30 de julio, el día en que hubo muertes, barricadas y elecciones cuestionadas en Venezuela

Unodostrescuatrocincoseissieteochonuevediez . Por primera vez en al menos 25 años Venezuela celebra un proceso electoral signado por la violencia política que en menos de 12 horas sumaron  10 personas asesinadas y un ataque, también sin precedentes, en el cual resultaron heridos 9 funcionarios policiales cuando intentaban reprimir a manifestantes.

Hasta diciembre de 2015 Venezuela, pese a las crispaciones, los comicios en este país se realizaban en un marco general de paz. Esta vez, la fiesta fue para una parcialidad, con cifras no auditables,  la sospecha de fraude electoral y con el rechazo anticipado  de países como Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica,  Panamá, Perú. México y Estados Unidos.

Caracas despertó este 30 de julio picada en dos. En el centro y oeste de la ciudad transcurría la votación. Con menos afluencia en las colas que en otros procesos electorales, pero sin incidentes. En cambio, en Chacao y otras zonas del Este de Caracas las calles cerradas, las barricadas y las limitaciones para transitar hacían que más de uno comparara estas calles con “Ucrania”.

Todavía el jueves 27 de julio se pensaba  que podía concretarse una negociación que impidiese la celebración del cuestionado proceso. La elección de la Asamblea Nacional Constituyente se hizo precedida de muertes, violencia, propaganda, argucias y finalmente amenazas contra los propios electores progobierno.

Hasta la neutral Suiza pidió al gobierno de Nicolás  Maduro que no llevara a cabo el proceso, sin embargo,  el mandatario siguió adelante: llueva, truene o relampaguee la Constituyente va, dijo muchas veces.

El mandatario  sufragó a primera hora de la mañana. Las cámaras de Venezolana de Televisión trasmitieron cuando daba error su código QR del carnet de la patria, que chequeó luego de votar.

Durante la mañana distintas personalidades del gobierno, las rectoras del CNE y magistrados del Tribunal Supremo de Justicia fueron votando. Los comentarios en todas las redes sociales giraban sobre la poca afluencia de electores en centros emblemáticos como el liceo Andrés Bello o el Fermín Toro, en comparación con otros procesos.

Las calles Los Palos Grandes, Altamira y Chacao  se fueron llenando de barricadas. La avenida Francisco de Miranda estaba bloqueada por obstáculos. Grupos de manifestantes se reunían en algunos puntos en seguimiento de la convocatoria de la Mesa de la Unidad que  el sábado había invitado a protestar en la autopista Francisco Fajardo. La Guardia Nacional y la Policía Nacional se encargaron de dispersar a los grupos.

Fue en  la plaza Francia de Altamira, a eso de la una de la tarde, cuando efectivos uniformados que reprimían una manifestación resultaron heridos por el estallido de un artefacto explosivo. Luego, otros vendrían por los manifestantes a quienes dispersaron a punta de bombas lacrimógenas.

Mientras esto ocurría en la zona opositora, en El Poliedro había una fiesta en la cual se reportaban electores felices, chequeos del carnet de la patria, puestos de arepera socialista, personas desinformadas, pero en general un clima como usualmente habían sido las elecciones en Venezuela. En este centro de contingencia agruparon las mesas de los municipios Baruta, El Hatillo, Chacao y zonas de Caracas en donde el CNE decidió no abrir centros por considerar que la violencia impediría el  acto electoral.

Otra historia se contaba en los estados  Sucre, Mérida, Lara, Mérida, Táchira  y Zulia donde fueron muertos Ronald Ramírez Rosales (Sargento Segundo de la GNB), José Cárdenas, y dos adolescentes de 13 y 17 años (Táchira), Angelo Méndez y Eduardo Olave, José Sánchez (Mérida), Luis Zambrano (Lara), Ricardo Campos (Sucre) y Haider Ocando (Zulia).  Durante todo el día circularon rumores sobre masacres que no pudieron ser comprobados.

Las especulaciones sobre el porcentaje de participación empezaron a correr. La MUD aseguraba que no más de tres millones habían votado para las 3: 00 pm.

A las cuatro de la tarde voceros del oficialismo sonreían antes las cámaras. Héctor Rodríguez daba las gracias por la participación, Jorge Rodríguez recriminaba a los opositores, negaba las muertes en el contexto electoral y hablaba de la ex fiscal, como si ya se hubiese ejecutado uno de los mandatos de la Constituyente.

El rector Luis Emilio Rondón  aprovechó la infraestructura del centro de prensa del CNE para declarar su objeción al proceso, cuestionar que no se estaba cumpliendo con el objetivo de conocer la opinión de todo el pueblo venezolano y además criticar que tampoco se estaba sentando las bases para la paz.

Unos minutos después, antes de las 6 pm, la rectora Sandra Oblitas anunciaba la respectiva prórroga. Se votaría hasta las 7 pm o mientras hubiera electores en las colas o hasta la madrugada como invitaba Jorge Rodríguez, aunque los reportes independientes daban cuenta que para las 5 pm ya no había personas en muchos centros de votación.

Un reporte de la firma Torino, que realizó exit polls en 110 centros de votación estimaba la participación de 18% del padrón electoral y un cálculo- por error muestral- entre 3, 1 y 4,1 millones de votantes. En cambio, los voceros del gobierno insistían desde temprano en que había récord de participación, sin saberse a qué se refería porque la última elección libre de este país, el 6 de diciembre de 2015, registró una participación de mas  de 14 millones de votantes.

 

En todo caso poco importa la cifra sino para la propaganda. Al no haber quórum de participación,simplemente el Consejo Nacional Electoral da por válido el proceso, cualquiera sea la cifra de votantes.

A diferencia de la Constituyente de 1999, la de Nicolás Maduro nació con plomo en el ala. A los cuestionamientos por las bases comiciales y por la interpretación que se dio al artículo 347 de la Constitución Nacional, se sumó un proceso en el cual el CNE se saltó 70 pasos regulares para garantizar la integridad de una elección y redujo al mínimo las auditorias para tales fines.

 

Además, el viernes 28 de julio, la autoridad electoral decidió que un elector podía ejercer el sufragio en cualquier centro de votación del municipio en el que se estuviera inscrito. También abrió dos centros de contingencia. Uno de ellos, ubicado en El Poliedro de Caracas fue emblemático para la propaganda oficial, pero también recibió a miles de electores que pudieron votar allí debido a que en sus zonas esto no sería posible por los focos de violencia.

.La noche llegó y con ella nuevas estimaciones. Empezaron a llover también los comunicados de países que desconocían la elección, mientras que desde las pantallas de los medios públicos se mostraban imágenes de centros de votación aún abiertos y  el chavismo se preparaba para hacer una fiesta  en la Plaza Bolívar de Caracas, muy cercano a la sede del Legislativo.

Antes de la rumba habló Diosdado Cabello, también lo hizo el ministro de la Defensa Vladimir Padrino, quien catalogó la jornada de exitosa, exigía que no le hicieran más llamados a la Fuerza Armada porque la institución estaba clara desde hace 18 años de cual es su rol y aseguraba que ninguna de las muertes reportadas había sido causada por algún efectivo militar

Poco antes de la medianoche, las rectoras Tibisay Lucena, Socorro Hernández, Tania D Amelio y Sandra Oblitas daban el primer boletín oficial y anunciaban a los primeros constituyentes: Cilia Flores, Aristóbulo Istúriz, Diosdado Cabello, entre otros conocidos dirigentes del chavismo.  La cifra oficial fue de 8 millones 089 mil 320 de votantes , 41,53 % del padrón electoral.

Luego de esto, el presidente Nicolás Maduro  habló la concurrencia que estaba en la plaza Bolívar de Caracas.  Estaba acompañado de Jorge Rodriguez, Cilia Flores, el canciller Samuel Moncada, Se notaba la ausencia del vicepresidente Tareck El Aissami y de Cabello.

Durante su intervención Maduro afirmó que esta es la mayor votación en 18 años de la Revolución, llamó cobardes a Julio Borges y Henry Ramos Allup por no atreverse a un diálogo y reveló que en las últimas cuatro semanas había habido conversaciones y que en ese marco los había invitado a inscribirse en la constituyente.

” Yo les propuse que nos midieramos, hombre a hombre, mujer a mujer. Les dije estoy dispuesto a posponer 15 días para que se inscriban, Ellos pidieron una hora y regresaron y dijeron no podemos” confesó.

“Algunos terminarán en una celda. Llegó la Constituyente a poner orden” dijo Maduro y disparó los primeros cañones contra la Fiscalía.

Para la una de la madrugada ya todo estaba dicho. No sonaron cohetones ni fuegos artificiales.

Pese a la alegría en las filas del oficialismo, las dudas sobre el futuro de la ANC y de Venezuela están presentes.  No solo por  las advertencias que hizo la comunidad internacional, especialmente Estados Unidos,  sino por el desgarramiento del tejido institucional y las advertencias que ha hecho el gobierno de las tareas por cumplir. Nunca antes una elección en el país se había realizado en medio de tanta violencia.  Nunca antes una elección se llevó a cabo en medio de tanta incertidumbre y nunca antes sus resultados produjeron tanto desasosiego.

Fotos: EFE y Efecto Cocuyo