La “orilla”

Piero Trepiccione

Politólogo con especialización en gerencia social. Actualmente es el coordinador general del Centro Gumilla en el Estado Lara. Profesor universitario de pre y postgrado. Analista político y de tendencias electorales. Columnista de opinión. Locutor y conductor de programas de radio.

“A esto no se le ve orilla” es una de las frases más emblemáticas y sinceras, dicha por gente de todos los estratos sociales, con la que me topo a diario en la calle. Se refiere particularmente a la difícil situación por la que atraviesa el país y la imposibilidad de visualizar una pronta salida en el horizonte.

Adicionalmente, se dice que “este gobierno no tiene orilla” ya que se ha hecho particularmente imposible conminarlo a realizar un ajuste estructural de la economía que conlleve a un cambio de modelo económico y de políticas públicas. Y mientras tanto, crece la desesperanza y el desánimo colectivos en medio de la más espantosa crisis de liderazgo cuya desconexión con la realidad se hace cada día más patente.

Pero, en realidad, ¿todavía no puede verse la orilla a esta dramática situación-país? ¿Acaso se han cerrado todas las vías posibles para restablecer la confianza de los venezolanos para permanecer en su tierra? Los indicadores actuales parecen mostrarnos eso. No obstante, tenemos que diferenciar claramente lo que significa una matriz de una corriente de opinión.

Las matrices de opinión que a diario se generan en el país nos muestran un liderazgo opositor disperso, dividido y atomizado que ha perdido la confianza de la gente y, peor aún, la posibilidad de alinear el enorme descontento social que involucra a las grandes mayorías.

La ecuación nos muestra una población mayoritaria y abrumadoramente descontenta que no tiene forma de hallar cauce a sus demandas en términos de alineación política. Estas matrices han dispersado las opciones entre votar (con intención de voto fracturada hasta ahora entre varias candidaturas, Falcón, Maduro y Bertucci) y no votar (con diversas tonalidades de no participación) pero no muestran la profundidad de las tendencias reales que se están moviendo entre nuestra gente.

En cambio, las corrientes de opinión que tienen que ver más con las actitudes y la idiosincrasia de los pueblos (las cuales, se miden a través de grupos focales y otras formas de indagatoria del pensamiento más profundo) nos muestran una realidad extremadamente grave en relación a la paciencia de la gente para soportar la actual situación.

Estas corrientes sí nos están mostrando la “orilla”. Nos están indicando que estamos al borde de una catástrofe humanitaria que por razones de “ceguera situacional” tanto quienes ostentan el gobierno como quienes tienen la responsabilidad de convertirse en alternativas de liderazgo no están “comprendiendo” la profundidad del pensamiento de los venezolanos.

En conclusión, podemos decir, que la “orilla” comienza a verse tras bastidores, solo que aún no se ha procesado correctamente por el liderazgo político. La buena noticia es que el liderazgo social y económico ya la está internalizando hace rato, solo que aún no se ha articulado del todo para poder transformarse de mayoría social en mayoría política…

(Visited 563 times, 1 visits today)

Comentarios

No Comments Yet

Comments are closed

¡Suscríbete!