Niños con cáncer sufren retraso en quimioterapia por filtración en el J.M. de los Ríos

Seis niños con tapabocas jugaban en los pasillos del piso 6 del hospital J.M. de los Ríos, donde funciona el servicio de Oncología. Otros dos comían mandarinas sentados en las piernas de sus mamás. Eran las 9 de la mañana de este martes 26 de mayo  y, a esa hora, no los habían comenzado atender. “No sabemos si hoy les van a aplicar la quimioterapia”, dijo una de las madres –que no quiso identificarse- aferrada a un rosario. “Aquí estoy orando, porque estoy muy  preocupada”.

Desde hace tres semanas, la unidad de Mezclas del hospital ha presentado fallas: el bote de aguas servidas que tiene el área impide que se preparen los tratamientos oncológicos, porque pudieran contaminarse.

Por esa situación, el 18 de mayo pasado, las madres trancaron con camillas la avenida Vollmer de Caracas, a las afueras de la institución, como acción de protesta, por la “paralización” del servicio.

Pero seis días después,  pese a que la directora del  hospital, Carmen Graterol,  aseguró  que el problema había sido resuelto, las mamás de los pacientes oncológicos seguían a la expectativa. “Nos habían dicho que desde hoy les iban a poner la quimioterapia a los niños, pero cuando llegamos esta mañana, a las 6, nos dijeron que seguía la filtración. Nos indicaron que esperáramos, que el jefe del servicio tendría una reunión en la dirección y allí iban a decidir”, dijo la madre que rezaba.

Su hija, de cinco años, tiene un tumor cerebral. Se lo diagnosticaron hace cuatro meses en San Cristóbal (Táchira), y desde entonces se mudaron a Caracas. “Vivimos con un familiar aquí. Me vine con mi esposo. Tenemos mucha fe de que mi hija se va a salvar. Pero estas cosas desaniman a uno”. La semana pasada, la pequeña perdió su tratamiento.  “No te puedo contar más, porque nos pidieron que no habláramos con la prensa”.

 El desperfecto sigue

Pasadas las 10 de la mañana,  el oncólogo Augusto Pereira, jefe del Servicio de Oncología, informó a las madres que sí aplicarían las quimioterapias. “Gracias a Dios”, “Menos mal, menos mal”, “Ay, qué bueno” exclamaron algunas de ellas entre risas.

El retraso se presentó porque, aunque repararon el desperfecto en la Unidad de Mezclas, cuando comenzaron a preparar el espacio para la jornada  el bote de agua apareció de nuevo.  Pereira aseguró que los tratamientos de esta semana están garantizados, pero los de la próxima no. “Hoy pudimos resolver, pero el área de mezclas se va a paralizar”.

Precisó que a los niños que se les indiquen  quimioterapia a partir del 26 de mayo no la tienen asegurada mientras no se repare el lugar. Afirmó que pese a las fallas, la atención se ha mantenido. “Ha habido un retraso en la aplicación, pero nunca una suspensión. Cuando no se les ha podido colocar aquí, se han remitido a otros centros de salud”, agregó.

Las madres también lo dijeron.  “Los niños no dejaron de tener su tratamiento, porque el doctor Jesús Gerardo Reyes (quien fue encontrado muerto en su vivienda en Los Naranjos el 21 de mayo pasado) tenía un contacto en el Domingo Luciani de El Llanito, e hizo el puente para que allá atendieran a los niños del J.M. de los Ríos. Pero él ya no está, y ahora nadie nos garantiza nada. Nos dijeron que nos quedáramos tranquilas y no llamáramos a la prensa, que las cosas en el servicio están delicadas”,  dijo la mamá de una niña con cáncer de riñón.

IMG-20150526-WA0051 (1)

La falla más grave

En el J.M. de los Ríos atienden a mil 200 niños (entre los que están en tratamiento, los que están por empezarlo, y los que ya superaron la enfermedad que acuden para exámenes de seguimiento). De esos, asegura Pereira, entre 100 y 110  requieren quimioterapia. La falla de infraestructura que ha trastocado la atención en las últimas semanas, insistió el especialista, no es la más grave.

En la puerta del Servicio de Oncología estaba un papel pegado en el que se leía: “Medicamentos en falla al 22 de mayo de 2015”.  Hasta esa fecha había nueve fármacos en la lista, realizada en computador. Luego, a mano, anotaron otros dos.

“Aunque no esté la filtración en el área de mezclas, hay  20% de los pacientes que requieren fármacos que no hay. Los que están ahí escritos no los tienen el hospital, y quizá tampoco en las farmacias de alto costo (que dependen del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales). En la calle algunos pueden costar hasta 25 mil bolívares. Hay muchos medicamentos que, aunque las familias tengan el dinero, no los podrán  comprar porque no los hay en el país. Eso es lo que a mí  más me preocupa. Para no parar el proceso del paciente, lo que estamos haciendo es que les cambiamos el esquema: sustituimos los que se puedan cambiar por otros y  vamos viendo”.

obituario

Sin médicos

A lado de la lista de medicamentos escasos está pegado un obituario con la cara del oncólogo Jesús Gerardo Reyes. “El niño hoy me estaba preguntando por su doctor. No le dije nada, porque eso lo puede deprimir. A otro pequeño de aquí le dijeron que lo mataron y se puso a llorar”, dijo el papa de una niña con un tumor cerebral.

El asesinato del especialista también impactó el servicio. Pereira asegura que no habrá reemplazo, porque en el país hay muy pocos médicos pediatras oncólogos: apenas 32. En el J.M. quedan tres. Ellos se encargarán de asumir los pacientes del doctor fallecido, que atendía a 25% de los pacientes.

(Visited 9 times, 1 visits today)

Comentarios

No Comments Yet

Leave a Reply

¡Suscríbete!