Marcharon en Caracas para exigir libertad de Leopoldo López y demás presos políticos

Este sábado 18 de febrero se cumplieron tres años de la encarcelación del dirigente político y presidente del partido Voluntad Popular, Leopoldo López. Para recordar la fecha, seguidores del partido naranja decidieron acatar un llamado de su líder, quien les pidió a los suyos irse a las calles de Caracas y expresar su repudio al gobierno de Nicolás Maduro y a exigir la liberación inmediata de los presos políticos.

Cuatro puntos de concentración fueron destinados para esta manifestación: Santa Fe, Caurimare, Parque del Este y la plaza Brión de Chacaíto. Justamente fue cerca de este último punto que Leopoldo López dio su último discurso en libertad y minutos después se entregó a los funcionarios militares, que lo escoltaron hasta un vehículo oficial el 18 de febrero de 2014.

En los puntos de Caurimare y Parque del Este había una buena cantidad de personas. La convocatoria era para las 9:00 de la mañana y las personas comenzaron a llegar puntualmente. Sin embargo, en la plaza Brión de Chacaíto la concentración era más escasa. No obstante, poco a poco comenzaron a llegar dirigentes como los diputados Luis Florido, Richard Blanco, Tamara Adrián y Gaby Arellano, así como el expresidente de la Federación de Centros Universitarios de la UCV, Hasler Iglesias.

Con la llegada de estos dirigentes la concentración tomó mayor musculo y estaba lista para salir hacia la autopista Francisco Fajardo, una de las arterias viales más importantes de Caracas y que este sábado sería el punto de llegada de las personas que salían desde los distintos puntos.

El recorrido

La militancia del partido Voluntad Popular copaba el panorama por donde se viera. Gorras y franelas anaranjadas predominaban en la escena y quienes encabezaban el recorrido desde Chacaíto hasta Altamira eran todos miembros del partido de Leopoldo López.

Los organizadores de la manifestación gritaban constantemente a los fotógrafos y camarógrafos que no se acercaran tanto a la cabeza de la marcha y que permitieran que las personas del partido tomaran las imágenes y las transmitieran por redes sociales.

“Sabemos que en Venezuela no hay medios de comunicación, por eso le pedimos a los fotógrafos y camarógrafos que den paso a las personas de la militancia que van a difundir las imágenes por las redes”, decía una de las personas que iba en el camión que guiaba la ruta de la protesta.

Poco a poco se fueron sumando personajes y elementos a la caminata. Familiares de presos políticos y organizaciones juveniles de distintos estados de Venezuela se concentraron a la cabeza de la caminata y entonaban consignas en rechazo al gobierno de Nicolás Maduro.

Familiares de presos políticos en la manifestación. Foto: Iván reyes
Familiares de presos políticos en la manifestación. Foto: Iván reyes

“No, no, no. Cacerola no. Vámonos para la calle como Leopoldo nos enseñó”, cantaban los jóvenes mientras agitaban sus pancartas.

Miembros VP

La caminata se extendió por la avenida Francisco de Miranda hasta llegar una cuadra antes de la plaza Francia de Altamira, allí las personas cruzaron hacia la derecha y se fueron en dirección a la autopista Francisco Fajardo, específicamente al distribuidor Altamira.

En esa zona ya había cientos de personas esperando la llegada de más manifestantes. Ya estaba montada la tarima para las personas que iban a dar discursos y había una zona, divida por barandas, en la que se realizaría un mosaico con el rostro de Leopoldo López con la ayuda de los manifestantes, puesto que cada uno iba a llevar un papel y en conjunto se construiría la figura del dirigente.

“Este mosaico se verá hasta a diez mil metros de altura. Por primera vez en Latinoamérica se hará un mosaico tan grande sobre un dirigente político”, aseguraba una de las personas en la tarima mientras le pedía a las personas que se acercaran hacia la zona del mosaico y hacia la tarima.

En la autopista

El mediodía caraqueño era bastante caluroso. No había nubes que dieran sombra y el sol estaba en su punto más alto. Las personas tomaban agua, se echaban aire, se secaban el sudor, pero seguían allí, aguardando los discursos y esperando poder realizar y ver el mosaico.

Una mujer se desmayó y quienes estaban a su alrededor la asistieron. No había ambulancias dispuestas para la manifestación y tuvieron que sacarla dela zona del mosaico para poder atenderla y que respirara un poco.

Mientras esto ocurría, las personas comenzaron a gritar “¡Mosaico, mosaico, mosaico!”, como exigencia para que comenzaran a armar la pieza y así pudieran resguardarse del sol. No obstante, eso no sería posible, por lo menos no como se pensaba.

Los dirigentes llamaban a las personas a acercarse a la zona del mosaico, pero no todos atendían el llamado. “Necesitamos mil personas más para completar la pieza”, dijo uno de los organizadores, pero eso tampoco motivó a las personas a acercarse. Muchos estaban en la parte alta de la autopista y otros simplemente no querían acercarse.

Aproximadamente a la 1:30 de la tarde varias personas comenzaron a retirarse y la zona del mosaico quedó un tanto desolada. Fue entonces cuando los organizadores decidieron colocar las piezas en el asfalto y construir el rostro de López en el suelo y no con las personas, como se tenía pensado.

Mientras esto ocurría, por la tarima pasaban diputados como Henry Ramos Allup, Juan Andrés Mejías y Luis Florido. Además de dirigentes como María Corina Machado y de familiares de presos políticos y de personas caídas en las manifestaciones de 2014.

Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López y activista por los derechos humanos, tomó el derecho de palabra y explicó que a su esposo le han ofrecido “hasta cambiar elecciones por su libertad”, pero que López siempre se ha negado a cualquier tipo de canje.

Para cerrar, el diputado Freddy Guevara anunció que seguirían en la calle y alertó al gobierno venezolano sobre las manifestaciones que se estarán haciendo para demostrar “el rechazo a la dictadura de Nicolás Maduro”.

Mientras Guevara conversaba las personas que estaban elaborando el mosaico tenían un pequeño detalle: las piezas de un lado de la vía estaban a una altura y las del otro lado a otra altura por lo que parecía que una mitad del rostro del dirigente estaba más arriba que la otra.

Las mitades del mosaico no estaban a la misma altura. Foto: Iván Reyes
Las mitades del mosaico no estaban a la misma altura. Foto: Iván Reyes

A pesar de esto, las personas lograron solventar el problema y ajustar ambas mitades para completar su tarea. El mosaico estaba listo.

Mosaico listoDesde la zona del distribuidor Altamira varias personas se quejaban. “No hay gente porque no fuimos a Miraflores cuando teníamos la gente para hacerlo. Ahora nadie quiere marchar”, le dijo un joven a una muchacha, quien asentía convencida de lo que decía el manifestante.

Lilian Tintori se acercó al mosaico de su esposo, sacó su celular y tomó varias fotos. Luego se paró en una de las mitades y comenzó a saludar a las personas. Se puso de pie y se retiró de la autopista junto con los demás dirigentes, mientras el resto de las personas comenzaban a recoger las piezas del mosaico para abrir el paso por la autopista Francisco Fajardo.

Lilian Tinori

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