Ecuador: otra derrota para Maduro

Javier Antonio Vivas Santana | @jvivassantana

Doctor en Educación. Autor de la Teoría de la Regeneración del Pensar.

Los resultados de las recientes elecciones ecuatorianas en primera vuelta, para elegir al sucesor de Rafael Correa tienen dos lecturas con visiones contrapuestas entre dos liderazgos, uno exitoso en el contexto interno, y otro fracasado en el plano externo, que sigue arrastrando con sus nefastas políticas a la desaparición de los llamados movimientos progresistas en la región.

Sobre la primera lectura, tenemos que Rafael Correa, quien pese a tener 10 años en el poder y seleccionar un candidato no convencional, demuestra que sigue manteniendo una alta aceptación por parte del pueblo meridional, cuando el candidato presidencial por el partido Alianza País obtuvo casi el 40% de los votos. Este hecho sería mezquino negarlo, máxime si también recordamos el lamentable terremoto del cual fue víctima Ecuador en 2016.

En tal sentido, tampoco podrían negarse los avances sociales y la marcada reducción de la pobreza que ha vivido Ecuador en los últimos años, destacando, por ejemplo, el importante y ambicioso proyecto educativo Prometeo que incluso ha generado que muchos docentes venezolanos hayan emigrado hasta esa nación.

Es más, Ecuador en términos reales se ha convertido en un escenario geográfico receptor de miles de compatriotas quienes han visto en ese país, un auténtico espacio para su desarrollo social y familiar. Tales hechos constituyen una verdad que echa por la borda cualquier mentira sobre lo que ha significado Rafael Correa en la presidencia de esa nación suramericana.

En relación con la segunda lectura, Rafael Correa queda excluido de los resultados electorales. ¿Por qué? No sólo por lo descrito, sino porque el candidato de Alianza País para estas elecciones, es decir, Lenin Moreno, apostó por ganar en primera vuelta, pensando que sólo le bastaría el liderazgo de Correa, razón por la cual, su propuesta de gobierno resultó gris.

Y, para colmo, cuando los sectores de la oposición ecuatoriana lo asociaron con el desastre que ha generado Nicolás Maduro en Venezuela, pues, Moreno en vez de responder con un rotundo desprecio hacia las políticas maduristas, cayó en elucubraciones, lo cual evidentemente, lo afectó ante una parte importante del electorado, al punto, que en honor a la verdad, los adversarios de su proyecto han sumado aproximadamente un 60% de la fuerzas opositoras.

Pero, ¿quiénes son los principales responsables de que Lenin Moreno no haya alcanzado el mínimo 40% de votos para imponerse en primera vuelta, a pesar de haber tenido más de un 10% de ventaja sobre su más cercano rival, en este caso, Guillermo Lasso del movimiento Creando Oportunidades (Creo)?

Pues existen dos razones muy claras.

La primera de ellas es responsabilidad de la llamada Televisora del Sur (Telesur), que con sus medias verdades, por no decir mentiras, ha concebido una campaña de querer asociar el éxito de Correa con el corrupto, delincuencial y empobrecedor gobierno de Nicolás Maduro, situación que terminó por generar reservas, es decir, miedo, en una parte importante del voto indeciso del pueblo ecuatoriano, quienes al enterarse sobre lo que ocurre en Venezuela, en especial al ver el aumento en la llegada de venezolanos hasta su país, es evidente que han preferido votar en contra de Lenin Moreno.

En segundo lugar, el propio Maduro con sus aires de egomanía, no ha querido o no ha podido comprender que desde que asumió la presidencia, por el hecho de haber empobrecido a Venezuela, y quebrado a nuestra patria en todos los aspectos de la vida política, económica, social, ética y moral, ha degenerado por completo el concepto de lo que una vez fue la revolución bolivariana liderada por Hugo Chávez.

Verbigracia, desde que Maduro llegó al poder, ningún partido de izquierda en algún país de relevancia en América Latina tiene posibilidades de ganar, porque la llamada derecha, sólo tendrá que mostrar las imágenes de venezolanos comiendo en la basura, muriendo por falta de medicamentos, o enseñar los miles de asesinados en las calles y avenidas. O en su defecto, presentar a sus connacionales el cómo todos los días, miles de jóvenes venezolanos están dispersos por sus diferentes países.

No obstante, aunque pudiéramos predecir un cerrado final en segunda vuelta en las elecciones presidenciales de Ecuador, en caso de que perdiera Lenin Moreno, no sería una derrota para Rafael Correa, sino otra derrota para Nicolás Maduro. Esa es la verdad. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.

(Visited 5 times, 1 visits today)

Comentarios

No Comments Yet

Leave a Reply