De las tuberías de las casas en Vargas ya no sale ni aire

Foto cortesía de: La Verdad

Los grifos en las casas del estado Vargas están de adornos. Desde hace 17 meses no sale agua por las tuberías. Así pasa, por ejemplo, en la casa de Marlene Mayora, habitante del sector Los Claveles en Maiquetía, a quien la falta de este servicio le cambió su ritmo de vida. “En mi casa no llega agua desde enero de 2014 y tres meses después decidí llevar mi lavadora a la casa del novio de mi hija que vive cerca del río San Julián y desde entonces lavo allí”.

Además de lavar a 15 kilómetros de distancia de su casa, específicamente en Caraballeda, Marlene debe comprar “ocho botellones cuando viene el camión. Los uso para hacer comida y para bañarnos”. No sabe “cuando volveremos a vivir como la gente normal”, tampoco, cuándo dejará de pagar casi 3.000  bolívares mensualmente para comprar agua.

María Alvarado también vive en Los Claveles.  “Hubo un momento en que no creímos lo de la sequía. Es una situación que se debió prever con tiempo o se pudo haber solventado en un tiempo determinado, pero esto ya es demasiado”.

En el edificio Orinoco, ubicado en el sector Calle Los Baños, Maiquetía, no escapan de la crisis. Son 16 apartamentos  que se distribuyen en 8 oficinas y 8 residencias familiares. Entre todos compran una cisterna de 10 mil litros de agua “cuando vemos que la situación está muy apretada”. La cisterna, que cuesta 4.000 bolívares, alcanza para un solo bombeo, según Ysmenia Mata, encargada del condominio . “El que tiene tanque puede sostenerse una semana más y el que no carga agua desde el llenadero de Macuto”, agregó su sobrina Roxana Da Silva.

Afortunados se consideran aquellos que reciben el servicio tras una interrupción de hasta 75 días. Pero la suerte es esquiva: las tuberías “reviven” por lo general cuando las personas están en sus respectivos trabajos. “Yo tengo dos niñas, y mi esposo y yo trabajamos y, la semana pasada, por ejemplo, tuve que pedir el día en la oficina, porque el agua llegó como a las 4:00 de la madrugada. Se fue al mediodía, pero logré lavar ropa y llenar dos pipotes”, comentó Julia Calzado, habitante del sector Pariata.

Los varguenses optan por bloquear las avenidas principales para protestar contra la severa “sequía” impuesta. Luis Hernández, conductor de una camioneta en el casco central de Maiquetía, comentó que “semanalmente pueden producirse hasta diez protestas. Eso nos afecta porque nosotros trabajamos en la vía y, si pasamos en una cola tres horas, es un dinero que se pierde y ahorita la situación no está para perder dinero”.

El 12 de mayo el secretario de Seguridad Ciudadana, Andrés Goncalves, advirtió que serán detenidas por 24 horas las personas que bloqueen el tránsito vehicular. “Entendemos que hay desesperación,  pero hay que esperar. No hay agua en los ríos y no hay cómo efectuar el bombeo”.

Un trabajador de Hidrocapital, ubicada en la parte alta de Catia La Mar, afirma que la situación del agua “está crítica, debido a las sequías que se han presentado en los últimos  cuatro meses”. Esta planta de Hidrocapital surte el 80% del estado Vargas; sin embargo, “cuenta actualmente con una distribución de 300 litros por segundo, lo que alcanza para abastecer al 50% de la población. Lo normal son 420 litros por segundo”, apuntó.

En la calle Brisas de Lourdes, en el sector Las Tunitas, parroquia Catia la Mar, las familias también deben destinar buena parte de sus ingresos para comprar agua potable, pagar cisternas y llevar la ropa a la lavandería. Al mes el gasto puede ascender a Bs. 3.820 , más de la mitad del salario mínimo que está vigente desde el 1 de mayo de Bs. 6.746.

El servicio comenzó a registrar mayor irregularidad en los últimos tres meses (marzo, abril y mayo) y dejó a las personas sin más opción que recolectar el líquido en el mayor número de envases posible: tobos, pipotes y jarras. Algunos ahorran para comprar tanques de agua de mayor capacidad, los de 1.500 litros valen entre Bs. 6.000 y Bs. 7.000.

Los vecinos de Las Tunitas empataron mangueras de una casa a otra para pasar agua de una casa a otra, este miércoles 20 de mayo. El chorrito apenas si llena los envases de cinco litros, pero para las familias es un alivio después de un mes y medio sin servicio.

El sector Marapa – Piache es otro de los afectados, a pesar de que en la localidad hay una sede de Hidrocapital. Los vecinos han protestado al menos tres veces en lo que va de año para denunciar un negocio redondo que tiene un grupo de dueños de cisternas que va a esta sede a surtirse de agua.

Los residentes de Mamo, Marapa Marina y Montesano (sector de Maiquetía) también pasan trabajo.

Las cisternas no se dan abasto

El lunes 23 de marzo, el gobernador de Vargas, Jorge García Carneiro, recibió 7 cisternas de parte de la estatal Pdvsa, con el fin de solucionar el problema de la escasez de agua, según una nota publicada en el portal web de la Agencia Venezolana de Noticias. Carneiro informó que “tenemos 22 cisternas por parte de la Gobernación, 16 por el Ministerio para el Ambiente, 4 por la Alcaldía de Vargas y 7 por Pdvsa. Estas últimas de gran capacidad que fácilmente duplican y triplican la capacidad de otros camiones que tenemos activos”.

En Pariata, cuenta Milagro Hernández, han esperado hasta cinco semanas por una cisterna. “Según los que manejan las gandolas, hay mucha gente anotada en las listas. Nosotros llamamos porque no tenemos agua y aún así debemos esperar”, dice.

De 15 personas consultadas sobre el programa de las cisternas que auspicia la Gobernación, 13 aseguraron que a sus comunidades no les “han regalado agua”. “Nosotros tenemos que comprar cisternas que nos cuestan de 4 mil y 5 mil bolívares para tener un poquito de agua en nuestras casas”, detalla Migdalis Pereira, también de Pariata.

El lugareño o compra agua o madruga para hacer cola en los llenaderos de Mamo y Macuto, sino está condenado a vivir sin una gota del líquido.  Un estado con vocación turística donde los hoteles, restaurantes, balnearios, comercio en general, debe hacer malabarismos para surtirse de agua y seguir prestando servicios.

 

 

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Comentarios

2 Comments
  1. EN UN CLIMA COMO EL DE VARGAS LOS GERMENES, VIRUS Y EPIDEMIAS SE MULTIPLICAN Y DESARROLLAN RAPIDAMENTE. PIENSO QUE EL GOBIERNO DEBERIA RESPONDER A ESTE PROBLEMA DE LA FALTA DE AGUA CON LA DETERMINACION Y ENJUNDIA NECESARIAS, DANDO A GARCIA CARNEIRO LOS MEDIOS NECESARIOS ANTES DE QUE ESTALLE EL DESCONTENTO DE LA POBLACION. CON SEIS O SIETE CISTERNAS NO VAN A CONTROLAR EL PROBLEMA.ES UNA POBLACION GRANDE, Y GRANDE TAMBIEN ES EL CAUDAL DE VOTOS QUE REPRESENTAN. OJO!!!

  2. Preguntelen a G:C: por los 87 millones aprobados por la asamble en marzo 2014 y que para perforar 60 pozos.
    La destrucción del AMBIENTE en la Vega rio Naiguata. El domingo 31/05/215 hay elecciones para que salgan los sadicos a votar por la miel.

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