Cinco horas a pie y un río tuvieron que pasar los aragüeños para validar su firma

No eran desplazados, tampoco sobrevivientes de un ataque, ni huían de una guerra. Solo era un grupo de 180 aragueños decididos a lograr su objetivo: validar sus firmas. Para lograrlo tuvieron que caminar durante cinco horas y cruzar un río y una montaña. Salieron a las 7:20 de la mañana de Villa de Cura con destino a San Sebastián de los Reyes, una distancia que en condiciones normales se hace en una hora. Este miércoles, 22 de junio, tardaron seis.

Habían recorrido unos 20 minutos, cuando encontraron el primer obstáculo: un piquete de PoliAragua. No querían dejarlos avanzar con la excusa de que más adelante había una protesta y que el paso estaba trancado. “Empezaron a llegar más autobuses. Éramos tantos que llegó un comisión de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), con actitud atropelladora. Nos decían guarimberos, cuando eran ellos los que tenían la calle trancada”, dijo Luis Antonio Herrera, uno de los firmantes.

Fue ahí cuando tomaron la decisión: pasarían caminando y, cuando estuvieran del otro lado del piquete, intentarían comunicarse con representantes de la Mesa de la Unidad Democrática del municipio para que los buscaran y así completar el trayecto. Desconocían que les esperaban otras trabas en la carretera. Siguieron caminando.

Nadie se quiso quedar. “Hasta una señora mayor en silla de ruedas se vino con nosotros. Nos daba miedo que le pasara algo, pero ella andaba muy contenta. Decía que no quería morirse sin firmar contra este Gobierno”, dijo Herrera.

Acceso a San Sebastián de los Reyes / Foto: Facebook
Acceso a San Sebastián de los Reyes / Foto: Facebook

No nos importa nada con tal de poder validar nuestras firmas. En el grupo hablaban de que si no lográbamos validar hoy, dormiríamos en San Sebastián y lo hacíamos mañana ( este jueves) de primeros”, contó.

El plan era llegar al pueblo cerca de las 8:30 am, pero por todos los obstáculos encontrados no fue hasta pasado mediodía que vieron la entrada. Llegar ahí no fue la última prueba a superar: el puente de acceso estaba bloqueado por colectivos, identificados con el oficialismo, que no permitían pasar. “Estuvimos media hora ahí parados, hasta que un señor nos dijo que cerca había una finca por la que podíamos  pasar”.

Teníamos que atravesar un río para entrar a una manga de coleo que queda en el pueblo, y lo hicimos“, dijo Herrera. Una vez ahí, no tuvieron que caminar hasta el punto de validación. Los lugareños se convirtieron en su transporte: los buscaban y los trasladaban hasta la plaza donde estaba el punto establecido por el CNE.

Un grupo de gente después de validar/ Foto: Facebook
Un grupo de gente después de validar/ Foto: Facebook

“Y validamos toditos, no se quedó ni una persona por fuera”, dijo Herrera, alegre y satisfecho. “Había que hacerlo. Esta es la lucha del pueblo”.

(Visited 6 times, 1 visits today)

Comentarios

No Comments Yet

Leave a Reply