La fractura del chavismo - Efecto Cocuyo

La fractura del chavismo

Piero Trepiccione

Politólogo con especialización en gerencia social. Actualmente es el coordinador general del Centro Gumilla en el Estado Lara. Profesor universitario de pre y postgrado. Analista político y de tendencias electorales. Columnista de opinión. Locutor y conductor de programas de radio.

En los últimos veinte años hemos visto actuar a las fuerzas políticas aglutinadas alrededor del denominado “chavismo” de una manera cuasi monolítica, lo que les ha significado convertirse en una fuerza triunfadora en múltiples pruebas de carácter electoral. Salvo algunos episodios puntuales con algunos quiebres tanto nacionales como estadales y municipales, que no significaron deslaves importantes de votación, el chavismo ha superado -hasta ahora- los difíciles obstáculos a los que se ha enfrentado.

Ahora llegan al veinte de mayo en similares circunstancias. Ya ha dejado de ser secreto las corrientes que internamente ocupan espacios de poder en el gobierno pero que cuando enfrentan escenarios electorales se amalgaman en torno a quien encabece la propuesta central del polo.

Y es que el escenario actual nos muestra que la intensidad de las luchas internas en el chavismo se ha disparado a una magnitud que no tiene comparación con episodios anteriores. Toda la campaña electoral de cara al 20 de mayo ha mostrado los hilos que obedecen a factores internos que pugnan por mantener o consolidar espacios de poder. Nicolás Maduro pese a tener unos niveles de impopularidad crecientes en la opinión pública venezolana, ha sabido ir tejiendo una amalgama de apoyos internos que lo han convertido en el referente único dentro de las fuerzas del denominado “gran polo patriótico”. Este ha sido su secreto para surfear la grave crisis económica, de la cual, por cierto, la gran mayoría de venezolanos lo responsabiliza actualmente.

No obstante, el veinte de mayo representará para él una prueba de fuego que determinará qué tan poderosa es la maquinaria político-electoral del Psuv y qué tanto ha permeado el descontento en sus filas partidarias.

Los últimos estudios de opinión pública de carácter focal mostraron dos elementos clave: en primer lugar, cierto abstencionismo o desgano en partidarios del gobierno que también están sufriendo en carne propia la gravedad de la crisis y, en segundo lugar, una precaria tendencia al voto castigo por las diferencias que existen en relación a las fórmulas aplicadas por Maduro desde el gobierno para atender la situación compleja actual.

Estas dos variables, aparecidas en el último momento, no pudieron ser cuantificadas nacionalmente y probablemente no terminen incidiendo en el resultado final de la elección por las circunstancias harto conocidas; pero para los días posteriores al veinte de mayo sin duda alguna, serán un referente importante para la recomposición del poder que se espera en este segundo semestre del año.

La fractura del chavismo viene dada más por el descontento subterráneo de sus filas partidarias, que se han ido deslizando hacia el centro político, que por la aparición pública de una escisión grave que divida en dos o tres toletes las fuerzas internas. Esto tendrá consecuencias a corto y mediano plazo en el escenario hiperinflacionario actual.

Foto: EFE

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Las opiniones expresadas en esta sección son de la entera responsabilidad de sus autores.

 

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