Luisa Ortega Díaz: “Yo no he cambiado, cambiaron otros”

Luisa Ortega Díaz, la destituida fiscal general de Venezuela, se propone denunciar a nivel internacional lo que considera son irregularidades del Gobierno de Nicolás Maduro, tanto en materia de violación a los derechos humanos como de administración de justicia y de corrupción.

“Seguiré por el mundo denunciando que en Venezuela no hay estado de derecho, que en Venezuela no hay democracia, no hay libertades y que es imposible se sancionen a los culpables de los delitos, ya sean de corrupción o contra los derechos humanos, porque no hay justicia tampoco. La justicia se ha acomodado para favorecer a un grupo que quiere perpetuarse en el poder”.

Y sobre las críticas que le han hecho refiere que quienes han traicionado el “legado de Chávez” han sido los representantes del madurismo. “Yo no he cambiado, cambiaron otros”, sostiene la exfuncionaria.

Las declaraciones las ofreció Ortega Díaz en el transcurso de una entrevista telefónica concedida en Bogotá al periodista Francesco Manetto y publicada este domingo en el diario español El País.

La destituida fiscal llegó a la capital colombiana bajo la protección del gobierno del presidente Juan Manuel Santos y viajó a Brasil para participar en un encuentro de fiscales de Mercosur sobre corrupción y el caso Odebrecht. Después regresó a la capital colombiana desde donde prepara nuevas denuncias contra el gobierno del sucesor de Hugo Chávez, quien la considera como su enemigo número uno.

La ex funcionaria salió del país clandestinamente, junto con su esposo, el diputado del Psuv Germán Ferrer, ante la posibilidad cierta de ser apresada y de que a su marido le allanaran la inmunidad parlamentaria.

Ortega Díaz tiene previsto formular varias acusaciones públicas a partir de las pruebas de que dispone y promete luchar contra la violación de los derechos humanos. Considera que la corrupción es una de las principales causas de la grave crisis económica, política y social que vive Venezuela .

“La corrupción es lo que tiene a Venezuela sumida en esta crisis de alimentación y de medicinas porque los dineros que debieron destinarse para resolver a la población el tema de la salud y de la alimentación están en los bolsillos de un grupo que detenta el poder”, afirma.

No obstante, para la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) no es fácil olvidar el papel que tuvo la otrora Fiscal General en la acusación contra el líder opositor Leopoldo López que lo llevó a la cárcel.

Con todo, ella recuerda que en el pasado planteó objeciones al Gobierno, por ejemplo cuando el Ministerio de la Defensa publicó la resolución 8610, según la cual las fuerzas de seguridad podrían usar armas de fuego para disolver manifestaciones, a lo que ella se opuso pues “nuestra Constitución dice que en las manifestaciones no se pueden usar armas de fuego sino que tiene que ser proporcional a la violencia de los manifestantes”.

De igual manera, Ortega recuerda que ha cuestionado los despliegues de seguridad ciudadana llamados OLP (Operación para la Liberación del Pueblo) que, según ella, “eran verdaderas represiones para el pueblo pobre. Había allanamientos sin orden judicial, desalojaban a las personas de sus hogares, de sus viviendas, les robaban sus propiedades, computadoras, teléfonos, laptops, lo ejecutaban en el marco de esas operaciones. A eso también hice objeciones. Estuve en contra de eso”, asegura.

Ortega Díaz también se opuso a los ataques a la Asamblea Nacional (parlamento) de mayoría opositora, elegido en 2015. “Querían disolver la Asamblea Nacional, que en definitiva disolvieron con la Constituyente. Tú le preguntas al pueblo de Venezuela “¿quieres la Constituyente?” y va a decir que no, porque el pueblo de Venezuela quiere que resuelvan los problemas de alimentos, de salud, de seguridad. Eso es lo que quieren que le resuelvan el pueblo de Venezuela, no una Constituyente que ya tiene como un mes instalada y no ha resuelto nada. ¿Cuál ha sido la solución que ha aportado esta Asamblea Constituyente?”, se pregunta.

La fiscal destituida asegura sentirse “fortalecida”, pese a su obligada salida de Venezuela, “porque el apoyo ha sido mayor, sobre todo de las personas, del ciudadano venezolano que está muy esperanzado de que haya libertades, de que haya democracia, que haya paz, que haya tolerancia, que haya respeto, que haya decencia en Venezuela”.

Ortega Díaz, que en los próximos días visitará distintos países a los que ha sido invitada, confía en una salida negociada de la crisis venezolana. “Ojalá sea por los caminos de la paz. Sería muy terrible para mi pueblo, para mi país una situación de violencia, sería una calamidad más. Dios no lo permita. Que sea por el entendimiento, el diálogo, la negociación, ojalá sea por esa vía”.

Foto: J. Alves/EFE