Mis primeras 24 horas en Venezuela: Esto está de a toque

Luz Mely Reyes | @LuzMelyReyes

Periodista venezolana, analista política. Especialista en Comunicación Organizacional con certificación en Periodismo Emprendedor en CUNY Graduate School of Journalism. Autora de Politikom, Con la Vagina bien puesta y co autora de Marketing Politico. Herramientas para ganar elecciones. Amo las campañas electorales, por dentro y por fuera.

Mis primeras 24 horas en Caracas, luego de seis meses fuera del país  han sido como un curso intensivo.

Después de mi artículo de domingo pasado, ¿ Por qué vuelvo a Venezuela? ,   algunos me advertían: Espera a que llegues a Maiquetía.

Desde mi salida de Nueva York estaba muy emocionada y contenta por el regreso. Como he dicho, en otras ocasiones, no he vuelto porque extrañe algo especial del país, sino porque es una decisión tomada sobre la base de proyectos individuales y colectivos, con los que estoy comprometida, y eso, en este momento, es más valioso para mí, que algunas comodidades.

Apenas aterriza el avión en el aeropuerto internacional y puedes contar con los dedos de la mano las aeronaves. La mayoría son de líneas nacionales. Sólo un íngrimo avión de Air France en una de las puertas de salida y un avión de DHL.

Con ganas de utilizar el baño, voy con un poquito de susto, antes de llegar a Inmigración. Para mi sorpresa están limpios, hay agua y papel higiénico. Listo. Prueba superada. Faltaba esperar por las maletas. Al tardarse y ver la angustia de otros pocos mientras esperan, empiezo a creer que ya se agarraron una de las maletas. Pues no. Allí están. No sé si las abrieron porque ni candado les puse. Al desempacar veo que están los productos higiénicos que tuve que comprar como souvenirs.

Tuve la buena fortuna de que una gran y querida amiga me fue a buscar al aeropuerto. Luego, con esa misma fortuna le dio tiempo para darme el empujón al bautizo del libro 70 años de la crónica venezolana, editado por Banesco.

Asistí horas apenas bajarme del avión, entre otras cosas, porque es para mí un honor que un texto de mi autoría Asi fue la noche más linda de la oposición venezolana en 17 años-, publicado en EfectoCocuyo haya sido escogido para este volumen y porque me parecía auspicioso inaugurar mi retorno con una actividad esperanzadora, motivadora y llena de ganas de hacer algo por nosotros, por el país. Fue además este bautizo un momento propicio para reencontrarme con colegas. Era así como una fiesta de bienvenida, en la que además me comí una minireina pepeada. Fue una jornada maravillosa.

Mi primer cable a la tierra con la realidad fue el nerviosismo de mi amiga, al esperarme para subir a su vehículo. Me acompañaba otra persona, que se montó al mismo tiempo que yo, pero en el asiento trasero y a mi amiga casi le da un soponcio. También cuando consulté la tarifa de un taxi para el retorno a mi casa. “Dos mil bolívares” me dijo la recepcionista de la línea de taxi.

El viernes en la mañana, con más calma, tomé café y me comí la segunda arepa en apenas 12 horas. Todo el día lo tuve agitado, haciendo varias diligencias. No veo colas en algunos sitios donde antes si las había y me explican que es porque ya no venden productos regulados. Sin embargo, hay una gran cola para comprar pan. Esto no era así cuando me fui en enero.

Mis familiares me advierten que no hay azúcar, harina de maíz, granos ni leche. En casa de alguien muy cercano están preocupados porque no llegó la bolsa del Clap. La nevera de mi casa está como la plaza Venezuela, con agua y luz.

Voy hacia los predios de Chacao y luego Valle Arriba y veo colas en las afueras de los supermercados. Están esperando porque lleguen los productos regulados, pero al parecer ahora hay otras modalidades para que el cliente regular (el que no va a comprar nada de eso) pueda estar solo un poco más cómodo.

Entre un traslado y otro tomo un mototaxi. Mientras vamos hacia el Este y vemos varias colas, el conductor dice: ¡Hasta cuándo seguiremos con este suplicio!

Me encuentro casualmente con Yorelis Acosta, una experta en salud mental, y comentamos sobre los alcances de un artículo que escribió en diciembre de 2015: Cómo hacerle frente al 2016. Estaba lleno de recomendaciones para tratar de pasar lo mejor posible por este trance. Lo publicamos en nuestra platafoma de Efecto Cocuyo el 31 de diciembre pasado y aún sigue rodando en las redes sociales.

En la noche decido ir al cine a la función de las 9 pm. Los precios para dos personas superan los 4 mil bolívares porque es 3D. Si le agregamos un combo de cotufa ampliado con un perro caliente ya van más de 8 mil bolívares y si le sumamos el taxi llegan fácilmente a los 10 mil. Menos mal que fui invitada.

De retorno a casa, no es aún la medianoche y las calles y avenidas están desoladas. El conductor se queja. Y dice algo así como: ¡Cuándo saldremos de este inútil (el presidente Maduro)!. ¿Es que no se da cuenta de cómo están las cosas?

Llego a casa, sigo recibiendo llamadas y poniéndome al día con las vicisitudes de los venezolanos.

Como analista política siempre trato de usar datos duros, como periodista siempre me fijo en los detalles de la gente en la calle. Generalmente la combinación de ambos me permite hacer comentarios acertados sobre los posibles escenarios.

No sé qué estarán diciendo las encuestas en este momento. Pero no me cabe duda, que si el Revocatorio fuese hoy, sobrarían los votos para salir del presidente. Eso sería lo más sencillo.

Lo complejo, lo grave, lo delicado, lo que debería estar llamando la atención de quienes están en el gobierno y de quienes aspiran a sucederlo, es el dolor social que está en la calle. Un sufrimiento que se esconde en las casas al caer el sol, que grita en las colas mientras se espera para comprar algún producto necesario.

¿Hasta cuándo habrá paliativos para mitigar este descontento y que no se desborde?

Tampoco lo sé, pero llevaba apenas 24 horas en el país y corroboro lo que percibía desde afuera. Esto está de a toque.

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Comentarios

4 Comments
  1. Luego de tu estadia de seis meses afuera, muy acertada tu percepción, la escena del descontento y el agobio, recorre todos los rincones.

  2. MUY BUENO .
    ¿ PERO, ACASO NO TENEMOS EL GOBIERNO QUE NOS MERECEMOS ?
    1.- No había que ser muy inteligente para predecir lo que venía , pero que hicimos :
    a.- Raspar tarjetas ( si o no ) todos a viajar ( ¡QUE PATRIOTAS !)
    b.- Muchas mujeres a endeudarse ( TODAS LAS TARJETAS DE CREDITO POSIBLE ( si o no ) para que : TODAS A HACERSE LAS TETAS —- INCREIBLE LAS ESTAFAS A LOS SEGUROS EN COMPLICIDAD CON LOS MEDICOS CORRUPTOS ….. MUCHOS MUY PRESTIGIOSOS …. SE DE VARIOS CASOS DONDE ESTAFARON A SANITAS de VENEZUELA.
    c. CRÉDITOS, CREDITOS Y MAS CRÉDITOS para adquirir vehículos SIN TENER LA POSIBILIDAD DE REPONER EL CREDITO A LA BANCA …… ESTAFAS Y MAS ESTAFAS.
    d. LA PODREDUMBRE ha llegado a tal extremo QUE ex alumnas AHORA SON “MODELOS EN ESPAÑA” y las madres ” FELICES” aunque ellas saben muy bien a que se dedican “las modelos” . ASQUEROSAS
    e.- LA VAGABUNDERÍA es tal que muchas AMAS DE CASA — pagan el mercado en especies …
    f) MUCHAS CASAS DE LA GMVV fueron asignadas por ” favores recibidos ” . MUCHOS CASOS AV. MEJICO
    ASÍ QUE DEJEN LA PENDEJERA , MUCHAS QUEJAS DE ALGO QUE LA MAYORÍA PROVOCAMOS-

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