Del “todo a mil” al “todo a cien mil”

Ángel Ruiz | @angelruizoro

Licenciado en Filosofía. Profesor de la Universidad Nacional Abierta. Investigador social.

Hace algunos años estuvo de moda en Venezuela una serie de negocios llamados “Todo a mil”. En esos sitios usted podía comprar mercancía de diferentes ramos, muy económica: a mil bolívares. Allí vendían recuerdos, artículos de ferretería, de higiene personal y limpieza entre otros. Con el pasar del tiempo las restricciones de importación y la inflación hicieron desaparecer esos comercios. Tal vez alguien los recuerde todavía.

Vino a mi mente esta remembranza porque con la hiperinflación que sufre la economía venezolana, a diario cambian los precios de los productos. La mayoría de las cosas que usted requiere en el hogar pasan la barrera de los cien mil bolívares. Para mi asombro en un comercio vi una mesa en la que colocaban algunos productos con un aviso: TODO A CIEN MIL.

Lo cierto, que del “Todo a mil pasamos al Todo a Cien Mil”.

En este sentido el gobierno viene ofreciendo controlar la inflación desde hace años, pero no ha tomado ni una sola media efectiva que permita la recuperación de la economía venezolana. En la campaña para elegir los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente ofreció medidas estrictas para evitar la especulación, abastecer el país y controlar la inflación, pero no ha adoptado ninguna providencia en este sentido. En lo político ha sido muy rápido y diligente para atornillarse en el poder, pero en lo social y en lo económico ha sido nula la actuación de la Constituyente de Maduro.

Lo cierto es que llegamos a tal punto que, el “bono navideño” o los “aguinaldos” no alcanzan ni para comprar un par de zapatos. Así mismo, la situación tiende a ser más grave porque la inflación en el sector alimentos es muy alta, aquí se venden alimentos importados con precios muy elevados oficialmente autorizados por el gobierno. Un mes de salario mínimo integral no alcanza para sufragar los gastos de una semana. Me pregunto: ¿Del todo a mil al todo a cien mil? Porque con la aparición del billete de 100 mil da la impresión que este viene a sustituir el famoso billete de cien en Venezuela.

Finalmente debo afirmar que los venezolanos nos merecemos más seguridad, más empleo, más viviendas, mejores centros de salud, mejores servicios públicos, que los impuestos se inviertan en el pueblo, y sobre todo mejores salarios. No es justo que nuestros hijos tengan que irse a otros países para conseguir un empleo que les de calidad de vida y para construir una vida digna, y mucho menos que nos acostumbremos a vivir de las remesas que envían los que se van desde el extranjero.

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