La AN pisó el acelerador la última semana de marzo y sancionó dos leyes

En una semana del mes de marzo, la Asamblea Nacional sancionó dos de las leyes que habían pasado la primera discusión antes de la Semana Santa: la Ley de Amnistía y la de bono para alimentos y medicinas a personas de la tercera edad y jubilados, también llamada “Bonoabuelo“.

La próxima semana el trabajo parlamentario no parece terminar con la segunda discusión de la ley de referendos y la primera del proyecto de enmienda constitucional. Al tiempo que en casi tres meses de gestión ya han pautado varias comparecencias en búsqueda de la solución de los principales problemas del país: comida, alimentos, cárceles, inseguridad, economía, entre otros.

Para la analista y asesora político Mariana Bacalao, el Parlamento está haciendo lo que le corresponde, independientemente de que los demás poderes estén haciendo otras cosas. “La AN es la burbuja de oxigeno de la gente, encarna el deber ser”.

Si bien desde el oficialismo, la nueva legislatura ha recibido críticas en las que aseveran que durante los tres primeros meses no se ha hecho nada, para Bacalao el desempeño de la última semana ha demostrado que, finalmente, le agarraron el ritmo a las necesidades que exige la gente, especialmente por el compromiso y necesidad de un cambio que sea visible, sustentable.

“La AN asume en un momento extraordinario y además es un espacio donde se ejerce la democracia. Deben cumplir con las cosas retrasadas (respecto a la anterior gestión) y tienen que ver como cumplen con la urgencia del día a día de la gente”, aseguró.

Contra todo

Solo un acuerdo consensuado ha logrado la mayoría opositora con la minoría oficialista. De resto, todos los proyectos de ley han sido rechazados por los diputados del Partido Socialista Unido de Venezuela. La más reciente fue la sanción de la ley del “Bonoabuelo” en donde los parlamentarios del llamado “Bloque de la Patria” salvaron su voto.

A juicio de Bacalao, los oficialistas se pusieron de espaldas al drama que viven los venezolanos. “Cada vez que sale un funcionario del Gobierno diciendo que las colas son sabrosas, que la gente disfrutó la Semana Santa y que la inseguridad está controlada, por lo mínimo se toma como una falta de respeto y devela que no hay la mínima intención de arreglar las cosas”, precisó.

En la acera de enfrente, los de la oposición ganan conexión con la realidad y un cable a tierra, puntualizó la analista político.

(Visited 15 times, 1 visits today)

Comentarios

No Comments Yet

Leave a Reply

¡Suscríbete!