Seis niños con VIH aguardan en la Casa Hogar Madre Teresa de Calcuta

Lleva calzados unos patines en línea y su maestra de tareas dirigidas hace todo lo posible para que se concentre. Lo invita a utilizar unos palitos de colores para completar las sumas, pero él prefiere sacar las cuentas tocándose el cachete con cada una de las puntas de sus dedos.

Tiene siete años, pero la estatura de un niño mayor. Sus cuidadoras cuentan que está muy emocionado porque hace poco conoció a su abuela, oriunda de las Islas Granadinas, y ahora pasa los fines de semana con ella. “Es gordota y habla inglés; me dijo que me iba a enseñar”, dice el muchachito y se le ilumina el rostro.

Los que prestan servicio en la Casa Hogar Madre Teresa de Calculta también están emocionados por la posibilidad de lograr la reinserción familiar del niño, la primera opción que deben agotar, de acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica de protección de Niños, Niñas y Adolescentes. Crecer con el afecto de su abuela sería el fin de una historia de abandono: el niño está en la casa hogar desde hace cuatro años porque sus padres son consumidores de droga y no están en condiciones de darle el cuidado y el afecto que requiere un niño que nació con el Virus de Inmunodeficiencia Humana por transmisión madre-hijo.

En la Casa Hogar Madre Teresa de Calculta se da abrigo a seis niños que viven con VIH. La sede está ubicada en la avenida Los Próceres, en San Bernardino, y parece una escuela, con un parque infantil a la entrada, murales multicolores y la algarabía de los muchachos en los patios.

dos“La tía” (así llaman todos las niños a sus cuidadoras) Coromoto Cova precisa que el financiamiento de la casa hogar proviene de donaciones recaudadas por el padre Mancini, y “humildemente” alcanza para asegurar que los niños tengan vivienda, alimentación y estudios.

“Los antirretrovirales, que es lo más imprescindible, nos los suministra el hospital J. M. de los Ríos. Solo hubo fallas el año pasado y los niños estuvieron un mes sin tomar sus medicinas. Claro, en estos tiempos de escasez, cualquier apoyo con comida y ropa es bienvenido y agradecido”, dijo Cova.

La atención que se brinda en la casa hogar es personalizada. Hace nueve años, cuando tenía pocos meses de nacido, llegó un niño que había sido abandonado en un hospital de San Félix. Por sus problemas de visión va a una escuela de ciegos, pero además tiene un coeficiente intelectual por encima del promedio y, por ello, también es tratado por un psicopedagogo. Como todos los niños albergados en la casa hogar, se la pasa jugando. Es uno de los más tremendos y las tías tienen que estar muy pendientes porque le gusta treparse en lugares altos: “No me va a pasar nada, yo soy fuerte y con mis lentes veo bien”, trata de calmar a las cuidadoras.

A una escuela especial también va la única niña del grupo. Es la más interesada en la presencia de periodistas en la casa hogar. No deja de hacer preguntas, no deja de jorungar la cámara fotográfica, no se queda quieta… Tiene 11 años de edad y, por sus dificultades de aprendizaje, todavía no sabe leer y escribir. No se sabe nada del padre, y la madre, que estaba en situación de calle, murió arrollada por un automóvil en diciembre del año pasado. Están tratando de persuadir a su abuela, que vive en Guarenas, para que la acoja. “Lo que más les duele a estos muchachos es la indiferencia de su propia familia”, dijo Cova.

Los niños permanecen en la casa hogar hasta los 12 años de edad. Por eso se apuran las gestiones para que el único que ya los cumplió sea recibido por una hermana adulta que, después de mucho esfuerzo, se localizó en Colombia. Afortunadamente, ella lo quiere tener y se reunirán antes de junio próximo. Llegó de dos años y medio y luce como un preadolescente fuerte y pícaro. Lo primero que se atreve a pedirle a un visitante de la casa hogar que se le acerque y quiera darle un abrazo es que le presten el teléfono celular para llamar a su novia del colegio.

La segunda opción que tienen los niños de la Casa Hogar Madre Teresa de Calcuta es su colocación en una familia sustituta con fines de adopción. La trabajadora social Josefina Posada, coordinadora de la casa hogar, cuenta con satisfacción que una pareja tiene consigo a dos de los 36 niños que han pasado por la organización y están felices: “En todo caso, los que quieran adoptar a alguno de estos niños tienen que demostrar ante sus defensores y jueces, que están en capacidad de asegurar su desarrollo integral, no obstante la particularidad de su condición de salud.  Deben transcurrir dos años de colocación en una familia sustituta para que los tribunales correspondientes, previa evaluación satisfactoria de la experiencia, formalicen la adopción”.

Pareciera que el reto para estos niños va más allá de vencer los prejuicios y la discriminación contra las personas que viven con VIH. En palabras de Josefina Posada: “Lo primordial es contar con la convicción de los familiares o de los padres adoptivos de que sí es posible ser feliz criando y haciendo de un niño con VIH una persona saludable, autónoma, exitosa, así como también solidaria, pues si algo tienen estos niños es que agradecen cada gesto de amor que se les brinda”.

En la Casa Hogar Madre Teresa de Calcuta trabajan con perseverancia y bajo perfil, sin esperar que otras instituciones públicas o privadas sigan su ejemplo o emprendan iniciativas en favor de los niños que viven con VIH.

Coromoto Cova, que casi a diario lleva a sus “sobrinos” al hospital de niños para cumplir con un riguroso calendario de consultas en distintas especialidades médicas, se está preparando para recibir a otros cuatro muchachitos con VIH que están abandonados en el J.M. de los Ríos: “Con el favor de Dios, los vamos a ayudar a vivir bien”, expresa sin la más mínima duda.

 

Los que ayudan

Casa Hogar Madre Teresa de Calculta

Avenida Los Próceres, Quinta América, San Bernardino, Caracas

Teléfonos: 0212-5248975 – 0412-7063399 – 0414-2727022

fundnnossida@hotmail.com

www.carismatica.org

 

Asociación Civil Mujeres en Positivo por Venezuela

Maternidad Concepción Palacios, Anexo Negra Matea, Piso 3. Avenida San Martín, Caracas

Teléfonos: 0212.2278244 – 0414-2591474

mujeresenpositivo@gmail.com

www.mujeresenpositivo.org

 

Fundación Hogar San Luis

Avenida Cristóbal Rojas, Casa Nº 27, San Bernardino, Caracas

Teléfonos: 0212- 2753919 – 0424 2112044

info@hogarsanluis.org

www.hogarsanluis.org

 

Fundación Niños en Positivo

Avenida Andrés Bello, Centro Comercial Alto Chama, Mérida

Teléfono: 0274-7892766

ninosenpositivo@gmail.com

www.fundacion-ninos-en-positivo.webnode.es

 

Fundación Innocens

Hospital Universitario de Maracaibo, Planta Baja, Oficina 1282.

Teléfonos: 0261.783.2116 – 0414.362.0994 – 0414.967.0573

fundacioninnocens@hotmail.com

fundacioninnocens@gmail.com

www.fundacioninnocens.org

 

 

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