Cinco harinas por 30 litros de gasolina - Efecto Cocuyo

Cinco harinas por 30 litros de gasolina

Karina Peraza Rodríguez | @KaryPerazaR

El periplo que deben hacer los conductores para surtir gasolina continúa en Barquisimeto, estado Lara. Las colas en las estaciones de servicio han dado paso a su militarización y un plan de racionamiento del combustible; mientras los necesitados usuarios apelan a formas creativas para pagar el producto, como “cinco harinas Pan por 30 litros de gasolina”.

Teresa Cordero, junto a su esposo, le ha tocado hacer colas de hasta seis horas. Esta vez guardaron el vehículo y sacaron su moto, porque, aunque también hacen cola, tienen “algo” de prioridad.

“No nos queda tiempo para esto, se nos va el día y debemos trabajar, no nos ha quedado de otra que comprar gasolina para podernos movilizar y lo último que pague fueron cinco harinas pan por 30 litros de gasolina”, expresa Cordero mientras surte junto a su esposo al este de Barquisimeto.

El estado Lara tiene más de un año con problemas de escasez de gasolina. Semanas muy duras donde las colas se muestras kilométricas y otras en las que se tendía a normalizar. La última crisis fue en diciembre del 2018, pero después de los apagones comenzó la faena nuevamente, esta vez porque cuando se iba la luz, así la estación tuviera combustible, no podía abastecer.  Con estos problemas de suministro de energía comenzaron las ventas de combustible y con ello las colas VIP.

El cambio de llenar el tanque completo era por comida. Un “mercadito” pedía el bombero, y lo que comenzó haciéndose de noche, a horas que todos creían que la estación estaba cerrada, pasó con los días y el aumento de las colas a ser un negocio próspero.

La falta de energía ya no era el problema principal, y es que de diez gandolas diarias que llegaban a la región se redujeron a cuatro y cinco. Una gandola tiene la capacidad de 36 mil litros y es vaciada en dos o tres estaciones de servicio, según confirmó Azalia Colmenares, secretaria general del Sindicato de Trabajadores de Bombas de Gasolina del estado Lara. Esta es la misma situación en otras regiones del país.

En al menos dos meses las colas de gasolina no han parado en Barquisimeto y sus ocho municipios foráneos, las colas pasaron de ser de seis horas hasta de días, hay quienes han hecho hasta tres días de colas.

Pago en dólares

El negocio de la venta de gasolina proliferó y va desde pagarle al bombero hasta a los funcionarios militares. En algunas estaciones de servicio, sobre todo hacia Cabudare y el este de la ciudad, a plena luz del día, se observaba cómo se hace doble fila, algunos vehículos se meten de retroceso hacia las islas de las bombas. “Esas son las colas VIP”, dice un bombero que no se identifica.

“La gente salva a uno con harinas, arroz o pasta, pero hay compañeros y hasta Guardias que cobran de cinco a diez dólares para surtir el tanque completo”, comenta el trabajador. Una pimpina de 20 litros puede costar 5 dólares, precio que pueden cobrar por un puesto en la cola de gasolina, asegurando quedar entre los primeros. También se llega a cambiar el puesto por tres productos de comida.

Bombas militarizadas

Desde que comenzó el problema con la falta de combustible en la región, las bombas están controladas por funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). Al menos tres funcionarios por cada estación, según el General de División Jesús Salazar, comandante de la Zona Operativa de Defensa Integral (Zodi-Lara).

Los funcionarios estaban para controlar la situación, pero las denuncias de usuarios refieren a que el negocio de las colas VIP era propiciado por ellos o que se realizaba frente a los mismos y no se tomaban medidas, por lo que, lejos de controlar la situación su presencia no ha mejorado nada.

30 litros de gasolina por vehículo

El martes 28 de mayo, Carmen Meléndez, gobernadora del estado Lara, declaró que el abastecimiento para cada vehículo sería de 30 litros de combustible y la Fuerza Armada el encargado de controlarlo. La mandataria regional alentó a los larenses a guardar sus vehículos y sacarlos “cuando fuera necesario”. En esa ocasión no aclaró si la medida era diaria, cómo sería para los transportistas, ni para los motorizados.

El anuncio hecho por Meléndez, debía ser aplicado de inmediato, pero los efectivos militares distribuidos en cada estación de servicio de la ciudad crepuscular manejan distintas informaciones y no todos concuerdan con esta decisión oficial.

Algunos son del criterio que no pueden obligar a las estaciones de servicio y que la decisión depende de cada dueño.  Otros alegan no tener instrucciones y hay quienes la cumplen de forma estricta indicando que son instrucciones de la Zodi-Lara.

En las gasolineras en donde se abastece los 30 litros de combustible, a los motorizados les llenan su tanque completo y en la bomba de la avenida Vargas con calle 21 a los transportistas le surten de 40 a 50 litros, un poco más de lo anunciado. En bombas como la del Churum Merú, en el este de la ciudad, los 30 litros eran para todos sin excepción.

Un recorrido realizado este viernes, 31 de mayo, por las estaciones de  servicio ubicadas al este, norte y oeste de Barquisimeto, evidenció que algunas estaban cerradas y no tenían combustibles; otras con grandes colas que pasaban las seis cuadras, donde las personas esperaban desde la noche o hasta la primera hora de la mañana, y la del Terminal de Pasajeros, donde abastece la mayoría de los transportistas, estaba desolada y con los conos puestos, sin combustible.

Las bombas ubicadas en la avenida Florencio Jiménez (este) y en la avenida Bracamonte con Venezuela (oeste), habilitadas para que los funcionarios públicos abastecieran presentando su carnet o identificación, tenían la presencia de militares, policías, Cicpc, así como trabajadores de la alcaldía, gobernación, algunos médicos y hasta miembros de medios afectos al Gobierno de Nicolás Maduro, que estaban surtiendo sin límite por vehículo.

Dimas Zerpa, trabajador del Seguro Social de Barrio Unión estaba desde las 7 de la mañana en la estación. Era el segundo de la cola de funcionarios y logró surtir a las 10 de la mañana, porque la gandola recién había llegado. Para los funcionarios había un canal exclusivo en la bomba. Zerpa se enteró por un amigo de esta prerrogativa, pues antes le tocó hacer su larga cola. “Me parece razonable por que no puedo incumplir con mi jornada diaria”, afirma.

Molestia en la población

La medida de los 30 litros no le caído muy bien a los larenses, quienes aseguran que más allá de solventar la situación se agrava.

Ronald Villalobos es transportista, dice no estar de acuerdo con la medida impuesta por la gobernadora Carmen Meléndez. A él los 30 litros le alcanza “para dos vueltas”, desde la comunidad La Carucieña hasta el Cementerio, en la zona oeste de Barquisimeto. Por eso busca estaciones que llenen el tanque y con una manguera extrae el combustible hacia una pimpina y lo carga en la unidad, al menos 20 litros. “No me parece justo quedarme accidentado por gasolina en un país petrolero”, puntualiza.

Naudy Rodríguez, otro transportista  en el centro de la ciudad, reconoce que esa cantidad no alcanza y que ellos y las personas que hacen uso del transporte público son los más perjudicados “a mí me ha tocado hacer colas de siete y ocho horas, allí perdemos el día entero” asegura Rodríguez.

“Estoy desde las 6 de la mañana haciendo la cola a ciegas sin saber si llegaba o no la gandola y si me pondrían el tanque ful”, expresa Antonio Rodríguez, quien además explica que a él esos 30 litros le pueden durar hasta cuatro días porque no rueda mucho en su vehículo, pero sabe que hay personas que trabajan con ellos, por lo que no comparte la medida y le parece injusta.

El conductor de una grúa que también está en la cola asegura que no ha ido a una estación de servicio en donde le digan que es norma lo de los 30 litros, “el día que lo hagan yo apelo a la homologación, porque yo cargo un vehículo de auxilio vial y nos tienen que colocar el tanque ful y en esa homologación está claro, no la hice yo, la hizo el Gobierno”

“Tengo todo el día perdido en esta cola y me dicen que me van a surtir solo 40 litros, si lo hacen me vuelvo a meter en la cola otra vez porque yo tengo  que garantizar tener mi tanque lleno para poder trabajar el día”, contó Alberto Riera transportista.

Usuarios coincidieron que esa medida no era lógica pues existen vehículos con mayor cilindraje y por ello el consumo de combustible es mayor, sin contar los que tienen los motores malos que tienen también mayor consumo.

El abastecimiento no es normal

Azalia Colmenares secretaria general del Sindicato de Trabajadores de Bombas de Gasolina del estado Lara reconoce que esa medida de los 30 litros no se está cumpliendo en todas las estaciones de servicio, son 105 las que funcionan en la región y cree que un 15 % cumplen con la norma impuesta por Carmen Meléndez.

Colmenares indica, que la falla en la distribución no solo se debe a la baja producción, sino además a la flota de vehículos en la empresa, que se encuentra en mal estado por falta de repuestos, cauchos y baterías, así mismo la falta de personal para manejar los vehículos, pues muchos han renunciado y se han ido del país.

A esto sumó la sindicalista que la distribución para Lara no se está haciendo desde Maporal, planta ubicada en Sarare, municipio Simón Planas de la región sino que viene desde El Palito, en el estado Carabobo por lo que el recorrido es más largo. Asegura que es mentira lo que dice la Gobernadora que enviaron 46 vehículos, pues de ser así tendrían combustible en todas las estaciones. Reitera que a diario se están mandando de cuatro a cinco camiones.

Los encargados de estaciones de servicio y  los bomberos consultados corroboraron que recibían antes hasta dos gandolas diarias y que ahora reciben en camión interdiario o cada dos días. Bromearon al decir que ahora la gandola de gasolina era como la energía que no sabían cuando llegaba. De la misma forma han rechazado la medida porque indican que el cliente se molesta y que el deber ser es surtir lo que requieran.

En el Terminal de Pasajeros, una de las estaciones de servicios más importantes de la ciudad les habían llegado las gandolas el pasado domingo, allí también surten gasoil, siempre vienen juntas las dos gandolas. Duraron tres días para distribuir otra vez, el jueves le llegó una nueva gandola y aunque el tanque para el combustible es de 60 mil litros tan solo le dejaron 10 mil litros que se acabaron en horas.

Con menos problemas que la gasolina, en Lara también se ha percibido que la distribución de gasoil ha tenido problema. Son pocas las estaciones que lo surten y no está siendo suministrado como es debido.

Jhoe Ruíz, dueño de una camioneta que usa como transporte comenta que el tanque lleno de gasoil le dura un día pero con los problemas ha aumentado su estrés. Este es el sustento de su hogar, y al tenerlo paralizado no puede hacerle mantenimiento ni pagar a su conductor.

Los transportistas además cuentan que con el gasoil también negocian. José Vizcaya quien trabaja en una línea de autobuses que viajan hacia Acarigua comenta que para surtir el tanque completo debe pagar 10 mil bs en efectivo y para llenar una pimpina de 20 litros son 5 mil bs en efectivo.

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