Inundaciones se llevan siembras de arroz, yuca, cacao y reses en Guasdualito

Dante Fontana vendería 100 toros este viernes 3 de julio al matadero del estado Barinas. La carne sería distribuida a todo el país, pero las inundaciones provocadas por el desbordamiento de los ríos Arauca y Sarare en El Amparo y Guasdualito –estado Apure- lo dejaron sin ganado que ofrecer. De las 300 reses que criaba en su finca –en El Amparo-, unas se ahogaron y otras salieron del campo.

Las pérdidas económicas superan los 300 millones de bolívares. Fontana pasó por algo similar en el año 2002, cuando las fuertes lluvias también se llevaron las 300 reses que tenía. “Perdí todo aquella vez y hoy lo volví a perder todo. Las inundaciones de este año son mucho peores. Ha habido más daños”.

Más de mil hectáreas de siembra de arroz, además de cultivos de yuca y cacao, han quedado bajo las aguas en las zonas afectadas del municipio José Antonio Páez. Además, en la región se crían cachamas (peces de agua dulce) para la venta y consumo. Más de 15 lagunas, donde crecían estos peces, resultaron contaminadas por los desechos que arrastró el río y muchos de ellos murieron.

El Amparo y Guasdualito permanecen incomunicados. El puente que une las vías se derrumbó por la fuerza del agua, por lo que llega muy poca comida, agua y medicamentos.

InundacionesG3

“Estamos como sardinas en este apartamento”

Cuando María Jiménez se despertó el pasado miércoles 1 de julio vio cómo el patio de su casa, en el centro de Guasdualito, estaba inundado. El nivel del agua fue subiendo y llegó dentro de la vivienda. “Aproveché para sacar algunas cositas que tenía y, cuando terminé, el agua me llegaba a las rodillas”, contó vía telefónica.

Jiménez pidió ayuda a un amigo que vive en un edificio de Misión Vivienda en el sector Pueblo Viejo (uno de los pocos a donde aún no ha llegado el agua). Allí se está quedando con dos familias más; en total, son 15 personas en un apartamento de tres habitaciones.

“Estamos como sardinas en este apartamento. Usted viera ese estacionamiento como está full de carros. Todo el mundo que tiene familiares y amigos aquí (en Pueblo Viejo) se vino”, dijo. Jiménez tiene un hijo de dos años que todavía usa pañales. “Lo tengo en interiores y a veces le pido que se aguante, porque aquí no llega ni comida, mucho menos pañales. Ayer estaban vendiendo un pollo de Mercal en 260 bolívares y un paquete que traía 4 kilos de arroz, aceite y leche, en 700 bolívares. Yo no compré. Muchos se quedaron sin comprar. ¿De dónde sacamos la plata si hasta los bancos están inundados?”.

La periodista de Fe y Alegría, Isaura Ramos, informó que en el sector La Periquera funcionarios del Gobierno repartían agua y tres pañales por persona. “La gente se quejaba porque necesitaban más, y no había”.

Hay siete cuadrantes en el municipio José Antonio Páez dedicados a atender las comunidades afectadas. Sin embargo, Ramos indicó que ha recibido denuncias de que los números de teléfono disponibles no son atendidos.

Faltaba una semana de clases para terminar el año escolar, pero las inundaciones en más de 20 planteles educativos tuvieron que interrumpir las actividades. Los accesos a los cementerios El Diamante y Guachiva están totalmente anegados, por lo que también ha habido dificultades para hacer entierros. El Hospital José Antonio Páez, principal centro de salud de la zona, es una de las pocas edificaciones que no se ha visto afectada.

El periodista de Fe y Alegría, Juan Carlos Rosales, denunció que autoridades no quieren darle acceso a la prensa para cubrir los hechos. “El gobernador de Apure, Ramón Carrizales, y las autoridades de Protección Civil han dicho que la emergencia está controlada y nosotros no lo vemos así. La gente está denunciando que no hay comida, ni medicamentos. Solo mandan agua”.

“Todo está paralizado”

El alcalde del Distrito de Alto Apure, Jorge Rodríguez, indicó que la cifra de personas damnificadas asciende a 30 mil y que el 95% de la población de Guasdualito permanece inundada. Sin embargo, este jueves 2 de julio no ha llovido. Expresó que farmacias, bancos, escuelas, están cerrados y que la población necesita mucha agua potable y alimentos.

Rodríguez reconoció la venta de bolsas de comida a las familias afectadas y aseguró que “eso será controlado”, al igual que los grupos que han aprovechado el desalojamiento de las viviendas para robar.

“También estamos hablando con una comisión del Ministerio de Transporte para ocuparnos de las vías dañadas que tienen incomunicadas a las localidades. Así como evaluaremos los daños en las poblaciones rurales donde se han perdido siembras y ganado”, dijo el alcalde.

Vanessa Arenas / @VanessaVenezia

Fotos: Isaura Ramos

(Visited 7 times, 1 visits today)

Comentarios

No Comments Yet

Leave a Reply