¿Y si la guerra continúa?

Por: Piero Trepiccione / Foto tomada de http://definicion.mx/estrategia/

 Herman Hesse, uno de los autores alemanes más influyentes del siglo XX, escribió una obra llamada ¿Y si la guerra continúa? ,  con la cual  esbozó una mirada a lo que significa vivir una conflagración desde diferentes ángulos de la vida cotidiana. Traigo esta referencia a colación en vista de lo que han significado 15 años continuos de polarización política en la Venezuela de nuestros tiempos. Una especie de guerra no convencional cuyas consecuencias apenas comienzan a aparecer en el horizonte de las miradas colectivas de la ciudadanía.

Guerra fría con episodios calientes

Desde 1945 el mundo conoció la llamada “guerra fría”, una época de nuestra historia contemporánea que llevó a convertir la Tierra en un tablero de ajedrez geopolítico donde dos superpotencias se disputaban el control y la influencia de sus modelos políticos en prácticamente todos  los países del orbe. La Unión Soviética, con su predilección por el comunismo, y los Estados Unidos, con su apuesta al capitalismo y al modo de vida occidental, se enfrentaron en diversos campos: económico, político, militar incluso hasta deportivo y científico para demostrar al mundo cuál modelo era mejor para el desarrollo y el bienestar general de la población. Sus batallas en general fueron en medio de propagar sus ideas; por eso se le llamó “guerra fría”. Nunca se enfrentaron en una conflagración bélica directa; no obstante, en medio de esa “guerra fría” se vivieron episodios muy calientes que sí llevaron a algunos países a ser víctimas del ajedrez geopolítico poniendo cientos y miles de muertos en conflictos militares y civiles. Corea del Norte y Corea del Sur son un producto de esta época, El Salvador, Honduras, Guatemala, Nicaragua, Polonia, Hungría, Cuba, Afganistán, Irak, Irán, entre muchos otros lugares, provocaron enfrentamientos por motivos ideológicos dejando a su paso mucha violencia política y destrucción.

En nuestro país, aún habiéndose extinguido la guerra fría a finales de los ochenta y principio de los noventa, parece haber resucitado luego de 1998. En Venezuela ya tenemos 15 años de polarización política producto de la contradicción de dos modelos opuestos de desarrollo. Luego de la victoria electoral de Hugo Chávez, en diciembre de ese año, hemos vivido una reedición de esta etapa de la contemporaneidad traducida en dos bloques políticos que no se han podido entender en más de una década, pareciera más bien, que cada día se aleja esta posibilidad.

Aunque, en términos generales, los enfrentamientos y las diferencias se han procesado por caminos electorales, en algunas oportunidades hemos tenido “episodios calientes” que se han manifestado con estadios de violencia política. Abril del 2002, escarceos pre electorales y post electorales, entre otros, han sido motivos para que algunos venezolanos fallecieran producto de enfrentamientos directos. Hoy en día, luego de 15 años de revolución bolivariana, la narrativa del descrédito hace que se exacerben los ánimos y muchos jóvenes salgan a las calles a manifestar su inconformidad con las políticas públicas y el gobierno en general. Ha sido difícil manejarse en términos de respeto y tolerancia cuando muchos voceros del liderazgo político se expresan despectivamente del “otro”. Ha sido difícil concebir un camino legítimo apoyado por una mayoría “calificada” del país con estos episodios de violencia política que dejan secuelas complicadas de resolver. Nuestro permanente llamado es a desaparecer este estadio de “guerra fría” que vivimos, porque es claro que nadie es propietario de la “verdad absoluta” y la historia nos ha demostrado hasta la saciedad que un modelo exclusivo es imposible que sea perfecto. Todo lo contrario: las nuevas tesis mejoradas provienen de las contradicciones entre las antiguas tesis y las antítesis en un movimiento que la dialéctica hace que no se detenga jamás.

¿Horizonte común?

Evidentemente la polarización tal como la hemos vivido no nos llevará a un horizonte común. Todo lo contrario. La economía y la vida cotidiana son las que más se han afectado con ella. Venezuela se asemeja a un barco cuyos capitanes y marineros luchan por definir su propio rumbo en direcciones contrarias. No hace falta ser adivino o experto en escenarios para saber hacia dónde llevará este accionar a la nave venezolana. Hacia un caos cuyas consecuencias ni remotamente imaginamos. Frente a ello, se impone que el liderazgo responsable advierta y asuma la consecución de un verdadero horizonte común que recupere la confianza institucional y los valores de la vida democrática.

 

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Comentarios

4 Comments
  1. muy contento por el gran esfuezo de grupo periodistico , por hacer de su trabajo una labor ciudadana de informar , analizar , investigar , precesar , ….la informacion de manera normal como deveria ser , en este momento son muy pocas las fuentes de informacion CREIBLES ..ya no se pueden ver ni oir los programas de opinion ,de informacion , analisis por que estan cargados sensura gubernamental , gran acoso a las fuentes periodisticas no oficialista , criticas que es el deber ser del periodismo …..los oficialistas dan pena de la informacion que divulgan , DAN LASTIMA COMO PROFESIONALES…….CON MUCHO OPTIMISMO POR EL FUTURO …

  2. Interesante artículo, aunque no logro conciliar el fondo del fondo con mi propia percepción de la realidad.

    Pareciera el autor insinuar que la diferencia en los modelos se trata de una divergencia en cuanto a medios, siendo el fin último el mismo. O sea, que ambos bandos buscan el desarrollo, progreso y prosperidad del país pero por métodos distintos:Colectivista uno individualista el otro.

    Sin embargo no he visto en 16 años razón alguna para desistir de creer que el oficialismo quiera otra cosa que no sea mantener el poder a toda costa para satisfacer los más inconfesables apetitos personales, mientras la oposición apela a los más nobles principios de la democracia y los derechos humanos.

    Ahora, si el argumento del autor es que no es el desarrollo lo que buscan sino que ambos bandos persiguen el poder por el poder, entonces sí podría acompañar la noción de que existe una guerra fría a ser ganada por el más fuerte y para el más fuerte. Eso explicaría, por ejemplo, la similitud de los discursos, al punto que a muchos opositores o, mejor dicho, a casitodos, los tengo catalogados de “chavistas light”.

  3. En Venezuela la situaciòn desde hace años es extremadamente compleja debido a la pobreza,pero éstos ùltimos es un modelo(no es el mismo fin)negativo extranjero,se ha gobernado desde la deshonestidad,confusiòn y dirìa crueldad no ha sido solo un problema polìtico y menos econòmico sino espiritual,social,pérdida de identidad,valores(desde hace tiempo),principios.
    Sin embargo hay un potencial natural y humano maravilloso;ejemplo los nuevos lìderes han tenido buenas iniciativas(no tengo partido)pero quién ha escuchado y seguidoa:MCorina Machado,L.Lòpez,Ledezma,Ceballos y el casi presidente Capriles etc.el Tàchira fué una gran oportunidad?claro que ese barco grita de dolor pues Vamos!todos Unidos,Sinceros somos mayorìa y llenos de Amor para rescatarlo hacia la Libertad,Cambio,Concordia RUMBO cierto y es HOY!

  4. Ciertamente la situación se asemeja a un barco en el que dos facciones se diaputan su gobierno, sin embargo, se obvia que ambas facciones están ignorando a sus pasajeros y lo que quieren y necesitan. Desde el punto de vista de lo que debe hacer un liderazgo es verificar qué es lo que quieren y necesitan quienes los ponen en esas posiciones. Porque el líder no está allí por otra causa más que porque sus mandantes así lo decidieron.
    Se obvia el hecho cierto también de que el sistema privilegia a los extremos en una partidocracia, pondera distinto el voto de los electores a la asamblea de los estados más poblados en favor de los electores de los estados menos poblados, siendo de tendencia mayoritariamente opuesta el caso de loa primeros y de menor oposición hoy el caso de los segundos.
    Se Trata entonces de un sistema inequitativo, pues no procura subsanar las asimetrías en los pesos de las opiniones y votos no atiende a las necesides ni su correcta firma de satisfacción desde el ounto de vista del priceso económico. Además de esto, en la oposición se realizaron consensos en lugar de elecciones primarias para la mayoría de las candidaturas a la asamblea. Esto no es una guerra fria ni un escenario que se pueda asimilar a esa etapa histórica, esto es el intento de arrollar la opinión de los electores como forma sistemática de funcionamiento de un sistema.
    Reclamo por lo tanto la premisa falsa sobre la que se desarrolló este articuloy su vekada intención de atemorizar a lector. Esto es falaz.

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