Crónica: El minuto que silenció a la AN por víctimas en protestas por comida

Marianni Ortega lloraba. La voz se le entrecortaba. Sacó de un estuchito un par de casquillos de bala de las pistolas 9 milímetros con las que funcionarios de seguridad del Estado reprimieron la protesta por comida en el poblado de Cerezal, en el estado Sucre, hace dos días.

¡El pueblo tiene hambre, es una realidad, hay hambre! Un pueblo que ha defendido su revolución lo que recibió fue tiros por protestar por comida (…) nos sentimos frustrados, indignados, es inhumano”, dijo entre sollozos.

Diputados del Psuv se acercan a hablar con los habitantes del Cerezal

Marianni agitaba los brazos en la tribuna de oradores mientras preguntaba si era justo que les disparan con 9 milímetros y repetía una y otra vez: “el pueblo es el que los puso a ustedes (diputados) y al Gobierno en el poder, no es justo que nos traten así”.

A su casa corrieron los manifestantes aquel fatal 12 de junio cuando escucharon las detonaciones. Allí, Josmel Fuentes, de 21 años de edad, perdió la vida. “Me golpearon y me apuntaron con una pistola a la cara porque no los dejé entrar a mi casa, ¿qué querían que les permitiera entrar para que mataran a la gente?”, exclamó Ortega.

Su testimonio era escuchado con atención por los parlamentarios. En un video que presentó la diputada Milagros Paz (MUD), se escuchaban los gritos de los manifestantes.

Paz afirmó que más de 400 familias están afectadas por la escasez aguda de alimentos en ese sector y ese fue el detonante que los hizo trancar la vía. Acusó al gobernador de Sucre, Luis Acuña, de utilizar discrecionalmente 500 millones de bolívares que recibió para los Clap. “Nadie sabe dónde está el dinero”, señaló.

Mientras la sesión continuaba, se reportaban disturbios en Cumaná donde fueron saqueados numerosos comercios. La parlamentaria se refirió a estos hechos y aseguró que son un reflejo del hambre. “Hay miles de Mariannis en el país a las que no le pueden prohibir protestar, porque están luchando por saciar el hambre de sus hijos. Yo entiendo que (la bancada del Psuv) la llamen showsera, porque ustedes no están dentro de los cuatro millones de venezolanos que comen dos o menos veces al día”, manifestó.

Leonardo Regnault (MUD) pidió un minuto de silencio, con el que concluiría la sesión, por las tres personas que perdieron la vida en protestas por comida. “Los caídos del hambre y la necesidad lo que recibieron fue represión, pólvora y plomo”.

Desde la bancada chavista pidieron justicia por los hechos ocurridos en Cerezal, pero acusaron a la bancada de oposición de utilizar estos testimonios para manipular a la población. El diputado Gilberto Pinto (Psuv) aseguró que el comando de la GNB no se dirigía originalmente a este poblado, sino que iba a otro sector llamado Vista al Mar porque habían recibido una alerta.

El diputado Juan Requesens interrumpió varias veces el derecho de palabra de Pinto y éste le respondió: El uso de la fuerza pública no es una instrucción, Requesens, respete. No es que me lo contaron, es que estuve presente en el sitio”.

Su compañero de bancada, Edwin Rojas, también emplazó a la oposición a no utilizar el “maniqueísmo” ni jugar con el dolor humano y prometió que el caso no quedará impune.

La directiva designó una comisión de investigación que estará integrada por los diputados del estado Sucre, entre ellos: Milagros Paz Fuenmayor,  Gilberto Pinto y José Gregorio Noriega.

A la sesión también acudieron trabajadores de Corpoelec que se habían declarado en huelga de hambre para exigir la discusión del contrato colectivo y las deudas pendientes. En un balcón del hemiciclo desplegaron un gran tricolor venezolano mientras Reinaldo Díaz tomaba el derecho de palabra ante la plenaria.

Tricolor en el balcon

“Me da indignación que a trabajadores humildes que laboran con las uñas se les acuse de ser saboteadores. Los saboteadores son los que se robaron el dinero”, sentenció.

Pero Francisco Torrealba (Psuv) rebatió la legitimidad de los representantes sindicales que acudieron a denunciar en la AN porque el presidente de la Federación de Trabajadores Eléctricos, Ángel Navas, no estaba presente. La respuesta que recibió fue un abucheo.

El Arco Minero también dio de qué hablar durante las más de cinco horas de debate. La exministra de Ambiente Ana Elisa Osorio generó polémica al subir a la tribuna de oradores y decir que pedía la anulación del decreto del Arco Minero en honor a la memoria del fallecido presidente Hugo Chávez.

“Para la explotación de oro se utiliza cianuro y mercurio, agentes altamente contaminantes. El presidente (Nicolás) Maduro ha dicho que no se va a utilizar mercurio, pero si el cianuro. El proyecto en lugar de reducir los niveles de toxicidad que hay en la zona, los expandirá”, alertó.

Ana Elisa Osorio en la tribuna de oradores

El exsenador Alexander Luzardo también denunció el decreto que tildó como decreto de genocidio. Advirtió que la cuenca del Caroní, principal generador de energía eléctrica del país, está en riesgo de ser contaminada, al igual que grandes hectáreas de parques nacionales en el estado Bolívar.

Alexander Luzardo desde la tribuna de oradores

Luzardo pidió a la AN declarar la nulidad de este decreto presidencial y el Parlamento aprobó un proyecto de acuerdo que niega al Ejecutivo la autorización constitucional para la explotación del Arco Minero del Orinoco.

La Ley que regula el acceso a la telefonía celular en las cárceles fue aprobada en segunda discusión por unanimidad.

Fotos: Asamblea Nacional

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