Los retos que enfrenta la oposición en el Año Nuevo

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La oposición inicia el año nuevo discutiendo una reestructuración que amplía su dirección política a nueve partidos, incorpora tres frentes de “lucha” y plantea la sustitución de la secretaría ejecutiva.

Una fuente de la MUD informó a Efecto Cocuyo que se estaba discutiendo la creación de dos instancias para el frente político-electoral: la primera conformada por nueve partidos (el G4 se amplía) y la segunda por 15 partidos más las pequeñas alianzas.

La fuente indicó que los nueve partidos tendrían un peso de cinco votos cada uno; sin embargo, otra versión señala que los cuatro más fuertes: Primero Justicia, Acción Democrática, Voluntad Popular y Un Nuevo Tiempo tendrán un peso de 8 votos en la toma de decisiones políticas.

El principal reto de esta reestructuración es que la alianza logre concretar más que un cambio de nombre y sepa incluir a la sociedad civil para construir un proyecto de país y superar las fricciones internas.

El año de Borges

La instalación del segundo año legislativo es otro de los retos fundamentales y el más próximo. Este jueves 5 de enero la nueva directiva, encabezada por el líder de Primero Justicia, Julio Borges, asumirá la administración de uno de los cinco poderes de la República con la amenaza de una posible disolución a cuestas, mencionada en varias oportunidades por el Presidente y por los propios diputados del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv).

“Hoy, ya terminando el año 2016, la AN no tuvo cuórum. Uno en la vida laboral si tiene tres faltas no justificadas puede ser despedido (…) En un año (los diputados de la MUD) han faltado 34 veces. ¿Qué le sale a la Asamblea Nacional? Despido inmediato, ¡disolución!”, manifestó el Jefe de Estado en una alocución del 8 de diciembre.

El Desacato

El fallo contra los diputados de Amazonas sigue siendo la piedra de tranca para el Parlamento. Lo fue a mediados de 2016 cuando la AN inició el proceso de designación de los rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE), pues para elegir a las nuevas autoridades requerían 112 votos y solo contaban con 109 (luego de que el TSJ desproclamara a los tres diputados de la MUD).

Finalmente se produjo una omisión legislativa que permitió al Tribunal Supremo de Justicia ratificar de nuevo en el cargo a las rectoras Tania D´Amelio y Socorro Hernández.

El fallo fue el argumento predilecto del Gobierno y del TSJ para invalidar las leyes y decisiones de la AN al punto que la oposición se vio obligada a desincorporar a los representantes indígenas vía cuenta. Pero el Gobierno exige que la desincorporación sea votada en la cámara.

Es decir, a la administración de Borges le tocará asumir la votación para desincorporar formalmente a los diputados amazonenses. Los militantes de Voluntad Popular dijeron que se abstendrían y los de Vente Venezuela que votarían en contra.

Renovación de partidos

La renovación de nóminas de los partidos políticos es otro de los desafíos. La rectora Tania D´Amelio informó que 62 organizaciones políticas deben renovarse y 58 solicitaron participar en el proceso dirigido por el CNE.

Este es otro de los desafíos para la oposición, pues 28 partidos de la MUD se acogieron a la postulación bajo el esquema de la tarjeta única, lo que pudiera generar “inconvenientes”, pues no está claro si deben renovarse o automáticamente cuentan con el 1% de los votos, ya que fue la MUD la ganadora en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre de 2015.

Salida electoral

El referendo revocatorio murió y la oposición deberá buscar una nueva salida. Voluntad Popular, ala radical de la MUD, ha propuesto convocar el referendo consultivo –promovido desde la AN- para declarar “abandono de cargo” de Maduro.

La definición de la ruta electoral pasa por los acuerdos políticos que se alcancen en la mesa de diálogo que actualmente se encuentra “paralizada”.

Foto: La Patilla