Hacia el estado comunal - Efecto Cocuyo

Hacia el estado comunal

Estado comunal
Mirla Perez | @mirlamargarita

Doctora en Ciencias Sociales y Licenciada en Trabajo Social. Profesora titular de la Universidad Central de Venezuela. Investigadora en antropología cultural del pueblo venezolano y sobre el fenómeno de la violencia en Venezuela.

El modelo político venezolano, presenta una estructura ideológica que despoja a la sociedad de toda posibilidad de convivencia libre y diversa. Uno de los principales problemas que advierten sus ideólogos es el del control y pretenden resolverlo bajo el ropaje de la llamada democracia directa. Me preocupa que el modelo emulado es el cubano y libio, ambos con éxitos notables en su implementación. A la historia de ambos regímenes me remito como pruebas.

Gadafi (1975), parte de la siguiente afirmación: “El Libro Verde guía a las masas a un sistema sin precedente, práctico, de democracia directa…” (p. 28) Este autor elimina el concepto de soberanía popular y se ciñe al de la democracia como concepto, porque lo ve irrefutable en cuanto se ancla en el lenguaje de la democracia occidental representativa y liberal. Se ancla en el lenguaje mas no en el sentido.

Mi interés de presentar el origen del Estado comunal chavista, es para poder producir estrategias que permitan superarlo. De otro modo nos atrapan los acontecimientos y el camino puede estancarse.

En un ejercicio de comprensión, me propuse hacer una investigación que me llevara a entender cómo opera la estructura del Estado, que es a su vez la estructura del partido, en una comunidad popular. Para esto me serviré de un nombre ficticio de una persona real: Celia.

Celia es una mujer popular, común, de una familia muy sencilla, amable, etc., pertenece al consejo comunal y ocupa la función de jefa de calle. Curiosa me acerco a ella y le pregunto: ¿puedes contarme tu experiencia en el consejo comunal? Accede. Lo primero que veo en ella es orgullo al decir que pertenece a ese grupo, luego comienza describiendo lo que hacen hasta llegar a la estructura de poder interno.

En su narrativa no hay disposición al trabajo comunitario, ni empatía, ni solidaridad. Hay, en cambio, una clara convicción de estar cumpliendo una función y de pertenecer a una estructura política organizada.

Esto es importante tenerlo en cuenta, sobre todo porque no es lo que ocurre en el resto de la comunidad. Sólo los sujetos que están en la estructura del partido, que coincide con el Estado, tienen esta disposición.

Independientemente de la estructura legal, la real es presentada por Celia de la siguiente manera: en la base está la “comunidad que nos elije”, “luego el consejo comunal que tiene varias secretarías: transporte, agua, salud, clap, etc., luego los jefes de calle que somos fundamentales para el clap.” “En el barrio está funcionando sobre todo el clap”. Hay 7 consejos comunales y por encima de ellos “una presidencia con tres estructuras del partido: La UBCH, UNAMUJER…”

Celia no recuerda la tercera estructura que conforma la presidencia del consejo comunal. La UBCH es organización política y UNAMUJER es gobierno central, ambas sirven de enlace con el gobierno regional y nacional que deberían ser sustituidos por el Poder Comunal.

Para Celia las UBCH son fundamentales porque es la cara del barrio hacia afuera, “es quien controla todo…” El todo queda a nuestra imaginación.

Ahora, vamos al decálogo que hace el PSUV de la estructura de la UBCH, nos centramos en el número 9: “Construir los círculos populares” que nos lleva a la siguiente definición: “Prepararse para la organización superior de la UBCH, teniendo en cuenta que cuatro conforman un círculo, cuatro círculos, una red; cuatro redes, un área; cuatro áreas, una zona y cuatro zonas, una región.”

El movimiento es envolvente, se parte de la base y se llega a una jerarquía con movimientos circulares. En este sentido, la estructura descrita puede lograr el fin político de organizar para el control. Al chavismo sólo le hace falta el Estado Comunal. La base está hecha. Celia es parte del engranaje, a ella ya se le ha quitado la posibilidad de elegir, se le introdujo en el sistema.

No me puedo quedar en Celia porque el sistema la dominó, necesito entender cuál es el origen ideológico de esa dominación, la inquietud me lleva a la argumentación ético-político del Libro Verde: “el problema del instrumento de gobierno implica las preguntas siguientes: ¿Qué forma de autoridad se debe asumir? ¿Cómo debería la sociedad organizarse políticamente en el mundo moderno?” (Gadafi, 1975, p.1)

Autoridad y control

Dos preguntas que nos llevan al problema central: el instrumento de gobierno, que es igual a decir, autoridad y control. Gadafi lo logra a partir de la organización que se configura de la siguiente manera, parafraseo y conservo los conceptos básicos: Conferencia básica popular, desde la cual se establecen las conferencias populares y los comités de la gente, quienes nombran secretarías que participan en el Congreso General de la Gente (estos son sus términos).

Tengamos en cuenta que gente no es persona, para Gadafi y el sistema que representa, es función, por tanto, institución o entidad. La gente es instrumento de gobierno, o sea, es corporación. Es Estado. Una vez establecida la democracia directa el espíritu que la sostiene es el Estado Comunal.

Seguiré con el tema en el próximo artículo, pero quiero advertir que no hay anarquía en esta configuración del poder. En el tránsito revolucionario se permiten algunos desórdenes que seguro serán corregidos a través de la purga interna y la represión a la disidencia. Tiempo para pensar en estrategias más allá de las consignas.

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