régimen, pues mucha gente pensará que sí, que sí favorece a la población. Pero también hay que estar muy claros de que esa opción viene con costos asociados. Va a venir con exigencias por parte de EE UU sobre nuestro futuro, sobre nuestras decisiones y va a comprometer en algún grado nuestra soberanía. Suponer lo contrario es desconocer la historia en países como Irak.

-El presidente Trump dijo que no mantendrá una conversación con Maduro vía telefónica hasta que no se restablezca la democracia en el país ¿cree que esta presión será efectiva para que el Gobierno ceda en algunos aspectos o, si por el contrario, crecerá la tensión entre ambos países?

-Lo de la llamada fue una respuesta adecuada y pudo haber ejercido cierta presión, pero al verse precedida por las otras declaraciones, su impacto y su importancia se van a ver sumamente disminuidos. En estos momentos las relaciones entre EE UU y Venezuela no tienen mucha posibilidad de mejorar, sobre todo porque el régimen utiliza el argumento de la retórica imperial para tratar de hacer ver que la culpa de lo que sucede en el país es por eso. No pienso que la llamada vaya a generar algún cambio de actitud en el Gobierno y creo que la política de EE UU va a a continuar siendo la de sancionar a los funcionarios, a sus familiares y testaferros. Y no podemos descartar el tema de las sanciones económicas, que siguen siendo una posibilidad.

Las declaraciones de Trump sí hacen más improbable que la respuesta internacional a la crisis en Venezuela sea una respuesta unitaria entre los países de América Latina, Europa y Estados Unidos porque la región tiene una historia de intervenciones militares por parte de EE UU que no han sido muy “felices”, por así decirlo. Aunque sí hay otras que algunos pudieran estimar más exitosas. En general hay un grave rechazo, eso lo hemos visto por las declaraciones del canciller de Chile. Y pronto veremos más declaraciones que se opongan a que eso sea una opción que se tome de forma unilateral por parte del gobierno de EEUU.