Familias greco-venezolanas expectantes por el referéndum

En vilo están las familias greco-venezolanas a la espera de lo que pueda ocurrir en el país heleno este domingo 5 de julio. A 9 mil kilómetros de distancia,  descendientes de griegos compartieron sus opiniones en Caracas sobre la situación y hablaron de las experiencias que sus parientes y amigos han vivido en primera persona con las medidas de austeridad adoptadas en los últimos años en Grecia.  La división permanece, algunos, fervientes izquierdistas dirán que No y otros, temerosos de seguir los pasos de Chávez, Sí en el referéndum convocado para el 5J.

Giorgos Morakis es estudiante de economía en la Universidad Central de Venezuela y, aunque sus padres nacieron en Venezuela, sus cuatro abuelos son nativos de Grecia y gran parte de su familia está radicada allá. “Mis amigos venezolanos que se fueron a Grecia votarán por el Sí, porque temen que Tzipras sea un nuevo Chávez”. dijo.

En su opinión, las medidas económicas que incluyen el recorte de las pensiones, la reducción de los salarios y el aumento de impuestos en 30% aproximadamente, significan un decrecimiento total de la economía del país europeo. “Hay mucha incertidumbre porque la gente no sabe lo qué va a pasar. La mayoría de la gente quiere el No, porque saben que una medida de austeridad los perjudica total y directamente. Habría que pasar 20 años con medidas como las que propone el FMI para poder surgir y desarrollarse y no es nada humano pedirle a la gente que prácticamente deje de comer para pagar una deuda”, agrega.

Morakis cuenta que sus primos debieron dejar Grecia y radicarse en Alemania  para ganar lo suficiente y otros familiares tuvieron que mudarse hasta las zonas del campo para cosechar para su propio consumo.

“Muchos griegos dejaron de trabajar en la ciudad y se fueron a cosechar su propia comida, a trabajar la tierra, no para negocio, sino para comer”, insiste el estudiante y se pregunta:  “¿Cómo le vas a decir  un país que catalogas de desarrollado que vuelva al campo, que trabaje para sobrevivir , mientras le aplicas más impuestos que no son para su beneficio sino para saldar una deuda?”.

Ya la situación es complicada, dice y aclara que es difícil que vean con  buenos ojos sumirse en medidas más estrictas. “Los greco-venezolanos están preocupados. Les pesa la incertidumbre, no saben si es peor acatar las medidas o ponerse rebeldes y tratar de amenazar para que pongan medidas más justas. No saben si eso quiere decir darle más poder al gobernante, ven con recelo que sea un extremista de izquierda, en fin, tienen miedo de que sea un nuevo Chávez” , finaliza.

La familia de Costa Palamidis en Grecia, al igual que él, ha sentido simpatía por los partidos de izquierda desde siempre, según cuenta el profesor de teatro de 56 años. “Ellos creyeron en partidos que se decían socialistas, pero que verdaderamente son socialdemócratas pseudoizquierdistas. Ahora votan por Syriza, que se establece como una izquierda radical que verdaderamente está orientada al bienestar de las personas” , dice Palamidis.

Este domingo 5 de julio lo volverán a hacer, afirma. Van a apoyar el No, lo que significa para ellos rechazar el intento de las potencias de doblegar a Grecia al someterla a medidas económicas que implican la reducción de pensiones, salarios,  para poder saldar una deuda millonaria con entes internacionales, complementa.

El profesor cuenta cómo las presiones económicas han afectado a sus allegados. A su cuñado y a su padre le bajaron la pensión luego de 40 y 50 años de trabajo. Amigos, primos y sobrinos  se vieron obligados a dejar el país, porque no conseguían empleo y si conseguían recibían bajos salarios. “Una gran amiga que trabajó durante muchos años en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Grecia tuvo que irse a España, porque la pensión no le permitía vivir dignamente” , relata.

La deuda pública de la cuna de la civilización, al cierre de 2014, sumaba 317 mil 094 millones de euros.

Sobre la comparación con la situación venezolana, el profesor habla de un paralelismo “evidente”.  Considera que en ambos países hay una guerra económica, “porque ese fenómeno de decirle a la gente que si salimos del Euro habrá crisis, que saquen su dinero del banco, etc. es lo mismo”. El Gobierno de Tzipras ha tenido que tomar medidas estrictas en los bancos para que no haya fuga de capitales tal como pasó en Venezuela, explica. “Ambos necesitan los capitales para invertir y subsanar la economía y se las niegan”, sentencia Palamidis.

El profesor de teatro considera que Grecia es el polvorín que despertará a Europa. “La decisión la tienen ellos, si va a seguir viviendo en ese capitalismo salvaje de Europa o va a haber un cambio social necesario dentro de la comunidad europea”, concluye.

 

María Laura Chang / @MarilaChang

(Visited 5 times, 1 visits today)

Comentarios

1 Comment
  1. Costa Palamidis es un comunista retrogrado, ”profesor” y enchufado de profesion, siempre tratando de adoctrinar a sus alumnos inculcandoles el chavismo.
    Por que no se va a Grecia a vivir en carne propia las medidas de austeridad?

Leave a Reply

¡Suscríbete!