Parto “humanizado”

Javier Antonio Vivas Santana | @jvivassantana

Doctor en Educación. Autor de la Teoría de la Regeneración del Pensar.

Si alguien tenía dudas sobre la inmensa crisis que vivimos, las crueles imágenes en los hospitales de Barquisimeto (Lara) y San Félix (Bolívar), en donde nuestras mujeres tienen que dar a luz, o sea, traer un niño “a la vida”, acostadas sobre sillas de una sala de espera o en el piso de tales centros “asistenciales”, adscritos al Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), comprueban que estamos en presencia de un gobierno, insensible, corrupto y criminal.

Son unos individuos insensibles porque mienten de manera descarada ante el mundo, como lo hace el canciller Jorge Arreaza, cuando ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) conociendo la terrible escasez de medicamentos e insumos médicos que existe en nuestro país, se atreve a decir que el gobierno de Maduro atiende toda población, afirmando que en materia de salud los venezolanos tenemos “cobertura gratuita y de calidad”.

En otras palabras, Arreaza lo que revela no sólo es cinismo con sus palabras, sino demuestra con sus mentiras, el cómo un gobierno es capaz de burlarse del dolor humano con tal de mantener el poder, bajo los esquemas más perversos que haya aplicado el peor de los gobiernos totalitarios que pudo haber conocido la historia.

Es un gobierno corrupto porque vive hablando de millonarias inversiones en el área de salud, pero la verdad es que visitar cualquier centro asistencial es ver la ruina del país. Ese dinero nunca llega porque simplemente se lo roban. Nuestros médicos y enfermeras, cada vez menos, porque están emigrando buscando un digno y próspero porvenir, hacen lo que está a su alcance para tratar de mitigar el dolor ajeno, pero es obvio que sin los medicamentos, insumos y equipos necesarios para su importante y encomiable labor de curar al ser humano, es poco lo que pueden lograr.

Venezuela vive una crisis humanitaria sin precedentes. Nuestros niños incluso mueren por desnutrición en los hospitales, porque ni allí pueden comer de manera balanceada, y tampoco cumplir sus tratamientos. Otros pacientes fallecen por falta de oxígeno, y ni hablar de aquellos que necesitan ser dializados o tienen una condición seropositiva.

Sería pleonásmico hablar sobre la escasez de placas o reactivos para exámenes de radiología o laboratorio. En cuanto al retorno de enfermedades como el sarampión, el paludismo o la difteria, o el aumento de la mortalidad infantil, bastaría ver que el ministerio de “salud” lo que hace es destituir a cualquier funcionario(a) que se atreva a divulgar o publicar tales cifras.

Además el madurismo es un gobierno criminal, cuando por ejemplo, ordena sin ningún tipo de procedimiento judicial, la detención hasta de estudiantes de medicina del último año, independientemente que a la postre hayan sido liberadas, solamente porque estas habrían sido las responsables de informar a la opinión pública lo que estaba ocurriendo con nuestras parturientas en el hospital adscrito al IVSS en Barquisimeto.

Qué clase de “gobernantes” tenemos, cuando en vez de hacer una reunión urgente para tratar un asunto tan grave, la primera respuesta de éstos es detener a unas muchachas, a punto de graduarse de médicos, y quienes en sus pasantías están luchando contra la barbarie social y asistencial que ha generado el propio gobierno. Semejante conducta no tiene otro nombre. No puede ser que por divulgar la verdad, por una grave situación en donde se están violando derechos humanos, tanto a mujeres como a recién nacidos, la forma de solucionar el problema sea deteniendo a quienes supuestamente expusieron unas fotografías en las llamadas redes sociales.

Un gobierno es criminal cuando sus jerarcas jamás los vemos quejándose por hechos sociales. Verbigracia, ellos al parecer nunca tienen hambre o problemas de encontrar dinero suficiente para satisfacer necesidades inmediatas de educación, salud, vestido o cualquier eventualidad. O ver que manejan vehículos y camionetas último modelo de marcas imperialistas, mientras el pueblo debe ir hasta montado en camiones de plataforma para llegar a su destino, porque ni siquiera el transporte público funciona en el país.

Pero el clímax de ser insensible, corrupto y criminal se hace oxigonio cuando el madurismo habla de “parto humanizado” y nuestras parturientas tienen que traer al mundo a sus hijos en condiciones totalmente aberrantes, deplorables y condenables. Como venezolano me atrevo a asegurar que la inmensa mayoría del país (incluyendo al más fanático madurista), se siente profundamente indignado al ver la destrucción de nuestra amada Venezuela, que ha llegado al extremo de tener que soportar la humillación de que nuestras mujeres tengan que dar a luz en condiciones miserables.

El gobierno de Maduro quedará en la historia como un gobierno cuya única “humanidad” ha sido develarnos históricamente el concepto de lo que significa ser inhumano en grado superlativo. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.

Foto: Archivo.

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