#WMD2016: “La malaria no es simplemente una tarea que hay que realizar, es un problema que hay que resolver”.

“Los test de diagnóstico rápido son los grandes olvidados de estos últimos 15 años”

En un pared del despacho de Pedro Alonso (Madrid, 1959) cuelga una lámina con unos caracteres chinos. Cuando el fotógrafo pide permiso al científico para encender un flexo y mejorar así la luz, Alonso la señala y dice: “Eso, eso es realmente lo importante”. Y lee el lema enmarcado: “La malaria no es simplemente una tarea que hay que realizar, es un problema que hay que resolver”.

Nada mejor para conseguir este objetivo que ir al organismo que, según Alonso, sigue teniendo un “peso gigantesco” en problemas como éste, la propia malaria, pero también el Zika, el ébola o las vacunas, entre otros. Desde mediados de 2014 este médico nacido en Madrid en 1959 es el máximo responsable del Programa Global de la Malaria de la Organización Mundial de la Salud. Con él charlamos sobre los test de diagnóstico rápido (RDT, de sus siglas en inglés).

-¿Qué papel juegan los RDT en la lucha contra la malaria?
-Los RDT son los grandes olvidados de estos últimos 15 años. cuando hablamos de los grandes éxitos de la malaria, nos fijamos en las mosquiteras impregnadas de insecticida que, efectivamente, han sido clave. Mencionamos el control vectorial en su conjunto, los nuevos fármacos contra la malaria, los derivados de la artemisinina -que fueron reconocidos con el Nobel-, pero nos olvidamos de que una de las grandes revoluciones ha estado precisamente en el diagnóstico de la enfermedad.

-¿Era la situación muy distinta antes de que aparecieran estos test?
-Imagínese. Antes el diagnóstico se basaba en microscopía óptica. Pero ¿cuánta gente tiene acceso a un microscopista que sepa leer una microscopía, a un microscopio que funcione, a alguien sepa teñir bien las láminas y leerlas correctamente? Yo se lo digo: en África, un porcentaje mínimo de la población.

-¿Y cómo surgió la idea?
-La pregunta no es tanto esa, sino ¿cómo no se había hecho antes? En realidad, el principio es el mismo que en los test de embarazo. Aunque había habido muchos intentos de desarrollar este tipo de cosas, aplicarlo a la malaria, que parecía algo relativamente evidente, se resistió…

-¿En qué se ha notado el cambio?
-Lo que ha modificado la fórmula es que ahora disponemos de un test de diagnóstico que, en menos de un minuto, da un resultado y que además lo puede aplicar un personal no especializado y en los lugares más remotos del mundo, incluso con ausencia de electricidad. Las pruebas se pueden hacer en la propia calle, en lo que se denomina un point of care. El año pasado se distribuyeron 200 millones de RDT, eso suponen 200 millones de diagnósticos (o descartes) que, si no, no hubieran ocurrido.

-Porque ¿cómo se diagnosticaba antes la malaria en lugares donde no había microscopio y técnicos?
-Hasta hace unos años, la estrategia principal era lo que llamábamos tratamiento presuntivo. Si alguien tenía fiebre o no se encontraba bien en una zona endémica, directamente se le trataba frente a la enfermedad. Los RDT han permitido tratar sólo aquello que de verdad es paludismo, por lo que han sido una de las herramientas centrales frente a esta patología.

-¿Se puede confiar por igual en todos los RDT?
-La OMS apoya a los que llamamos test precualificados, que publicamos en una lista disponible en nuestra página web. Hacemos un control de calidad de todos ellos y sólo los que cumplen los criterios son seleccionados. Hay alrededor de 60 marcas.

-¿Y funcionan todos con el mismo mecanismo?
-No. Existen dos. La mayoría funciona por la detección de un antígeno llamado HRP2 y el resto lo que localiza en la enzima pLDH. Dentro de estos últimos, están también los test PMA, que detectan a la vez los dos parásitos -Plasmodium falciparum y Plasmodium vivax -que provocan las formas más graves de la enfermedad.

-Sin embargo, parece que puede haber algún problema con los primeros…
-No. No podemos hablar de problema todavía. Estamos investigando algunos casos en los que se han registrado fallos en los RDT que detectan HRP2. Tuvimos las primeras noticias a través del Ministerio de Salud de Eritrea, donde empezaron a ver casos de malaria que habían dado negativo a los RDT pero positivo a la microscopía óptica.

-¿Y qué hizo el Programa que dirige al respecto?
-La OMS se puso al frente de la investigación. Enviamos a nuestra mayor expecta a Eritrea y descubrimos que, en efecto, hay zonas en Eritrea donde una porción muy importante de los parásitos no tiene esta proteína o la ha dejado de tener que sería lo más preocupante. Empezamos a tener datos de otras zonas de África donde puede estar pasando algo parecido.

-¿Y qué se sabe con certeza este momento?
-Sabemos que ha comenzado a surgir un problema. Pero no sabemos si estos hallazgos son casuales, aunque el asunto empieza a tomar visos de ser un riesgo real. Antes de que empiecen a salir artículos científicos sobre el tema, nos queremos poner por delante. Eso sí, ahora mismo el mensaje es que hay que mantener la confianza en los RDT, no cuestionarlos y, por supuesto, no dejar de utilizarlos. Desde la OMS seremos transparentes con todo lo que descubramos.

-Pero, en el caso de que este hallazgo se confirmara y generalizara, ¿habría un plan B?
-Sí. Porque esto sólo afecta a los RDT basados en la detección de la proteína HRP2. Tendríamos como back up los que funcionan con la enzima pLDH, aunque sólo hay uno o dos productores mundiales de este tipo de RDT que hayan pasado los controles de calidad, por lo que en un momento dado podría haber un problema de suministro. En cualquier caso, todo esto es aventurar demasiado, el mensaje ahora mismo es de tranquilidad con los RDT más utilizados actualmente.

-A pesar de los 200 millones de RDT que se han distribuido en África ¿todavía sigue siendo un problema el diagnóstico de la malaria?
-Sí. Es uno de nuestros grandes retos. Seguimos teniendo 200 millones de casos clínicos de malaria al año y 438.000 muertes anuales. Se trata de 438.000 fracasos porque técnicamente nadie debería morir de malaria. Es una enfermedad razonablemente prevenible y perfectamente curable siempre y cuando se detecte a tiempo. Estos fracasos son achacables a que hay algo que no estamos haciendo bien en términos de prevención, pero también en términos de diagnóstico y de tratamiento.

-¿Y por qué cree que falla el diagnóstico?
-Hay un claro problema de acceso. Aunque los RDT se pueden administrar en casi cualquier sitio, hay mucho lugares de África donde no se accede directamente a los servicios mínimos de salud, que puede ser un chamizo donde una vez a la semana va un enfermero. Y por supuesto hay un problema de comunicaciones, no es lo mismo estar a 20 kilómetros en Madrid que en una zona de Mozambique donde, para recorrerlos, hay que cruzar tres ríos e ir andando. También hay un problema de ignorancia, pero yo no diría que es el más importante, aunque está claro que es importante que hay que saber reconocer que si tu hijo está enfermo hay que ir a un sitio donde le puedan hacer un RDT antes que al curandero local.

-¿Y no supone un problema el coste de los RDT?
-La mayoría cuesta menos de un dólar. Es un coste que apoyan los propios países y el Fondo Global de la lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, que pagan fondos públicos en gran medida, cuando los países dedican recursos a cooperación internacional.

-Si tuviera que poner en una posición a los RDT con respecto a todas las medidas que hay para el control de la malaria ¿en cual la pondría?
-En septiembre publicamos un informe http://www.who.int/malaria/publications/atoz/9789241509442/en/ sobre la situación mundial de la malaria, en el que tratamos de cuantificar cual había sido la contribución relativa de las distintas herramientas en el progreso observado durante los últimos 15 años. En realidad, es una pregunta cuya respuesta no requiere de grandes análisis, pero lo hicimos para quedarnos más tranquilos. Lo que descubrimos es lo que cualquier estudiante te diría: que la prevención es más importante que la cura. Así, el análisis viene a decir que más del 60% de la mejora es atribuible a las mosquiteras impregnadas en insecticida, pero el resto se divide entre mejores fármacos y mejores diagnóstico, donde entrarían los RDT.

#WMD2016 es una colaboración de Efecto Cocuyo con El Español que cuenta con financiación del European Journalism Center (ejc.net)

Reportaje original