Impasse entre Venezuela y España coincide con denuncias sobre financiamiento a Podemos

Ibis León / @ibisL

Las tensiones en las relaciones entre Venezuela y España regresan a la escena, esta vez derivadas por la presión que el Ejecutivo nacional pretendería ejercer sobre empresas españolas con inversiones en suelo criollo para que contrarresten la “campaña mediática” que, según el presidente Nicolás Maduro, se desarrolla en la península ibérica. Este nuevo impasse coincide con el supuesto financiamiento del partido español Podemos, durante el mandato del fallecido presidente Hugo Chávez, denunciado por el diario ABC este miércoles 18 de febrero.

El jueves 12 de febrero,  el vicepresidente Jorge Arreaza y el viceministro de Exteriores para Europa, Calixto Ortega, se reunieron con representantes de ocho empresas: Telefónica, Zara, Repsol, BBVA, Mapfre, Meliá, Iberia y Air Europa para exigirles que influyeran en el cese de la “campaña mediática” o de lo contrario se verían obligados a tomar medidas, según trascendió en medios españoles y ratificado por el canciller de ese país, Manuel García Margallo.

Para la internacionalista Angelina Jaffe, este emplazamiento está asociado al hecho de que Miraflores se siente apoyado por la victoria de la izquierda en Europa. “El gobierno siente que, de alguna forma, con la victoria de Syriza en Grecia y el auge de Podemos en España llegó el chavismo a Europa (…) Llamar a empresas para que presionen al gobierno español y que éste a su vez presione a los medios es irracional. No tiene sentido, es antidiplomático”, aseguró.

Las reacciones de los cancilleres de ambos países se hizo pública en diferentes medios nacionales y españoles. José Manuel García Margallo declaró que “la libertad de opinión y de prensa son dos principios irrenunciables”, mientras su homóloga Delcy Rodríguez respondió a través de Twitter, este martes 17 de febrero, “el canciller García Margallo olvidó que ya los espejitos no son transables en esta tierra de libertad, patria de Bolívar y Chávez”.

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A estas diferencias entre ambos gobiernos, se suma la denuncia, publicada en un reportaje este miércoles 18 por ABC,  sobre la aprobación preferencial de alrededor de tres millones de euros para el Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS), desde 2002, vinculado a los dirigentes de Podemos Pablo Iglesias, Íñigo Errejón y Juan Carlos Monedero, este último asesor del presidente Chávez.

El diario presenta una planilla de Cadivi en la que presuntamente se autoriza la transferencia de 18.000 euros para “sufragar pagos de dietas, remuneración y transporte aéreo España –Venezuela-España de los asesores de la Nueva Televisión del Sur Telesur”. Transcendió que la fundación sacaba divisas a España en sólo un mes, mientras los empresarios debían esperan hasta tres años para hacer la operación.

Estas nuevas acusaciones podrían ser interpretadas como una intromisión del gobierno venezolano, aseguró la internacionalista Elsa Cardozo. “Las nuevas denuncias, ahora más sustentadas, de estos vínculos económicos podrían ser consideradas como una interferencia de Venezuela en la política de España, lo que complica mucho más el panorama. El presidente Chávez tenía una mano izquierda y una mano derecha, pero el presidente Maduro no tiene ese margen de maniobra”, dijo.

En su opinión, de llevarse a cabo alguna medida contra las empresas, el Estado venezolano resultaría más afectado por la situación de vulnerabilidad económica en la que se encuentra a raíz de la caída de los precios del petróleo.  También coincidió en que la utilización de las compañías como mecanismo de presión no es visto con buenos ojos en el mundo de la diplomacia. “Es irracional, no tiene sentido porque es desconocer que en otros países las reglas son distintas”, señaló.

Recordó que las relaciones entre ambos países siempre han estado empañadas por diversos conflictos  y uno de los sucesos más fuertes fue el famoso “por qué no te callas” que le espetó el rey de España Juan Carlos I al entonces presidente Chávez durante la  XVII Cumbre Iberoamericana en Santiago de Chile, el 10 de noviembre de 2007.

En aquella oportunidad, Chávez amenazó con tomar acciones contra las empresas y bancos españoles instalados en Venezuela. Pero todo se solventó durante una visita oficial que le hizo al Rey, en julio de 2008, en la que éste le regaló una camiseta con una imagen caricaturesca sobre el incidente.

Al menos cuatro incidentes más se han registrado desde 2013. De hecho, Cardozo afirmó que los traspiés regresaron cuando Maduro asumió la presidencia por la hipersensibilidad que se generó en torno de la legitimidad de su victoria.

Momentos de mayor tensión entre ambos países

15 de abril de 2013. El entonces canciller venezolano Elías Jaua rechazó las declaraciones de su homólogo español José Manuel García Margallo por pedir un recuento rápido de votos que definiera el ganador de las elecciones presidenciales. “El presidente Nicolás Maduro ganó por voluntad del pueblo y así lo dictaminó el órgano que es competente para ello en nuestro país”, ratificó.  Maduro llamó a consulta al embajador venezolano, Bernardo Álvarez.

4 de julio de 2013. “Lo que ha hecho el gobierno de España es infame”. ¿Qué se cree ese presidente (Mariano) Rajoy? ¿Que los sudamericanos somos sus esclavos?”, declaró el presidente Maduro en relación con la prohibición de sobrevuelo del avión presidencial donde viajaba Evo Morales, presidente de Bolivia, a su regreso en Moscú, frente a las dudas de que en ese vuelo estuviese el ex analista de los servicios secretos estadounidenses Edward Snowden. Los países de la Unasur, entre ellos Venezuela, se reunieron para rechazar el cierre temporal del espacio aéreo por parte de España, Francia, Italia y Portugal.

 6 de abril de 2014. “El clima de reconcialiación se ha roto”, fueron las palabras del canciller español José Manuel García Margallo al referirse a las protestas opositoras que se registraron en Venezuela durante cuatro meses. El diplomático también dijo que España suspendería la exportación de equipos antimotines mientras se mantuvieran los enfrentamientos. El gobierno respondió a través de un comunicado oficial y desmintió que existiera contratos vigentes para el suministro de equipos de seguridad con empresas españolas. “El pueblo y el gobierno rechazan categóricamente las infortunadas declaraciones del canciller español, cuyo gobierno no tiene la autoridad moral para aconsejar sobre violencia y diálogo”, decía el documento.

25 de octubre de 2014. El embajador en Madrid, Mario Isea, fue llamado a consulta luego de que el gobierno venezolano tildara de injerencistas las acciones del presidente Mariano Rajoy tras recibir, el miércoles 22, a Lilian Tintori, esposa del dirigente de Voluntad Popular, preso hace un año en Ramo Verde por llamar a la violencia durante las manifestaciones de febrero y marzo del año pasado. “A Venezuela se respeta, señor Rajoy, oyó”, expresó Maduro en ese momento.

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