Con pimpinas y a sobreprecio "resuelven" los choferes ante la escasez de combustible - Efecto Cocuyo

Con pimpinas y a sobreprecio “resuelven” los choferes ante la escasez de combustible

“Es casi imposible llenar (el tanque) de combustible en Valencia“, comentó Antonio Vivas, conductor de una línea que viaja del Terminal La Bandera a la capital de Carabobo. Parado junto al autobús, ayudaba a subir las maletas de los usuarios que abordaban la unidad. Estaban a punto de arrancar. “Buscamos cargar en Caracas, para evitar las colas”.

“A 4 mil 500 bolívares quienes se vayan parados para Valencia. Saliendo, saliendo a Valencia”, gritaba el compañero de Vivas parado en la puerta, quien recibía en su mayoría los pagos. El humo de los camiones se esparcía por el ambiente, mientras vendedores informales ofrecían chucherías a toda voz.

“Es realmente difícil surtir en otros estados. En Valencia la situación es un poco más ligera, las colas para gasoil duran alrededor de cuatro horas. Pero ya en las estaciones están cobrando por encima de 25 mil bolívares en efectivo para poder llenar”, dijo Vivas.

Los conductores se van preparados. En los autobuses guardan reservas de gasoil para recargar durante los viajes. Esta práctica es acostumbrada por los choferes como medida de prevención, pero en el último mes, con el incremento de la crisis por la fata de combustible, el uso de pimpinas es más recurrente.

En el trayecto de Caracas a Valencia, el tanque de 150 litros con que cuenta la unidad manejada por Vivas alcanza para un solo viaje de ida y vuelta, poco más de 330 kilómetros. Las colas por combustible son de mucho más extensas si lo que se busca es surtir gasolina. Las de gasoil, que usan vehículos pesados, suelen ser más cortas.

Mientras más lejos de la capital se busque surtir, mayor será la dificultad. Los conductores de las líneas reportan que la situación es crítica hacia el occidente, especialmente en Táchira, Mérida y Zulia. El interior del país sigue desabastecido, después de casi un mes, cuando inició esta crisis.

“Pagamos más caro, ¿cómo le hacemos, si no se consigue?”, comentó un conductor de la ruta Caracas-San Cristóbal, capital del Táchira. Sentado en el puesto de copiloto, acomodaba unos papeles. Bajo sus pies se escondía una pimpina de gasoil. Acababa de llegar a La Bandera. Los pasajeros desembarcaban sus maletas y bajaban de la unidad.

 

Los viajes entre San Cristóbal y la capital se han retrasado por los inconvenientes para conseguir gasoil en la ruta. Quienes se paran obligados a formarse en las cola, pierden varias horas, mientras quienes regatean a altos costos corren con mayor suerte. Los más de 800 kilómetros de viaje se hacen eternos.

“Los bomberos (expendedores de estaciones de servicio) quieren cobrar lo que les da la gana. Abusan pidiendo más de 20 mil bolívares para llenar los tanques. Es un grave problema. Los autobuses no están llegando a tiempo por esto”, dijo un encargado en el terminal privado de Expresos Occidente, al oeste de Caracas.

Comentó que a sus conductores les ha tocado realizar colas de tres horas para abastecerse, aunque cada uno carga al menos cinco pimpinas para emergencias. Sumado a la gran cantidad de alcabalas de seguridad que hay en la ruta, la duración es mayor.

De esta terminal salen alrededor de tres unidades diariamente para la capital del Táchira. El costo del pasaje es de 50 mil bolívares: 20 mil bolívares en efectivo y 30 mil bolívares con tarjeta electrónica.

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Fotos: Mairet Chourio

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