En la OEA no hay ánimo de suspender a Venezuela, coinciden analistas

Si las gestiones diplomáticas resultan infructuosas o la urgencia del caso lo amerita, el Consejo Permanente de la OEA puede convocar de inmediato un periodo de sesiones extraordinarias para adoptar sanciones contra el Gobierno de un país en el que se produzca “una alteración del orden constitucional”, según reza el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana.

A este artículo apela el secretario general de la OEA, Luis Almagro, cuando pide la suspensión de Venezuela del organismo regional si el Gobierno del presidente Nicolás Maduro no convoca elecciones generales.

Sin embargo, dentro de la OEA aún no hay ánimo de expulsar al país suramericano, coinciden politólogos consultados.

“El mapa geopolítico americano ha cambiado y esto inclina la balanza para activar el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana, pero no para expulsar a Venezuela del organismo sino para evaluar mecanismos diplomáticos de resolución de conflicto, como misiones de acompañamiento”, explica el analista político y profesor de relaciones internacionales, Carlos Luna.

A su juicio, los 18 votos (mayoría simple) que se necesitan para convocar una plenaria y discutir la actualización del informe de Almagro, se pueden contar como seguros. No obstante, la suspensión de Venezuela es la última instancia a la que echaran mano los gobiernos regionales.

El especialista subraya que solo después de agotados todos los mecanismos de “solución pacífica” para intentar restituir la democracia en el país objetado, es que se pasa a la segunda fase, que contempla sanciones graves y advierte que la suspensión del país puede revertirse en contra de los venezolanos.

“Se debe aumentar la presión internacional, pero a su vez se debe tener mucho cuidado de aislar al Gobierno venezolano del concierto internacional, porque pudiera darle un argumento para desligarse de sus obligaciones internacionales o generar una percepción de mayor desamparo e impunidad en la población”, refiere Luna.

En su opinión, la primera fase de la Carta Democrática ya fue activada en junio de 2016 cuando la plenaria aceptó discutir el caso venezolano, pero quedó en “stand by” “porque el Consejo no entró en una fase conclusiva y se confió demasiado en el proceso de diálogo por parte de los expresidentes (José Luis Rodríguez Zapatero, Martín Torrijos y Leonel Fernández) y el Vaticano”.

Sin mayoría calificada

Para el especialista en gobernabilidad y gerencia política Jesús González, aunque la correlación de fuerzas en la OEA se modificó, este no es un cambio “determinante” para lograr los 2/3 (mayoría calificada) de los Estados miembros que se requiere para sancionar a Venezuela.

El experto refiere que si bien el informe de Almagro “tiene puntos que son irrebatibles” su postura ha sido considerada “parcial e interesada” por los países aliados de Maduro y esto puede jugarle en contra. “En diplomacia hay ciertos códigos que se deben respetar y uno de estos es la prudencia (…) el informe expone que en 30 días vamos a tener elecciones y renovación de poderes públicos y eso es una falsa expectativa”, criticó.

El politólogo advirtió que el Gobierno busca promover la tesis del enemigo externo al acusar al secretario general de la OEA de intervencionista.

Dinámica política vs. Dinámica social

González refiere que pese a que el documento -de más de 70 páginas- que elaboró Almagro aborda el fracaso de la misión de acompañamiento iniciada por los expresidentes y el Vaticano en el país, no puede abandonarse el camino del diálogo.

“Nadie puede decir que el diálogo es sí mismo es fallido porque es la base de los sistemas democráticos. La dirigencia política debe reflexionar sobre la falta de claridad estratégica y la necesidad de abrir nuevas vías de entendimiento, porque la no conversación perjudica al ciudadano”, manifestó.

“Una de las mayores debilidades del proceso democrático en Venezuela es el divorcio entre la dinámica política y la dinámica social”, concluyó.

Foto: Fmcenteresnoticia.com.ve

  • britbob

    Venezuela aparece por primera vez como país “no libre” en informe de Freedom HouseLa organización atribuyó la nueva categoría a “la combinación de Gobierno de mano dura y extrema mala gestión económica” del Presidente Nicolás Maduro.

    Nicolás Maduro ha sido un partidario ávido que Falklands reclaman incluso hablando en CELAC en nombre de Argentina. ¿Y qué acerca de los derechos democráticos de los isleños?
    Argentina ilegítima de reclamos de soberanía :
    https://www.academia.edu/27641809/Argentina_ileg%C3%ADtima_de_reclamos_de_soberan%C3%ADa_V2