Cambio billetes de Bs. 100 por corruptos

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Javier Antonio Vivas Santana

Doctor en Educación. Autor de la Teoría de la Regeneración del Pensar.

Cambio billetes de Bs. 100 por corruptos del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), quienes con sus míseros salarios en la administración pública jamás podrían justificar sus camionetas del imperio japonés o norteamericano, así como las mansiones que poseen en las urbanizaciones del “country”.

Cambio billetes de Bs. 100 por corruptos y “gestores” traficantes de influencias en instituciones del Estado, acostumbrados a falsificar cédulas de identidad, pasaportes, títulos de profesionalización universitaria, licencias de importación, declaraciones de impuestos y tasas, registros mercantiles, propiedades inmobiliarias, permisos de licores, y cualquier papel que necesite la firma y el sello de la oficina de malvivientes burócratas.

Cambio billetes de Bs. 100 por corruptos encargados de cobrar las comisiones que exigen los grupos que manejan a su antojo nuestras divisas, para entregar las licencias de certificación en moneda extranjera, indispensables en la compra de productos en el exterior, es decir, por cenáculos de malandros seudo-empresariales y castas familiares, como por ejemplo, aquellos quienes “importaban” contenedores llenos de piedras o alimentos vencidos, y siguen campantes en cargos de máxima importancia en el gobierno.

Cambio billetes de Bs. 100 por corruptos que exigen las conocidas “matracas”; verbigracia, la entrega de morrales llenos de las “colaboraciones” para el “comandante de turno” en cualquier región del país, con el propósito de “autorizar” o “agilizar” el paso de camiones o vehículos por alcabalas o mal llamados “puntos de control”.

Cambio billetes de Bs. 100 por grupos militares y cuerpos de “seguridad” del Estado culpables de masacres sobre inocentes personas, en nombre de una desgraciada sintaxis demagógica, llamada Operación de Liberación del Pueblo (OLP).

Cambio billetes de Bs. 100 por los corruptos de mafias policiales quienes en complicidad con delincuentes han azotado a la gente humilde y trabajadora, incluso asesinando a venezolanos en la salida de una entidad bancaria, montados en un autobús, o en cualquier calle o avenida del país.

Cambio billetes de Bs. 100 por los corruptos que permiten a los llamados pranes, los cuales desde las cárceles cobran “vacunas”, extorsionando la mayoría de la población carcelaria, y moviendo tentáculos de organizaciones criminales contra el pueblo, a pesar de estar “privados de libertad”.

Cambio billetes de Bs. 100 por corruptos enquistados en el ministerio público y tribunales, que mueven sus “conciencias” cual ejercicio de una prostitución social, y para quienes el concepto de la “justicia” se convirtió en una simple razón del tener que pagar, a cambio de la “verdad” que necesita el cliente que contrata los “servicios jurídicos”.

Cambio billetes de Bs. 100 por corruptos “magistrados”, quienes en nombre de la “constitucionalidad”, eliminan toda posibilidad de investigación contra quienes no toleran mínima auditoria ciudadana ante la administración de los entes que han controlado por varios años de función “pública”.

Cambio billetes de Bs. 100 por corruptos responsables en quebrar la empresa petrolera, del hierro, del turismo, así como todas aquellas que fueron expropiadas para construir el nuevo modelo “agrícola”, “industrial” y “comercial” de Venezuela, y ahora, hasta importamos petróleo y gasolina.

Cambio billetes de Bs. 100 por corruptos que han vendido la soberanía de la patria, al entregar casi el 15% del territorio nacional a las transnacionales extranjeras para que destruyan nuestra riqueza natural, hídrica, mineral y sobre todo ancestral, por unos cuantos dólares del odiado imperio que dicen confrontar ideológicamente en el terreno de lo que llaman “capitalismo”.

Cambio billetes de Bs. 100 por corruptos indolentes ante la quiebra de la red pública de salud, incluyendo la desaparición de la otrora misión “Barrio Adentro”, cuando vemos que Venezuela se ha convertido en una fuente de malaria, difteria y multiplicación de mortalidad infantil.

Cambio billetes de Bs. 100 por corruptos promotores del desastre educativo que atraviesan las escuelas, liceos y universidades del país, con una estructura física abandonada, sin programas de alimentación ni comedores, azotados por malandros y bandas juveniles.

Cambio billetes de Bs. 100 por corruptos que trafican con el hambre del pueblo en mal llamadas bolsas “Clap”, cuando no sólo revenden tales productos sin la entrega de facturas, sino que al estilo del más rancio fascismo, dicen públicamente que sólo quienes apoyen el madurismo (vendido como “revolución”) tienen derecho a tales “alimentos”.

Cambio billetes de Bs. 100 por corruptos ministros, viceministros, gobernadores, alcaldes, diputados o “representantes” similares, acostumbrados al whisky, los trajes costosos, las corbatas europeas, las colonias francesas, los vuelos privados, los hoteles y restaurantes de lujo, y por supuesto, las distinguidas “damas o caballeros de compañía”.

Cambio billetes de Bs. 100 por corruptos responsables en haber originado la depauperación del salario de los venezolanos, empobrecidos por una perversa inflación que se acerca hasta los cuatros dígitos anuales, y cuyo único logro ha sido degenerar el hambre de la sociedad venezolana, cuando miles y miles de compatriotas son condenados a la miseria de comer desperdicios entre la basura.

Cambio billetes de Bs. 100 por corruptos de la corriente madurista, autodenominados “hijos de Chávez”, quienes en sólo tres años destruyeron nuestra economía, al punto que el llamado “bolívar fuerte”, se convirtió en papel higiénico de grupos financieros, asociados con funcionarios inescrupulosos y efectivos militares, todos serviles al contrabando y al narcotráfico.

¿Qué dirá Bolívar desde el infinito, cuando mafias gubernamentales, cambiarias, financieras y seudo-empresariales han hecho de su imagen valorativa en nuestros billetes de Bs. 100, la máxima corrupción de nuestra historia? A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.
@jvivassantana