Un herido y daños materiales tras asedio policial contra vecinos de La Candelaria

La reja destrozada del estacionamiento de residencias Doral Caracas y los restos de las detonaciones en la calle fueron el centro de las conversaciones de los vecinos de La Candelaria durante la mañana de este jueves 27 de julio, segundo día del paro cívico de 48 horas convocado por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

Durante la madrugada, los habitantes de los edificios Parque Residencial Los Caobos, Doral Caracas, Parque Caracas, Romar II y Barrilito vivieron lo que calificaron como una guerra promovida por los cuerpos de seguridad del Estado contra sus moradas.

La reja no es el único rastro del paso de la policía. También dejó a una persona herida y daños materiales en cinco vehículos, otras dos rejas violentadas, cámaras de seguridad y postes del alumbrado público inservibles, además de impacto de detonaciones en paredes.

Testimonios de residentes del edificio Barrilito aseguran que el asedio empezó a partir de las 8 de la noche del miércoles. Aseguran que fue injustificado porque “nadie había construido barricadas o hecho algo para provocar a la Policía Nacional Bolivariana (PNB) o a los colectivos que rondaban la zona”.

Vecinos de Parque Residencial Los Caobos cuentan que jóvenes de la resistencia hicieron una barricada en la esquina que da hacia el Sambil. Minutos más tarde llegó un contingente de la PNB y varios policías de negro. No lograron identificar si se trataba del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) o del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (Conas).

A partir de ese momento, escucharon ráfagas de detonaciones cada 5 a 10 minutos. Los muchachos respondieron lanzando molotov y piedras. A las 8:30 de la noche varias personas alertaron desde sus ventanas: “Mosca, ballena”.

En esta primera oportunidad, pasó rápido, y desde los conjuntos residenciales le lanzaron botellas, basura, pintura y piedras. La “resistencia” se refugió en el estacionamiento de Parque Residencial Los Caobos.

Medianoche de terror

Por segunda vez volvió por los alrededores de Parque Caracas, aproximadamente a las 10 de la noche, y los vecinos se pusieron en alerta. Durante unos instantes la ballena se estacionó en la esquina donde está la Mc Donalds de Parque Caracas para intentar apagar el fuego de las barricadas. Cuando siguió avanzando, volvió a recibir molotov.

La tercera y la cuarta vez que pasó la ballena, los vecinos lo recuerdan con mucho pesar. Cuentan que disparó contra los estacionamientos e intentó ingresar. Esta última vez, intentaron ingresar a Parque Residencial Los Caobos; no lo lograron y entonces destrozaron la reja del estacionamiento del edificio vecino, Doral Caracas.

Pasada la medianoche, se pensó que la situación se había calmado. Aproximadamente a la 1 de la madrugada una comitiva policial, vecinos no saben si del Sebin o del Conas, entró al estacionamiento de Parque Residencial Los Caobos para buscar a los manifestantes.

 

Este conjunto residencial de cuatro torres, 23 pisos cada una, es hogar de 718 familias, según cálculo de uno de sus habitantes. En su mayoría viven niños y ancianos. Aseguraron que los proyectiles de la PNB llegaron hasta el piso 10 de una de las torres, además de llenar el estacionamiento de cartuchos. Lo recolectado por los vecinos incluye bombas lacrimógenas, metras, balas, perdigones.

Una de las residentes relató que, antes de ingresar, los funcionarios dispararon contra los bombillos del alumbrado público. Luego, ya dentro del estacionamiento, robaron y destrozaron carros y cámaras de seguridad. Entraron a una de las torres y subieron hasta el piso de 10. Allí tocaron algunas puertas, no pudieron entrar a ninguno de los apartamentos.

Al salir de este edificio, el asedio fue hacia el callejón Barrilito, donde se encuentra una torre con el mismo nombre y las residencias Romar II. La ballena también intentó ingresar, sin embargo, no contó con que los propietarios reforzaron la reja de la entrada luego de que el choque de una tanqueta la dañara hace una semana.

Uno de los miembros del comité de seguridad de residencias Doral Caracas comentó que cuatro personas por torre (son cuatro) aseguraron los accesos a la calle, las puertas de entrada a los edificios, trancaron la paso a las escaleras y, como pudieron, reforzaron la reja del estacionamiento violentada por la ballena.

En Parque Caracas, los cuerpos de seguridad intentaron violentar la entrada sin mucho éxito. Los residentes apagaron las luces, trancaron los accesos y se quedaron vigilantes de cualquier otra eventualidad. De igual, esas medidas de seguridad no los protegieron ante los disparos que llegaron a la mezzanina y a un apartamento del piso 13.

Lugareños,  congregados la mañana de este viernes alrededor de la reja violentada en Doral Caracas, coinciden en denunciar lo ocurrido ante el Ministerio Público. Están cansados del asedio contra sus residencias. Temen dar sus nombres por futuras represalias.

Mientras estos vecinos aún contaban las pérdidas materiales, a pocas cuadras, en la avenida Bolívar se organizaba el cierre de campaña de los candidatos a la Asamblea Nacional Constituyente. Los afectados por el asedio policial no dudaron en abuchear a tanto a policías como a simpatizantes del Gobierno que caminaban hacia la concentración.