En las regiones aún sufren por los cortes eléctricos a dos meses del primer megaapagón - Efecto Cocuyo

En las regiones aún sufren por los cortes eléctricos a dos meses del primer megaapagón

Un problema no resuelto. A las 5:30 pm de este lunes, 6 de mayo, Nancy Barbera cumplía cuatro horas sin luz en su casa en el sector El Trigal de Valencia, estado Carabobo. El servicio eléctrico en su comunidad, como en muchas otras, aún no se estabiliza desde que, hace dos meses, un primer megaapagón dejó a oscuras a todo el territorio nacional.

Barbera es una de miles de venezolanos que siente que la electricidad “se va a ir en cualquier momento”. Tampoco tiene certeza de cuándo será restituido el servicio una vez lo suspenden. Por ahora, adquirió protectores para todos sus electrodomésticos y, como parte de una rutina, cuando se quedan sin luz baja el breaker para evitar daños en los equipos cuando ésta regrese.

Agrega que, con los cortes eléctricos, también aparecen y se han mantenido los problemas de conectividad, tanto con la línea Cantv del teléfono fijo y el Internet de la compañía estatal, como con la telefonía móvil; es decir queda incomunicada con cada suspensión de la electricidad.

Horario revuelto

En su casa, en Mérida, Rosana Monagas deja un bombillo siempre en modo encendido para que su brillo le avisa cuando llega la electricidad. Esto puede ocurrir entre 1:00 o 3:00 de la madrugada, y a esa hora ella se despierta y comienza a hacer todas las tareas domésticas que necesita: cocinar para sus hijas, lavar los platos, el piso, bañarse.

La madre de dos niñas explica que al principio parecía que las autoridades “querían seguir un orden” con el racionamiento, pero luego los cortes de energía comenzaron a ocurrir a cualquier hora. “Hemos pasado unas 12 y 15 horas sin luz. Cuando no hay luz, tampoco hay agua y eso genera un caos”, dice.

También relata que sin servicio eléctrico su bebé de tres meses se altera, y llora en medio de la oscuridad, por lo que debe buscar una linterna para alumbrarla mientras se calma o hasta que se duerme. Además, debe lidiar con la pregunta constante de su hija de nueve años sobre “¿Cuándo regresa la luz?”.

“La mayor, que está en tercer grado de primaria, ha faltado a clases muchísimo. La tuvimos que meter en tareas dirigidas y si no hay luz o agua en el colegio, la llevamos a esas clases, porque la señora la recibe así no haya servicio eléctrico“, cuenta.

Otras fuentes de energía

Al este de Barquisimeto en el estado Lara, a las 6:00 pm de este 6 de mayo, Pedro Álvarez contaba tres cortes eléctricos de al menos una hora de duración: durante la madrugada, a las 7:00 am y al mediodía. La semana anterior, contó apagones de dos, tres, cuatro, cinco y hasta nueve horas.

Desde que en el pasado mes de marzo se produjeron dos megaapagones, que según el gobierno de Nicolás Maduro fueron producto de un sabotaje al Sistema Eléctrico Nacional, el joven, quien maneja un emprendimiento digital, adquirió un inversor de corriente para poder cargar sus aparatos y dispositivos desde su carro.

El 31 de marzo, Maduro anunció la puesta en marcha de un plan de racionamiento que duraría un mes, pero Álvarez asegura “nunca se han respetado esos horarios”, excepto en el sector El Manzano porque “se trata de una zona de bombeo del agua”.

Afectación a los comercios

Los cortes eléctricos diarios también afectan a Maturín, en el estado Monagas. José Requena, dueño de un negocio cerca de la Zona Industrial, recalca que esta situación afecta su trabajo. Sobre los comercios en el sector, señala que algunos “se resuelven con pago móvil“, pero que lo usual son las pérdidas en las ventas por problemas con los puntos de venta que se suman a la escasez de efectivo.

En su urbanización, explica, cuando no hay electricidad tampoco hay agua porque no se pueden encender las bombas. En estas condiciones pueden estar entre tres y ocho horas, o más. A este malestar, agrega la falta de información oficial, que impiden planificar el día.

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