Hoteles caraqueños responden con cisternas y hasta tobos ante la falta de agua

Los huéspedes llaman a la recepción y piden tobos para poder bañarse. Dado que el servicio de agua no llega de forma continua, el personal del Hotel Alex en La Candelaria, así como el de otros hospedajes de Caracas, busca alternativas para que sus clientes no sientan las consecuencias de los problemas de distribución que hay en la ciudad, según pudo constatar Efecto Cocuyo durante un recorrido realizado entre el 12 y el 14 de junio.

Desde hace tres meses, la inconsistencia en el suministro es la norma. “Desde enero tuvimos dos meses sin agua, en marzo llegó completo y desde allí más o menos”,  dijo una de las encargadas del hotel ubicado en la céntrica parroquia capitalina. El líquido entra al edificio dos veces por semana, los miércoles y los domingos en la noche. Sin embargo, sólo alcanza para llenar 10% del tanque.

La situación los ha obligado a contratar un servicio de cisternas. Necesitan cuatro unidades para abastecer a sus clientes durante un día y medio. De esta forma los huéspedes cuentan con un horario para asearse: una hora, tres veces al día. Además, la cantidad de agua no permite que la bomba pueda transportar el fluido a los últimos cinco pisos de los 10 que tiene el hotel, por lo que se han visto obligados a restringir el alojamiento.

La realidad del hospedaje con respecto al precio de las habitaciones ha espantado a los posibles huéspedes. 60% de la clientela se va al enterarse de esta circunstancia, porque no lo puede costear.

El escenario no mejora al oeste de Caracas. De las 97 habitaciones con las que cuenta el Hotel Pinar de El Paraíso, sólo el 15% está ocupado por las fallas en el servicio. El agua viene cada cinco o seis días; no obstante, una fuga en una tubería de la avenida Páez no permite que el agua llegue al edificio con la presión adecuada. “Cuando llega, hacemos nuestras reservas, pero ése no es el servicio que hay que dar. No es bueno para la salud“, comentó Onésimo Pérez.

Hacia el oeste de Caracas, en el Hotel Niteroy de la avenida Baralt, nunca se sabe a qué hora llegará el agua. El servicio no viene de manera constante desde inicios del 2018. Con 64 habitaciones y una lavandería, el tanque alcanza para un día y medio.

El encargado del lugar, Freddy Durán, comentó que han pensado en contratar una cisterna, pero cuando llaman, dicen que no hay agua donde surten o que las instituciones del Estado las necesitan para abastecerse primero. 50% de la clientela se ha ido por esta razón.

En el este de la ciudad, el Hotel The Vip de Altamira contrata entre tres y cuatro cisternas al día para que no le falte el servicio sus huéspedes. Al menos en dos oportunidades han tenido que racionar el agua para garantizar el abastecimiento al restaurante y a las 49 habitaciones.

En el Hotel Renaissance, también en el municipio Chacao, uno de los encargados contó que reciben el servicio de domingo a miércoles en la tarde. El agua pasa por un filtro antes de llegar a los cuartos (que en total son 212 repartidos en 28 pisos). Sin embargo, para que nunca falte, contrataron un servicio de cisterna.

No muy lejos de allí, frente a la plaza Bélgica, en el Hotel El Cid se necesitan entre 10 y 15 cisternas al mes para mantener el tanque en funcionamiento para los 50 dormitorios. Cuando no hay agua, los visitantes deben comprar agua mineral tanto para beber como para bañarse.

(Visited 436 times, 1 visits today)

Comentarios

No Comments Yet

Comments are closed

¡Suscríbete!